El Mundo
Miércoles 26 de Octubre de 2016

Rajoy acepta el pedido del rey y el sábado será investido presidente

El líder conservador del PP aspira a trabajar desde el primer día para que su gobierno sea "capaz, estable y duradero"

El sábado el Congreso de los Diputados español pondrá fin a la etapa más larga sin gobierno que ha tenido España en su democracia. Diez meses que acabarán con el nombramiento de Mariano Rajoy como presidente y que darán inicio a un complejo período de fuerte fragmentación parlamentaria. El líder conservador aceptó ayer ante el rey Felipe VI someterse al proceso de investidura a la presidencia del gobierno de España tras tener garantizados los apoyos suficientes. La presidenta del Congreso, Ana Pastor, indicó que el debate arrancará hoy con el discurso del candidato. La primera votación se celebrará mañana y la segunda, donde finalmente Rajoy resultará elegido con más síes que noes, tendrá lugar el sábado, 48 horas después de la primera. El Partido Socialista (PSOE) ya anunció el domingo que en la primera votación dirá "no" y en la segunda se abstendrá, por lo que Rajoy superará el trámite con el apoyo de Ciudadanos y Coalición Canaria. Esta decisión, dijo el mandatario, fue "razonable y responsable".

Con la postura de los socialistas, que cambió en medio de una grave crisis interna que provocó la dimisión de su ya ex líder, Pedro Sánchez, se garantiza que Rajoy sea elegido y que acaben por tanto más de diez meses de bloqueo político en los que se celebraron dos elecciones y otros dos procesos de investidura fallidos. Sin embargo, la abstención socialista en la investidura no garantiza la gobernabilidad debido a la fuerte fragmentación de la Cámara y a que el PSOE solo ofreció una abstención en este debate, pero ningún pacto de gobierno hasta la fecha.

Búsqueda de consenso. Rajoy advirtió que si resulta investido trabajará "desde el primer día para que este gobierno sea capaz, estable y duradero" y "eso solo será posible con diálogo y con acuerdos". "Me gustaría contar con una mayoría parlamentaria más amplia y comprometida", sentenció el político, quien confió en que tras su investidura comience "un período de diálogo, entendimiento y cooperación".

Ayer, el rey se reunió con los líderes de los principales partidos políticos, entre ellos Javier Fernández, presidente de la gestora que lleva las riendas del PSOE tras la dimisión de Sánchez. Fernández comunicó al monarca la postura del partido de abstenerse en la segunda votación, una decisión que provocó entre los socialistas una división sin precedentes. Algunos diputados incluso amenazaron en las últimas horas con desobedecer el mandato del partido y votar "no". Justamente, el Partido Socialista de Cataluña (PSC) acordó ayer que no seguirá la disciplina de voto marcada por el PSOE y dirá "no" a Rajoy, una negativa que sin embargo no evitará que éste sea investido presidente. El máximo órgano del partido se reunió ayer y decidió por 241 votos a favor y sólo una abstención que seguirán adelante con el plan anunciado en los últimos días de rechazar la candidatura de Rajoy a la presidencia. Así, los siete diputados de este partido en el Congreso no darán su apoyo al conservador en ninguna de las dos votaciones de investidura. Fernández, quien siempre defendió la abstención como la opción "menos mala" para el PSOE, frente a la posibilidad de unas terceras elecciones que políticamente hubiesen sido demoledoras, insistió en que su partido no garantizará la gobernabilidad a Rajoy.

"Triple alianza. Desde el partido izquierdista Podemos denuncian que con su abstención los socialistas perpetraron una "traición" que permitirá a Rajoy permanecer en La Moncloa por muchos años, lo que implicará que la sociedad española se verá sometida a un ajuste mayor, por las exigencia de Bruselas. Al respecto, el líder de Podemos, Pablo Iglesias, reivindicó el papel de la oposición para su partido, que entró por primera vez en el Parlamento el pasado diciembre, y dijo que esta investidura "inaugura una triple alianza que marca un antes y un después en España". Habrá, dijo, "garrotazos de cara a la galería" entre PP, PSOE y Ciudadanos durante el día y "acuerdos estratégicos por la noche". "Lo de traición me retrotrae a una época que conviene dejar atrás, cuando una cierta izquierda nos llamaban "social-traidores", respondió a su vez Fernández. "Estoy convencido de que Podemos tomará las calles y que el grupo parlamentario socialista liderará la oposición", remarcó el dirigente socialista que deberá pilotear la transición en su partido, que en los próximos meses deberá reorganizarse y elegir un nuevo líder.

Por su parte el liberal Albert Rivera, líder de Ciudadanos, pidió "cerrar una etapa gris y de bloqueo para abrir una etapa de oportunidades". "Una etapa en la que estamos obligados a entendernos. Tenemos una gran oportunidad con un gobierno que no podrá hacer lo que le da la gana", expresó.

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