El Mundo
Domingo 21 de Agosto de 2016

¿Quiere Donald Trump realmente ganar las elecciones en EEUU?

El magnate de bienes raíces ha hecho pocos esfuerzos para conseguir votantes nuevos o sacar provecho de las debilidades de su rival

Durante las catastróficas últimas semanas de la campaña de Donald Trump por la presidencia ha flotado una pregunta: ¿Quiere el candidato republicano realmente ganar la Casa Blanca? Por lo menos en estos días, Trump mostró rotundamente que sí. El magnate actuó para estabilizar su campaña, con una tardía reorganización de su equipo, reemplazando al polémico director de campaña Paul Manafort con una encuestadora veterana y con un ejecutivo de medios conservador. También pronunció discursos con un tono más formal, algo desconocido para un candidato que prefiere hablar sin guión. En un discurso, dio un paso sorpresivo al ofrecer una disculpa por algunos de sus comentarios cáusticos. No obstante, no especificó cuáles. "Créanlo o no, lo lamento", dijo.

Vistos en conjunto, sus pasos indican que el republicano sigue esforzándose por ganar la contienda que parece escapársele rápidamente de control. Las encuestas muestran que Trump está cada vez más atrás de la demócrata Hillary Clinton, tanto a nivel nacional como en Estados clave de batalla, cuando faltan menos de tres meses para las elecciones. No hay certeza de que la estrategia de cambios de Trump pueda revertir esta tendencia. Ni siquiera está claro si podrá mantener esta nueva postura. De juzgar por sus infructuosos intentos pasados, las probabilidades son bajas. La pregunta es ¿Y qué tal si Trump está realmente en medio de una reorganización duradera y prometedora? La triste realidad es que sus cambios puedan ser insuficientes para ayudarle a recuperar el terreno significativo que perdió.

El equipo de campaña de Clinton pasó meses inundando la TV con anuncios propagandísticos y robando apoyo entre los propios republicanos. Trump, por su parte, hizo pocos esfuerzos para conseguir votantes nuevos o sacar provecho de las vulnerabilidades de Clinton, entre ellas las críticas que le hizo el FBI por la forma riesgosa en que usó un servidor privado de correo electrónico cuando fue secretaria de Estado.

Dichos polémicos. Sus intentos de desplegar propuestas políticas fueron eclipsadas por numerosas polémicas, ninguna más perjudicial que su pelea con una familia musulmana-estadounidense cuyo hijo murió en Irak durante su servicio en el ejército. De acuerdo con un sondeo de Washington Post-ABC News, sólo el 33 por ciento de los votantes cree que Trump tiene el temperamento para ser presidente, una valoración muy negativa que no será revertida por unos cambios en su equipo y un discurso conciliador. La incapacidad de Trump para corregir el rumbo hizo que algunos observadores políticos se pregunten si el magnate realmente quiere ganar la elección y pasar los próximos 4 años como presidente. Se conjetura que se prepara para iniciar un negocio en medios de comunicación cuando termine la campaña. Incluso planteó la posibilidad de que pueda perder, al decir que si ocurre, "me tomaré unas lindas, largas vacaciones".

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