Policiales
Domingo 04 de Septiembre de 2016

Quiénes son los ladrones detenidos tras una persecución con balazos

Fueron apresados la mañana del viernes en Cicunvalación y Derqui tras robar una vivienda de zona oeste. Todos tienen viejos antecedentes.

Al menos desde una semana antes del robo a una vivienda de calle Laflor al 9200, hecho que derivó en una persecución policial regada de tiros y con cuatro detenidos, la gavilla había realizado inteligencia en el barrio Floresta para dar el golpe. Tenían un dato que al final no fue certero: la víctima no tenía el dinero que fueron a buscar. "El martes de la semana pasada el auto en el que vinieron los ladrones anduvo dando vuelta por esta cuadra. Al día siguiente un vecino le había dicho al carnicero (víctima del atraco): «Te salvaste de milagro porque andaban unos caras raras en un Ford Fiesta bordó", comentó el viernes una vecina de la cuadra. Dos de los cuatro integrantes de la banda atrapada son "cañeros viejos", como se referencia en el mundo del hampa a pesados con pedigrí delictivo. Esos dos hombres y sus cómplices serán imputados en una audiencia prevista para la mañana de hoy por la fiscal de Flagrancia Silvia Castelli.

   El viernes, pasadas las 8.45, un Ford Fiesta bordó en el que habían huido cuatro ladrones tras robar una casa de Laflor al 9200 (en cercanías del estadio munidalista de hóckey), se estrelló contra contra el paredón del Centro de Educación Física Nº 45, en la esquina de Derqui y colectora oeste de Circunvalación. Una camioneta Volkswagen Amarok de la policía les había cerrado el paso y para evitar la colisión de frente ambos choferes maniobraron. Tras el choque, policías y ladrones se cruzaron a sangre y plomo. Dos maleantes resultaron heridos: fueron Fernando G., de 30 años, quien recibió heridas en el brazo y la pierna derecha; y Marcelo A., de 42 años, con politraumatismos y una herida de bala en la zona lumbar. Ambos fueron atendidos en el Hospital de Emergencias. Además fueron apresados Gabriel Alejandro O., de 42 años; y Héctor Oscar A., de 33, quienes fracasaron al intentar escapar.

   La policía les secuestró cuatro armas: una pistola calibre 11.25; otra calibre 3.80 y dos revólveres 38. Y el Fiesta color bordó, en tanto, tenía pedido de captura por ser robado.

Un banco y otros hechos. El Ford Fiesta de los maleantes chocó a sólo 300 metros del domicilio de uno de los detenidos. Gabriel "Gaby" O., un muchacho con antecedentes por robos armados que comenzó a ganarse un espacio en las crónicas policiales cuando en marzo de 2007 fue detenido por integrar la banda que robó 80 mil pesos (también se habló de que el botín ascendió a $ 130 mil) de la sucursal de Ovidio Lagos al 5600 del Nuevo Banco de Santa Fe. En ese caso Gaby fue mencionado como quien condujo el auto en el que huyó la banda. Luego, en 2010, cayó preso por integrar "La banda del cereal", una gavilla de piratas del asfalto que había cometido una seguidilla de robos en la localidad cordobesa de Bell Ville durante 2009 levantando en la ruta camiones con cereal. Según los pesquisas, esa banda estaba liderada por Oscar Luis "Tito" D. y Flavio Mariano "El cordobés" R. Además, a Gaby lo buscaban por estafas en las localidades entrerrianas de Paraná y Colón.

De familia. Otro de los rostros conocidos de la banda es Héctor Oscar A., integrante de un conocido clan de barrio Tablada y primo de un joven que murió en 2012 en extrañas circunstancias cuando salía por la ventana del estudio de un abogado, en Montevideo y España.

   La última caída de Héctor A. fue el 11 de diciembre de 2014 cuando efectivos de la Policía de Investigaciones (PDI) lo detuvieron por orden de la fiscal Valeria Haurigot como supuesto líder de una banda de escruchantes. También cayeron entonces una mujer y dos hombres. Al ser detenidos les incautaron un revólver marca Taurus calibre 357 Magnum y una pistola marca Bersa calibre 22 largo.

   En su haber Héctor A. ya tenía una condena de 2009 a 4 años y 15 días de cárcel por dos escruches. Esa pena se le unificó con tres condenas previas, dos de ellas de ejecución condicional, por delitos cometidos entre 2003 y 2007.

   En las crónicas policiales su nombre apareció en una protesta de reclusos durante la Navidad de 2012 en la cárcel cordobesa de Villa María. Allí, según las notas de la época, Héctor A. se suturó la boca y los párpados para protestar por las condiciones de detención y por haber sido trasladado desde Rosario "castigado y con el fin de ser alejado de sus familiares".

   En tanto, sobre el villagalvense Marcelo A. las crónicas lo mencionan en julio pasado como detenido en la ciudad de Santa Fe junto a otro rosarino domiciliado a metros del lugar de residencia de Héctor A.. Entonces les achacaron una tentativa de escruche. Del cuarto hombre de la banda que cayó la mañana del viernes poco se sabe y al menos en las páginas policiales no tiene historia.


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