Cartas de lectores
Lunes 11 de Julio de 2016

¿Quién se hará cargo? (II)

Ví con agrado que los señores Daniel Aguirre, Mauro Tello y Carlos Acosta respondieron a una carta de mi autoría en este espacio, donde creen que tratar a quien opina distinto de ignorante o de tener mala fe los hace tener o ser dueños de la verdad. Hacen hincapié sobre el decreto del año 1991 donde Domingo Cavallo permitía la apertura de grandes superficies comerciales. Y es aquí donde quiero detenerme para saber desde qué plataforma estos señores aparecen en escena, ¿desde lo político, desde lo sindical, o sólo se juntaron para dar una opinión? Atendiendo que por sus números de documentos, allá por los inicios de los noventa eran muy jóvenes, pero igual dentro de estos 25 años que han pasado, ¿qué es lo que hicieron para hacer que ese decreto fuera derogado? Si de información se trata, también quiero recordarles que en Rosario en estos últimos 15 años, y con respecto a la superficie de la ciudad, se han abierto más minigranjas y minimarkets que en cualquier otra ciudad del país. Haciendo referencia al derecho de los trabajadores, los que aducen que fueron destruidos, me parece que el error surge dado que cuando aparecieron las cadenas internacionales a la par, aquellos empresarios rosarinos que estaban en el rubro decidieron invertir y crecer como cadenas locales (La Reina, La Gallega, Mega). Pero a esto les puedo agregar que una de estas cadenas en tres años logró abrir 57 sucursales Mini Expres en Capital Federal y el conurbano bonaerense, con superficies menores a 100 metros cuadrados. Si esto se replica en Rosario, pregunto nuevamente quién se hará cargo. Estos señores también plantean que las cadenas extranjeras disminuyeron las plantillas, pero esa descripción nos lleva a ver a simple vista a una controversia ya que plantean que fueron modificadas pero crecieron en otras áreas como ropa, electrodomésticos, entre otros rubros. Entonces dónde está la diferencia, y lo más importante que enuncian en la nota es que esto sucedió y sin modificar sus haberes a la hora de trabajar los domingos y feriados. Me he tomado el trabajo de consultar algunos empleados en distintos locales de distintas cadenas y en la gran mayoría no les preocupa trabajar ese día del fin de semana porque el dinero que reciben les ayuda a crecer económicamente de alguna forma. Sólo me queda una pregunta: ¿qué hay detrás de todo esto a la hora de otorgar el descanso dominical? ¿Por qué no se consultó a los interesados a la hora de tomar semejante resolución? En este cono oscuro y por hoy sin respuesta al respecto veo que suena más a una disputa de poder que una real preocupación por aquellos que "necesiten" el descanso dominical. Me parece que las soluciones a problemáticas de este tenor no son de simple "imposición" a la hora de resolverlas, pero creo que es bueno que la sociedad colabore y participe junto a los interesados, quizás en una audiencia pública donde todos tengan derecho a exponer su visión sobre el tema y así las autoridades decidir sobre el particular.

Ví con agrado que los señores Daniel Aguirre, Mauro Tello y Carlos Acosta respondieron a una carta de mi autoría en este espacio, donde creen que tratar a quien opina distinto de ignorante o de tener mala fe los hace tener o ser dueños de la verdad. Hacen hincapié sobre el decreto del año 1991 donde Domingo Cavallo permitía la apertura de grandes superficies comerciales. Y es aquí donde quiero detenerme para saber desde qué plataforma estos señores aparecen en escena, ¿desde lo político, desde lo sindical, o sólo se juntaron para dar una opinión? Atendiendo que por sus números de documentos, allá por los inicios de los noventa eran muy jóvenes, pero igual dentro de estos 25 años que han pasado, ¿qué es lo que hicieron para hacer que ese decreto fuera derogado? Si de información se trata, también quiero recordarles que en Rosario en estos últimos 15 años, y con respecto a la superficie de la ciudad, se han abierto más minigranjas y minimarkets que en cualquier otra ciudad del país. Haciendo referencia al derecho de los trabajadores, los que aducen que fueron destruidos, me parece que el error surge dado que cuando aparecieron las cadenas internacionales a la par, aquellos empresarios rosarinos que estaban en el rubro decidieron invertir y crecer como cadenas locales (La Reina, La Gallega, Mega). Pero a esto les puedo agregar que una de estas cadenas en tres años logró abrir 57 sucursales Mini Expres en Capital Federal y el conurbano bonaerense, con superficies menores a 100 metros cuadrados. Si esto se replica en Rosario, pregunto nuevamente quién se hará cargo. Estos señores también plantean que las cadenas extranjeras disminuyeron las plantillas, pero esa descripción nos lleva a ver a simple vista a una controversia ya que plantean que fueron modificadas pero crecieron en otras áreas como ropa, electrodomésticos, entre otros rubros. Entonces dónde está la diferencia, y lo más importante que enuncian en la nota es que esto sucedió y sin modificar sus haberes a la hora de trabajar los domingos y feriados. Me he tomado el trabajo de consultar algunos empleados en distintos locales de distintas cadenas y en la gran mayoría no les preocupa trabajar ese día del fin de semana porque el dinero que reciben les ayuda a crecer económicamente de alguna forma. Sólo me queda una pregunta: ¿qué hay detrás de todo esto a la hora de otorgar el descanso dominical? ¿Por qué no se consultó a los interesados a la hora de tomar semejante resolución? En este cono oscuro y por hoy sin respuesta al respecto veo que suena más a una disputa de poder que una real preocupación por aquellos que "necesiten" el descanso dominical. Me parece que las soluciones a problemáticas de este tenor no son de simple "imposición" a la hora de resolverlas, pero creo que es bueno que la sociedad colabore y participe junto a los interesados, quizás en una audiencia pública donde todos tengan derecho a exponer su visión sobre el tema y así las autoridades decidir sobre el particular.

Guillermo V. Ferreyra

DNI 13.588.802


Rosario, linda pero insegura

Los creyentes confiamos nuestras vidas a Dios, esto lo ratifiqué el 4 de julio pasado cuando regresando a Cañada de Gomez, por avenida Pellegrini, a la altura de las vías del tren, estando el auto en el que circulaba esperando señales de semáforo para continuar, un delincuente rompió la ventanilla de mi lado y sustrajo mi mochila con todo lo que se imagine el lector: documentos, tarjetas, dinero, celular y otros elementos de gran valor afectivo, ocasionándome heridas en mi mano derecha que atendieron, y agradezco profundamente en el Heca. Sí, ya sé, soy una más. Exactamente una más, y acá aparece la impotencia y los cuestionamientos. ¿Cuando nosotros votamos en democracia sabemos la idoneidad, honestidad, de nuestros políticos para representarnos? Rosario está hermosa, buenos paseos ribereños, buenos restaurantes, teatros. De qué sirve si no podemos circular con paz en ningún momento del día porque somos víctimas de los delincuentes. Hay otra clase de ladrones, los finos o llamados de "guantes blancos", que son aquellos que se robaron la dignidad de las personas. Pero no me conforma pensarlo y seguir viendo la inacción de los funcionarios que deben arbitrar los medios para protegernos de los primeros y los segundos.

Alicia Sileoni, DNI 11.059.364


A vos, que me chocaste y te fuiste

Hola, persona X que chocaste mi auto, no te pregunto cómo estás porque ambos sabemos que ninguno de los dos tan bien como antes de ese momento. Utilizo este medio público con el fin de que puedas leer esto. Existen dos maneras de hacer esto. Una más larga, tediosa y costosa (para vos por supuesto), con intervención de la Justicia y a la espera de que dictaminen los permisos correspondientes para ver las cámaras de la zona, donde se verá auto, patente y se iniciarán las acciones legales. La otra, es que sigas el camino del bien, que hay en vos y que no tiene que ver únicamente con no hacer daño, sino también en arrepentirse y hacerse responsable del mismo, apareciendo, brindando tus datos o los de tu seguro y ahorrando así malestares y tiempo, que tan valiosos son. La decisión es tuya. Mi perdón, si es de tu interés, lo tenés aún sin saber si te arrepentiste. Si causó tu acto de desaparecer, malestar, enojo o angustia, por supuesto. Si sentí impotencia e indignación, claro que sí. Sí me detuve en eso, claro que no. Ya que gracias a Dios la pérdida es sólo material y no se compara con el valor de la vida. Sigo a la espera, durante esta semana de tu llamado, o el de tu amigo, tus viejos, tus hijos, tu pareja, tu esposa o esposo, que también saben lo que hiciste. O el de alguno que pasó por ahí, como ya lo han hecho que han llamado brindando algunos datos. Quiero que sepas que no te juzgo por tu acto, no soy quien para eso, tu conciencia ya hará su trabajo, y con la misma honestidad que te hablo, serás recibido y agradecido por hacerte responsable de tu error humano, y reparable. Nos hablamos, a la brevedad, porque descanso en la esperanza, de este gesto de nobleza de tu corazón. En la madrugada del domingo 3 de julio encontramos el auto chocado en bulevar Oroño al 500 (entre San Lorenzo y Urquiza). No importa ya en qué condiciones manejabas ni como fue el choque, sólo queremos que te presentes para poder realizar el descargo al seguro. Mi auto, ademas de la chapa del lado del conductor, tiene el eje delantero partido y varios daños más. Por estas razones fue trasladado con grúa y no se puede utilizar para trabajar. Cualquier dato que puedas aportar, comunicate al celular 341 156 94 26 49. Gracias.

Cintia G. Prieto

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