Policiales
Viernes 12 de Agosto de 2016

"¿Quién es el culpable entonces? Si antes no creía en la Justicia, ahora menos"

Lo dijo la hermana de Gerardo "Pichón" Escobar, tras conocer el sobreseimiento de los cinco acusados por la muerte de su hermano.

"Tengo mucha bronca y angustia. Y el deja vú de cuando comencé la búsqueda de mi hermano, cuando lo encontré, cuando me enteré lo que le había pasado. No pueden saber el dolor que se siente cuando te dicen que no hay responsables de la desaparición, de una muerte, de cómo tiraron a mi hermano al río. ¿Quién es el culpable entonces? Si antes no creía en la Justicia ahora creo menos", se quiebra Luciana Escobar y llora. Aturdida, revive el drama 24 horas después de enterarse que la Justicia federal sobreseyó y dejó en libertad a las cinco personas que habían sido acusadas de la desaparición y muerte de su hermano, Gerardo "Pichón" Escobar, el joven de 23 años que hace poco menos de un año fue hallado muerto en el río Paraná tras ser visto con vida por última vez al salir del bar La Tienda (Tucumán al 1100) donde lo golpeó un patovica.

   Luciana tiene los ojos rojos de tantas lágrimas derramadas y la voz anudada en la garganta. Es mediodía del jueves y no pasaron más de 24 horas de una novedad que la dejó tiesa, que la quebró emocionalmente cuando faltan horas para el primer aniversario del hecho.

   Todo gira en torno al polémico fallo del juez federal Marcelo Bailaque, quien ordenó el sobreseimiento de los cinco imputados de la desaparición forzada de su hermano Gerardo, quien fue hallado sin vida en el río Paraná el 21 de agosto de 2015.

   La última muestra de que Gerardo estaba vivo fue la filmación parcial de la cámara de vigilancia de una vieja casona de Tucumán 1059, donde se observa al patovica Cristian Vivas golpear a Pichón entre medio de dos autos estacionados.

   Al inicio de la pesquisa, que estuvo a cargo de los fiscales provinciales Rafael Coria y Marisol Fabbro, ese empleado del bar La Tienda fue imputado como sospechoso del homicidio. Y los custodios César Ampuero y José Luis Carlino, junto a los policías Luis Noya y Maximiliano Amiselli quedaron acusados de encubrimiento.


Cambio de ámbito. Cuando en abril pasado Bailaque recibió el expediente por primera vez, se declaró incompetente. Pero la Fiscalía y la querella apelaron y la Cámara Federal resolvió que la causa debía ser investigada por ese magistrado bajo la figura de desaparición forzada.

   Hace diez días el propio Bailaque indagó a los acusados bajo esa imputación sin distinción de roles. Pero el miércoles resolvió desligarlos de la causa por no haber cometido los hechos y entender que no hay pruebas para acusarlos.

   Luciana compartió con este diario la mesa de un bar a sólo 500 metros de donde hace un año desapareció su hermano. Literalmente abatida, sus ojos trazan la mueca de dolor, angustia y bronca. Es inevitable pensar en la impunidad, en la injusticia y en que todo volvió a "foja cero". En la charla la joven mujer trata de poner en palabras un estado de ánimo que sólo lo entiende quien lo padece. "Otra vez remover todo. Estamos a días que se cumpla el primer aniversario y duele muchísimo. Siento que me caí. Pero tengo que reponerme, lo voy a hacer. Le tengo mucha bronca a este tipo, hablo de Bailaque", lanza herida.

   "No puede decir (el juez) que no hay pruebas suficientes y dejarlos en libertad. Es como que ahora no son culpables de nada. Hemos demostrado y se ve a Cristian (Vivas) cómo le pegaba a mi hermano. El GPS de su celular estaba ahí (la zona del río donde después apareció Pichón)", enumera sobre elementos de la causa que a su criterio no se investigaron a fondo. "Son muchas irregularidades, videos que desaparecieron, patrulleros que no se saben dónde estaban, testigos que vieron cuando le pegaban, un detenido que aportó datos de que lo llevaron a la comisaría 3ª", enumera.

   La hermana de Pichón tiene la plena convicción de que "hay policías involucrados. Ni siquiera leyó (el juez) lo que hicimos. Desde un principio puso trabas cuando dijo que no había desaparición forzada. Ya tenía decidido liberarlos, y por eso creo que fue toda una pantalla las indagatorias".

   —¿Creés que fue una puesta en escena?

   —Si. Se lo quería sacar de encima (al caso). No se da cuenta el dolor que padece una familia porque a él no le va a pasar esto. Es un juez y a los jueces no les pasa, le pasa a la gente más humilde, como a mí. No puede saber el dolor que siento que me digan que no hay nadie responsable de la desaparición de mi hermano, de su muerte, de cómo lo tiraron al río.

   —¿Sentís desamparo de parte del Estado, en este caso del Poder Judicial?

   —Obviamente. La Justicia por lo visto no funciona. La hacemos nosotros. La hago yo, los abogados, los compañeros. Nosotros sí hacemos la Justicia, y la hacemos en la calle, porque es lo único que nos queda, salir a golpear, a gritar, a reclamar lo que mi hermano se merece como cualquier otra persona que le hagan lo que le hicieron a él. Es muy triste. En este momento se me viene todo encima. No puedo coordinar, pero me levantaré y saldré a pelearla.

   —Sos consciente de que tu lucha representa la de mucha gente que pasó situaciones como la tuya, o están preocupados cuando salen sus hijos, hermanos o amigos a la noche?

   —Lo que le pasó a mi hermano le puede pasar a cualquiera. Cuando yo salgo a reclamar justicia es para que haya un parate, que no se permitan más estas cosas. Yo tengo hijos. Si seguimos así ¿qué voy a hacer cuando sean grandes? ¿No lo voy a dejar que ni se acerquen a la puerta por miedo? Es triste, pero en democracia sigue pasando. Como a Franco (Casco), que lo levantaron, se lo llevaron y le hicieron el mismo trabajo que a mi hermano.

   —¿Pensás que no hay respuestas al ciudadano común que reclama esclarecer estos hechos?

   —Tienen la cancha libre las personas que hacen ésto. Como lo de esta chica que vive amenazada (Jésica Balmaceda, víctima de violencia de género); el chico que encontraron muerto hoy (Fabricio Zulatto). Estamos viviendo en una sociedad de mierda, cada vez pasan cosas peores. Tengo hijos de 11, 5 y 3 años. No los podés dejar salir a jugar ni a la vereda. Y de ellos me estoy perdiendo lo mejor por encabezar esta lucha.

   —¿Te sentís acompañada?

   —Estoy con mi familia, con los abogados, organizaciones sociales con las que nos apoyamos mutuamente. Pero me siento sola de justicia. Ayer, cuando me enteré de ésto, estaba con el tema de Elsa (la fallecida mamá de Franco Casco). Ella era una amiga y compañera de lucha. Por eso seguiremos reclamando justicia por Franco, al que lo mató el Estado corrupto. Y a ella también, porque quedó desamparada en todo.

   —¿Volviste a pasar por el bar La Tienda?

   —Siempre paso. Tengo un laburo que me hace pasar constantemente por el río y por esa zona. Igual, mi hermano siempre está presente, las 24 horas del día.

   "Yo no voy a permitir que sigan pasando cosas así. Me puedo caer pero voy a estar otra vez firme para seguir pelando por la justicia que se hizo con mi hermano. A días de que se cumpla el aniversario, nos encontramos con ésto. Pero el homenaje (ver aparte) sigue en pie, él se lo merece por todo lo que fue para mi y para muchas personas a las cuales sin conocerlo les llegó su historia"

   Luciana sigue sosteniendo que luego de ser golpeado en Sarmiento y Tucumán, Pichón fue "trasladado en un patrullero a la comisaría 3ª, donde estuvo detenido ilegalmente y luego tirado al río Paraná. "Hasta el último día que yo siga con esto, lo de mi hermano será una desaparición forzada de persona", insiste.

Actividades para pedir justicia

Luciana Escobar encabezara hoy el inicio de varias actividades en reclamo de justicia por la muerte de su hermano. A las 10 se reunirán en Parques y Paseos (Moreno y La Paz) desde donde irán hasta bulevar Oroño y Pellegrini. A las 15 la actividad será en la escuela donde iba Gerardo (pasaje Ancón 3420) y el domingo, a las 12, en la plaza de Balcarce al 1600 con un almuerzo popular, paneles sobre violencia estatal, música en vivo y la proyección de un video.

"Es arbitraria y escandalosa"

Salvador Vera, abogado de la familia de "Pichón" Escobar, fustigó la resolución del juez Marcelo Bailaque y ratificó que apelará el fallo y pedirá su recusación por mal desempeño. "La resolución es verdaderamente escandalosa, arbitraria y roza el mal desempeño del juez. Hay afirmaciones puramente dogmáticas sin remitirse a los elementos de prueba y omite otros que son relevantes y de cargo".

   Según Vera, la decisión del juez "desconoce y hace una interpretación caprichosa del informe de laboratorio que determino que Escobar ingresó sin vida al agua y que murió por asfixia seca ya que no había líquido en sus pulmones y tampoco signos de estrangulamiento".Además nunca se investigó ni profundizó la teoría de la querella "en función del lugar donde las cámaras muestran cómo levantan a Escobar, registro que se habría adulterado y manipulado y que el juez no considera como un elemento indiciario". Asimismo, Vera recalcó que "tampoco consideró profundizar el ingreso de la detención clandestina en la seccional 3ª, donde golpearon a Escobar; y dice que el cuerpo no tenía signos de violencia. Evidentemente no vio la filmación de la autopsia donde aparecen esos signos evidentes". "La resolución excede lo arbitrario y se transforma en escandalosa. Es intolerable en una causa con tal repercusión social y gravedad que un juez federal actúe de esta manera", dijo Vera. Y se agravió porque el juez desvinculó a la persona que se ve en la filmación (Vivas) golpeando a Escobar".

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