La ciudad
Martes 23 de Agosto de 2016

Quedó preso e imputado de homicidio el jugador de fútbol que desató una tragedia

Lautaro González Riaño fue imputado por homicidio doloso. Causó la muerte de un motociclista cuando fugaba de un control de alcoholemia.

El Poder Judicial le imputó ayer homicidio simple con dolo eventual al jugador de Cambaceres y ex de Colón, Lautaro Andrés González Riaño, por matar a un motociclista cuando cruzaba un semáforo en rojo en su fuga de un control de alcoholemia. Además, le dictó también prisión preventiva por 30 días. De ser encontrado culpable por esta figura legal, puede recibir una pena de entre 8 y 25 años.

La imputación de homicidio simple con dolo eventual fue tomada ayer por la tarde por la jueza de Instrucción de la 10ª Nominación, Irma Bilotta, después de la audiencia imputativa en la que la fiscal, Valeria Piazza Iglesias, había solicitado esa figura legal. Después del siniestro, el alcohotest arrojó que tenía 1,45 miligramo de alcohol en sangre.

González Riaño, de 21 años, conducía un Peugeot 208 —que sería de un jugador de Colón— a la 1.30 de la madrugada del domingo por Ovidio Lagos. Al llegar a la intersección con Salta intentó girar para evadir un control de alcoholemia, pero al ver que por esa arteria también estaba el operativo, giró bruscamente para retomar la avenida. En esa alocada huida decidió traspasar en rojo el semáforo de Catamarca y embistió a Diego Luciano Torres, de 20 años, que venía con su moto. Producto del fortísimo golpe —no llevaba casco— falleció horas después en el Heca), pese a los esfuerzos de los médicos por reanimarlo.

"Atento a la evidencia que se recolectó, la jueza Bilotta coincidió con la calificación de la fiscalía y le dictó prisión preventiva por homicidio simple con dolo eventual", comentó la fiscal Piazza, ayer por la tarde a la salida de la audiencia imputativa.

Argumentos. Al ser consultada por la prensa sobre la posible condena al futbolista, teniendo en cuenta la carátula de la causa, la fiscal recordó que la pena por homicidio simple es de 8 a 25 años de prisión, y lo argumentó en el hecho de que la fiscalía estimó que "no fue un accidente de tránsito con características normales", es decir que "no se obró con imprudencia o negligencia, sino que fue más allá, puesto que la persona tenía 1,45 de alcohol en sangre, y si a eso se le suma que los testimonios de los inspectores de Tránsito y el personal del Comando Radioeléctrico son coincidentes, no sólo con los valores hallados de alcohol en sangre, sino también que al llegar a la intersección de calle Ovidio Lagos con Catamarca pasó el semáforo en rojo".

La fiscal también manifestó que solicitaron las filmaciones de las cámaras de videovigilancia que hay en la zona, pero aún así insistió con que "hay numerosos testimonios de los agentes de Tránsito y los policías del Comando Radioeléctrico que al intentar detenerlo, el joven evade el control y ven cuando reinicia la marcha y pasa el semáforo en rojo".

Frente al segundo hecho en dos semanas en que un conductor ebrio busca evadir un control y sus huidas terminan en siniestros, el secretario de Control y Convivencia municipal, Gustavo Zignago, minimizó que haya una escalada de los conductores por tratar de sortear temerariamente un operativo.

Casi no hay intentos de fuga

El secretario de Control municipal, Gustavo Zignano, dijo que de los 16.000 controles que se llevan realizados en 2016 no llegan a diez los intentos de fugas. Reconoció que en los operativos "existen hechos de tensión, pero nuestro compromiso no es sumar más riesgos". Y explicó que "la persecución no es una respuesta inmediata si no está garantizada la seguridad del agente, del perseguido y de las personas que en ese momento estén ocupando ese espacio público".

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