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Sábado 29 de Octubre de 2011

Qué pasa con la estabilidad docente en la escuela privada

El conflicto desatado en el Colegio del Huerto reabrió el debate sobre problemas que afectan a este sector educativo

Un docente puede trabajar casi 30 años en un mismo colegio, participar activamente del proyecto institucional de la escuela, dedicando tiempo extra para actividades pastorales, sociales y de extensión a la comunidad y de un día para otro ser despedido sin causa. Aunque parezca descabellada, la situación es una realidad propia -y hasta legal- de las escuelas privadas. Los casos de los educadores del Colegio del Huerto despedidos la semana pasada abrieron otra vez la discusión sobre la estabilidad docente y una serie de reclamos del sector. Desde el Sadop indican que "estas situaciones de despidos deberían ser sancionadas por el Estado". Desde la Dirección provincial de Enseñanza Privada prometen que durante la próxima gestión se profundizará en temas como concursos y escalafonamiento.

"Desde el Estado no tenemos herramientas para impedir estos despidos sin causa, porque están regidos por la ley de contrato de trabajo", dijo el director de Enseñanza Privada de Santa Fe, Germán Falo, sobre los educadores echados hace más de una semana. Pero agrega: "Sí, somos garantes, como funcionarios del Estado de corroborar que se cumpla con lo que establece la ley", en referencia al pago de los despidos.

Al extenderse sobre las cuestiones que hacen a la estabilidad de los trabajadores de la educación privada, consideró que hay tareas por resolver como los concursos a cargos directivos y el escalafonamiento docente, que entre otras cuestiones ayudarían a revertir las situaciones conflictivas.

Señaló entonces que "se está trabajando en un proceso, que es lento, para que los cargos directivos se puedan concursar". Algo que estimó "desde hace un tiempo se viene haciendo con mucha fuerza" y aunque "no se pueda cuantificar y no se haya aún universalizado la percepción es que está avanzando".

Logros y deudas. Otro tema que hace a la estabilidad de los educadores de escuelas privadas es el "escalafonamiento docente", que ordena cómo se ingresa a trabajar al sistema educativo. "Está pendiente", reconoció Falo respecto de la regulación de la norma que rige este tema. "Seguro esto será abordado y profundizado en la próxima gestión", dijo y agregó: "Honestamente cada vez que lo hemos tocado con las entidades patronales hay posiciones muy divergentes".

El director Falo enumeró una serie de "logros de la gestión", entre ellos que por primera vez se hayan realizado concursos para supervisores, además de la transparencia del sistema informático que permite saber los movimientos de los recursos humanos.

Aún así, y consultado sobre algunas irregularidades vigentes en el sistema, como por ejemplo aquellos docentes que cobran la mitad de un salario real. Según Falo, al hacer los controles se encuentran que "muchos docentes firman un registro de las planillas de sueldo por el total, entonces eso no permite corroborar el mal pago". Aquí reconoció que "hay miedo" a denunciar estas situaciones, pero que es necesario también "terminar con la impunidad". "En el momento que un docente viene y nos dice «a mí me están amenazando por lo que cobro» es en ese mismo momento intervenimos", señaló.

Sanción. Para el Sadop, sin embargo, los despidos sin causa no deberían pasar sin una sanción para los colegios. "La estabilidad laboral es una de las banderas históricas del gremio. Sostenemos que el Estado no debería tolerar despidos sin causa y debería sancionar a los colegios que despiden bajo esta forma", advirtió el secretario general del Sadop Rosario, Martín Lucero. Consideró que "esa sanción debería ser la pérdida del aporte estatal sobre el cargo en cuestión", algo que "no pondría en juego la sustentabilidad del establecimiento, pero operaría como efecto disuasivo de despidos hechos porque sí".

Lucero fue más allá y enfatizó: "El despido siempre es arbitrario más allá de la indemnización". "La indemnización -abundó- busca una reparación de los perjuicios derivados de la ruptura del contrato laboral, pero al no tener obligación de expresar la causa es totalmente arbitrario, en virtud de que la entidad patronal no está obligada a dar la causas del distracto laboral".

Al referirse a la carrera docente, Lucero evaluó: "Creemos que debe ser meritocrática. Sin desconocer el derecho de las entidades patronales a seleccionar a sus docentes, una vez que el mismo entra en el sistema, es lógico que tanto para el ascenso y el ofrecimiento de cargos y horas deba seguirse un estricto sistema escalafonario que respete la trayectoria".

Oposición y antecedentes. A ese reclamo agrega "la necesidad de que los ascensos a cargos directivos sean producto de un concurso de oposición y antecedentes que tenga todas las garantías de transparencia". Para el Sadop sobre el debate de escalafones y concursos "no se avanzó nada".

Lucero indicó que en el sistema "hay un porcentaje de precariedad registral que oscila entre el 15 y el 20 por ciento (según los niveles y casos), que incluye a docentes mal encuadrados, con remuneraciones mal liquidadas o con categorías que no se corresponden con la función que realizan". Igual el dirigente reconoció que "esta cifra es muchísimo menor que años anteriores".

Para Lucero, un paso importante en la conquista de derechos para el sector se dará cuando finalmente se incorporen a los colegios los comités mixtos de higiene y seguridad, que implicará en todos los casos contar con delegados gremiales.

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