Edición Impresa
Sábado 03 de Agosto de 2013

¿Qué y cómo empezar a leer?

Elegí un libro y conocé la historia antes de leerla a los chicos. Si vos mismo lo disfrutas y te conmovés con la historia, seguramente a los chicos les sucederá lo mismo. Reconocé sus rasgos más interesantes, los fragmentos más poéticos, los diálogos más divertidos y disfrutalos con los chicos.

Creá expectativa. ¿De qué se tratará esta historia? Repará en el título, la ilustración de la portada, compartí una charla previa. Esto genera expectativa en los chicos además de ubicarlos en la historia.

Sumale sentimiento. Al leer, tené en cuenta la entonación marcada por los signos ortográficos, por ejemplo, las interrogaciones y exclamaciones. Pero también acordate de la entonación emocional, es decir, los diálogos, los cambios en los núcleos narrativos, los momentos inquietantes, etcétera.

Dale voz a los personajes. En las historias, muchas veces encontrás diálogos entre personajes. Es interesante asignarle una voz diferente a cada personaje, tratando de que refleje las características de quien habla.

No te apures. Repará en que la velocidad en la lectura no está determinada ni por vos ni por los lectores, sino por el propio texto. Por ejemplo, las descripciones o aclaraciones requieren de una lectura más pausada y los momentos de acción suelen ser de lectura más ágil.

No te olvides de la ilustración. Si leés textos con ilustraciones, compartilas con los chicos. Pero te recomendamos que en la lectura previa, analices y elijas cuáles son las ilustraciones más interesantes y que resultan clave en la historia para hacer hincapié en ellas.

Date tiempo para conversar sobre lo leído. Cuando terminás de leer, date tiempo para conversar con los chicos. Es un momento ideal para disfrutar de una charla, donde compartir diferentes interpretaciones, repensar la historia desde diferentes puntos de vista y apreciar las características de los textos literarios.

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