Racing
Lunes 23 de Mayo de 2016

¿Qué hay detrás de la foto que emocionó al mundo a través de las redes sociales?

Se trata de un joven hincha de Racing que le prestó una de sus muletas a un amigo para que pudiera ver mejor a Diego Milito, durante su despedida. Una historia conmovedora.

La despedida de Diego Milito de Racing quedó casi en un segundo plano luego de que una foto de ese partido se volviera viral. Una madre publicó en las redes sociales la imagen de su hijo, a quien le falta una pierna, prestándole una muleta a un amigo para que pudiera ver a su ídolo más allá del tapial.

"Casi siempre vengo a ver a Racing. Le di la muleta al otro chico porque es mi amigo. Estábamos viendo que Milito estaba dando la vuelta y lo queríamos saludar", sentenció Santi Fretes, quien tiempo atrás ya había pasado a la fama luego de que se difundiera un video suyo jugando al fútbol en la popular. "A veces juego con la diez y a veces con la once. Me dicen que soy uno de los más rápidos", agregó.

Respecto a la despedida de Milito contó: "Es mi ídolo, igual que todos los de Racing. Estuvo re bueno cuando se apagaron todas las luces del estadio".

La imagen fue tomada por su madre Sabrina Bonomo, quien contó al diario El Argentino que Santi es un fanático del fútbol. "Va con la pelota a todos lados. Con ese nene son amigos de la cancha. No sabe ni cómo se llama, pero siempre juegan. Los pibes ni miran el partido, es un mundo aparte lo que hacen ellos. Son como 20 pibitos detrás de esa pared de casi un metro setenta. Santi hace rato que se trepa así cuando se le va la pelota o para mirar. El otro nene estaba a los saltos para llegar, entonces él le dio la muleta. Me emocioné y saqué la foto. Y al mismo tiempo pensé, ¡cuidado con las muletas, es el único par que tenemos!".

Tiempo atrás, cuando se conoció el video se comenzó a hacer una movida solidaria para conseguirle una prótesis especial a Santi, pero finalmente no pudo transformarse en realidad. Es que -según cuenta su madre- "comenzó a utilizar una prótesis, pero era demasiado pesada para él". En ese momento, ella perdió su trabajo y toda su familia se quedó sin obra social.

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"Continuamente le repetíamos que el no era menor que nadie, y que tenía que moverse con la mayor naturalidad para que el día de mañana no tenga que depender de otra persona. Nunca se puso mal por la situación, y tan solo una vez se preguntó porqué no tenía sus dos piernas", explicó Sabrina.

En medio de esa oleada de ayuda, llegó un llamado del Ministerio de Salud de la Nación para anunciar que se harían cargo de la prótesis. Sin embargo, ya sin las donaciones, la mujer contó que "comenzó la burocracia de turnos y trámites", porque se trata de una prótesis cuya colocación debe hacerse por intermedio de una cirugía. "Se demoraron mucho los turnos, cambió el gobierno y chau, quedamos en la nada", lamentó.

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