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Jueves 27 de Marzo de 2014

"¿Qué habría podido explicarles?"

Ayer, a media mañana, un graduado universitario que trabaja hace años en el área de su formación profesional estaba en la calle cuando una mujer joven, en apariencia presa de un desequilibrio, empezó a gritar acusándolo de haberla robado.

Ayer, a media mañana, un graduado universitario que trabaja hace años en el área de su formación profesional estaba en la calle cuando una mujer joven, en apariencia presa de un desequilibrio, empezó a gritar acusándolo de haberla robado. Entonces la miró perplejo mientras vio que mucha gente avanzaba hacia él. Pensó que estaba en aprietos.

El azar quiso que todo sucediera cerca de una comisaría y que los policías acudieran con velocidad deteniendo al hombre, que terminó tres horas demorado. Pese al susto, no le costó mucho explicar el peligroso malentendido en el que quedó enredado.

"La situación era muy incómoda y no entendía nada. Pero cuando me tomaron como un ladrón casi me hago encima. Me salvó que llegaran los policías. Porque si caía en manos de los que se me venían encima, ¿qué habría podido explicarles?".

El que realiza justicia por mano propia, que es venganza y no justicia, suele dar por hecho que lo que castiga ocurrió tal como se lo representa en su cabeza. Pero a menudo aquello que lo impulsa a vengarse es una construcción mental. Para verificar lo que cree que pasó no necesita pruebas. Y aplica la pena sumaria que a veces, como el caso de David Moreira, no tiene forma de ser reparada.

Dos cosas salvaron al universitario de esta historia: su capital cultural y una inmensa dosis de suerte. Sino la habría pasado peor.

David Moreira no tuvo esa suerte. Si cometió un delito es algo que sus matadores tornaron imposible de saber. Para vengar un delito supuesto quienes le hundieron el cráneo cometieron otro atrozmente más grave.

Es cierto que el Estado al retirarse del territorio produce vacíos donde germinan estos dramas. Pero eso no ampara la justicia sumaria que aplica un vecino enardecido que, además, genera más violencia. Anoche el padre de David tuvo que frenar a sus vecinos. Estos querían ir a la esquina donde murió David a vengarse de los vengadores. Lo que se hace por fuera de las instituciones no puede sino producir más drama.

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