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Sábado 17 de Mayo de 2014

Pymes lácteas: la batalla cultural

Pequeñas firmas de la provincia se asociaron para llevar sus productos en forma diferenciada al consumidor.

Una batalla cultural al consumo estandarizado de productos lácteos y una defensa del territorio y las economías regionales. Esa fue la premisa que se trazaron desde la Asociación de Pequeñas y Medianas Industrias Lácteas de Santa Fe (Apymil) como estrategia. Para ponerla en marcha, lanzaron el Almacén de Quesos, un emprendimiento a través del cual unas quince empresas de la región comercializarán en forma directa su producción.

En el marco de Mercoláctea 2014, Apymil mostró por primera vez la imagen pública de Almacén de Quesos, que abrirá cinco locales en las cabeceras de los nodos productivos de la provincia. El primero arrancará en Rafaela y estará disponible a partir de junio, luego de que los empresarios pymes regresen de la misión comercial a Nueva Zelanda que organiza el gobierno de Santa Fe.

El presidente de Apymil, Mariano Viroglio, explicó que la presencia en Mercoláctea es clave ya que a partir de esta gran vidriera del sector se pretende "ir instalando el concepto" del Almacén. "Tenemos claro que va a ser una batalla cultural para que la gente que iba al supermercado a comprar quesos venga a nuestros locales a comprar calidad, precio y un producto distinto".

El empresario recordó que en la provincia hay alrededor de 110 pymes lácteas de las cuales 45 son socias de Apymil y 15 participan del proyecto del almacén. Todas producen queso y dulce de leche y leche en polvo. "Queremos estar entre lo gourmet y lo popular; necesitamos que la gente empiece a comer quesos distintos, con más especialidades, pero no aquellos que encuentra en el súper a 200 pesos el kilo, sino uno con mejor sabor a buen precio", dijo.

Desde el punto de vista empresarial, desde Apymil apuntan a que las firmas lácteas "salgan del commoditie", dijo Viroglio.

La iniciativa, respaldada por el gobierno de Santa Fe, busca, además de competir con calidad, hacerlo vía precio. De hecho, la política del proyecto es "comprarle más caro a las pymes de lo que actualmente están vendiendo su producción", indicó el dirigente. Las pymes no van a obtener ganancia a través de su participación en la sociedad, sino que ésta "provendrá de que venderá a mejor precio su producto", agregó.

También desde Apymil rescataron el impacto social de la iniciativa. "Todas nuestras pymes están en casi 80 pequeños pueblos, con 5.000 habitantes promedio", dijo Viroglio. "Esperamos que se entienda este concepto, que se está sosteniendo las economías de los pueblos del interior, pero también comprar estos productos es defender el territorio", agregó.

Cada uno trabaja con su planta y comercializa su propia marca. "De a poco vamos a ir probando con productos comunes", dijo.

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