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Domingo 11 de Octubre de 2015

Psoriasis: hay esperanzas con las nuevas terapias y enfoques médicos

Más de la mitad de los pacientes siente vergüenza por las lesiones de su piel. La mayoría deja de hacer actividad física, de disfrutar del aire libre, y hasta tiene complicaciones en su vida sexual y social. En los últimos años hubo avances en los tratamientos. Ahora presentaron un novedoso fármaco.

Gladys tiene psoriasis, una enfermedad que descubrió cuando tenía apenas ocho años y su piel comenzó a cambiar, a mostrar señales de que algo no estaba bien. Siendo una niña apenas entendía qué pasaba, pero los médicos fueron contundentes: lo suyo era crónico, irreversible. Las lesiones empezaron a hacerse más visibles, en el cuero cabelludo, la espalda, las piernas. Pasó años intentando calmar la picazón, las molestias, las manchas en la ropa... “Lloraba de dolor en la ducha cuando el agua me tocaba el cuerpo”.
  A pesar de los embates de la psoriasis Gladys siguió con su vida, quedó embarazada y tuvo un hijo, pero ese proceso no fue nada fácil porque después del parto la situación se agravó: “Alzar a mi bebé era muy doloroso”. Las placas, que son las lesiones blanquecinas que aparecen sobre la piel, se agudizaron y hasta le sangraban. Los dolores de sus extremidades eran insoportables, al punto de que Gladys confiesa— con mucha angustia— que quería dejar de vivir.
  La mujer, que pasó por distintas etapas y llegó a no querer salir de la cama por la depresión, habló la semana pasada en Buenos Aires en una reunión con la prensa, donde ofreció su testimonio. Ella está entre quienes tienen una variante severa de la psoriasis. Se estima que unos 200 mil argentinos presentan psoriasis en placas moderada a severa. Muchos bajan los brazos, se resignan y apenas quieren salir de su casa, tal como lo demostró una encuesta que se hizo en abril de este año entre 351 pacientes, muchos de los cuales admitieron sentir vergüenza por su enfermedad. También confesaron que abandonaron las actividades físicas y al aire libre y que fueron perdiendo el deseo sexual.
  Aunque existen tratamientos para paliar los efectos de la psoriasis no todos los pacientes lo saben. Otros han probado tantas cosas que están cansados. También hay lugares del país donde no hay médicos lo suficientemente entrenados para ofrecer todas las opciones terapéuticas disponibles. Otros tienen que lidiar con los sistemas de salud que no les cubren las terapias. Eso explica por qué muchos abandonan los tratamientos o no siquiera acceden a ellos.
  La concientización de las personas que conviven con la psoriasis es fundamental. Deben saber que no hay cura, por ahora, pero sí tratamientos efectivos que pueden mejorar la calidad de vida de un número muy relevante de pacientes. En ese contexto, se presentó en la Argentina una nueva medicación que la Anmat aprobó y que ya está disponible. La flamante droga sirve justamente para tratar la psoriasis de moderada a severa en pacientes adultos (mayores de 18 años) que tengan indicación de tratamiento sistémico (en el que la medicación se absorbe por la sangre) o tratamiento de fototerapia (con luz UV).
  Las expectativas con esta droga son altas porque ha mostrado una mejoría rápida en la piel del 75% de las personas que la usaron en los estudios previos a su aprobación, y una mejoría en el 90% de los casos a las 12 semanas de utilización, según los resultados que mostró Gabriel Magariños, médico dermatólogo, coordinador de la diplomatura en psoriasis de la Universidad de El Salvador.
  Magariños informó sobre la aprobación y salida al mercado de secukinumab, de laboratorios Novartis, que recibió el “OK” de la Anmat gracias a los resultados de 10 estudios de fase II y III en los que participaron 3.990 pacientes adultos con psoriasis de moderada a severa.
  Gladys, la paciente que contó sus múltiples pesares respecto a la enfermedad, fue una de las personas que integraron el estudio ya que la Argentina fue parte de ese programa. Después de dos años y medio de utilizar la medicación, que es inyectable, aseguró que  las placas desaparecieron casi en su totalidad y que el cambio en su piel — y en su vida —fue muy positivo.
  El médico dermatólogo Ignacio Dei-Cas, especialista en psoriasis y docente adscripto de la cátedra de Dermatología del Hospital de Clínicas, fue otro de los profesionales presentes en el lanzamiento y afirmó que los resultados hasta el momento son “muy alentadores”.
  Por su parte, Nora Kogan, médica dermatóloga especialista en psoriasis, a cargo del consultorio de Psoriasis del Hospital José Ramos Mejías, celebró la aparición de nuevas opciones terapéuticas: “Los pacientes deben buscar la mejor terapia para su enfermedad. La investigación y la aprobación de nuevas drogas eficaces y seguras nos abren un panorama alentador y promisorio para ese fin. No buscar la opción para cada paciente implica necesidades no satisfechas, alteración en la calidad de vida, depresión y ansiedad. La psoriasis es una enfermedad no contagiosa pero crónica que afecta las relaciones sociales y laborales y la psicología de las personas”.
  Los profesionales aseguraron que para aquellos pacientes que tengan indicación de esta nueva medicación ya está disponible en la Argentina y que “las obras sociales y las empresas de medicina prepaga las van a reconocer”.

Impacto
En el mes de abril, la Asociación Civil para el Enfermo con Psoriasis (Aepso) —que cumple un rol fundamental en todo el país para brindar información, asesoramiento y contención a las personas con este problema de salud—, hizo una encuesta entre pacientes que arrojó resultados que describen lo difícil que es vivir con psoriasis cuando no se logra controlar la enfermedad.
  Según el relevamiento, hombres y mujeres con psoriasis ven afectada su calidad de vida cada día y en distintos órdenes. Más de la mitad de los encuestados admitió sentir vergüenza en el último mes a causa de sus lesiones; cuatro de cada 10 dejaron de frecuentar lugares debido a su condición; 55,8% reconoció que el estado de su piel dificultó la práctica de algún tipo de actividad física; 57,3%tuvo complicaciones en su vida sexual.
  “El impacto que produce sobre la calidad de vida del paciente puede generar consecuencias en su desempeño personal, en su autoestima, en la relación con su entorno familiar, social y laboral, con un mayor riesgo de padecer depresión”, mencionaron desde Aepso.
  La encuesta también revisó aspectos vinculados al diagnóstico y al tratamiento. El 47,6% de los pacientes consideró insuficiente o nula la explicación que recibieron sobre la enfermedad en la primera consulta. El 38% demoró al menos un año en arribar a un diagnóstico. Tres de cada diez pacientes visitó a cuatro o más médicos hasta llegar al diagnóstico.
  El 53,1% aseguró que su sistema de salud no cubre el tratamiento de la enfermedad; el 73,5% manifestó que actualmente su psoriasis está algo o muy activa.
  Según datos de Aepso, siete de cada diez personas con psoriasis presentan picazón, irritación, dolor o pinchazos en la piel.
  En la Argentina unas 800 mil personas tienen psoriasis, de los cuales 200 mil la padecen en sus formas moderada y severa. Antes no se la relacionaba con otras enfermedades o trastornos simultáneos, se creía que era un problema relativamente benigno y sólo limitado a la piel, pero ahora se sabe que puede estar vinculado a la obesidad, la diabetes tipo 2 y la hipertensión. También hay un grupo importante que padece artritis psoriásica, que es una afección inflamatoria de las articulaciones asociada a la psoriasis.
  La dermatóloga Noemí Kogan detalló que “evidencias recientes muestran que hay un incremento en la mortalidad y disminución de la expectativa de vida de entre tres y cuatro años en enfermos de psoriasis, y hay una asociación a otras enfermedades”.
  Además, dijo: “Hay que considerar que también se incrementan las patologías psicoafectivas y entre las personas con psoriasis hay un porcentaje que está más en riesgo de consumir alcohol y tabaco, que son sumamente perjudiciales”.

Señales de alerta
¿Puede presentarse la psoriasis en la infancia y la adolescencia? La respuesta es si. Aunque sus manifestaciones no son tan claras como en la adultez. “Muchas veces cuando repasamos la historia personal de un paciente adulto nos cuenta que cuando era chico fue tratado por manchas en la cara o el cuerpo pero que le habían dicho que eran hongos, o por escamas o lesiones en el cuero cabelludo. En los niños es menos frecuente pero no es algo raro de ver. El pediatra debe estar entrenado para derivar al chico a un dermatólogo que se especialice en psoriasis”, puntualizó el médico Daniel Magariños.
  La psoriasis es una enfermedad inflamatoria crónica, sistémica, autoinmune y hay una predisposición genética a padecerla (puede haber o no antecedentes en la familia de enfermos de psoriasis). Las infecciones, algún traumatismo, ciertos medicamentos o niveles altos de estrés pueden desencadenarla. Y no es contagiosa.
  “La psoriasis en placas es la forma clínica más frecuente. La tiene el 80% de los pacientes. Suele afectar los codos, rodillas, la región sacra y el cuero cabelludo. Aparecen placas de más de un centímetro, rojas, rosadas, cubiertas de una escama blanca gruesa que se desprende con facilidad. Los síntomas más comunes son prurito, ardor, dolor”, explicó Kogan.
  En Rosario, mencionó la médica, “hay muy buenos profesionales, tanto en la parte pública como privada, que conocen bien la enfermedad. He participado hace poco de una jornada de capacitación y me sorprendió gratamente el enorme interés entre los médicos rosarinos por conocer más y actualizarse sobre psoriasis”.
  “Como consejo final puedo decirle a las personas que consulten, que jamás se queden con la duda. Que no crean que no hay opciones terapéuticas. Que las cremas son efectivas en los casos más leves pero que hay medicamentos que pueden ayudarlos como los biológicos, que han aportado cambios en los últimos años ayudando a tener la piel limpia o casi limpia, además de estos últimos avances que abren otras puertas y renuevan las esperanzas de una buena calidad de vida, algo que tiene un valor muy grande”.

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