Amsafé
Sábado 11 de Febrero de 2017

Provincia y gremios criticaron al gobierno nacional por suspender la paritaria docente

El gobierno de Santa Fe y los maestros se reunieron por primera vez. No hablaron de porcentajes. El viernes próximo siguen.

Una coincidencia resultó más que propicia a las partes en la apertura de la paritaria docente en el mediodía de ayer: los gremios del sector se plegaron a las críticas que horas antes el propio gobernador, Miguel Lifschitz, había formulado al gobierno nacional por suspender la paritaria nacional y dejar a las provincias sin esa referencia que siempre se esperaba para dar inicio a las conversaciones distritales. En este primer encuentro no hablaron de porcentajes de aumento salarial.

No obstante, ello no alcanzó para disimular que también hubo una disidencia y no menor. En lo que es la nueva escalada de la administración socialista para diferenciarse —en el año electoral que comenzó— de la gestión Macri, Lifschitz había dicho que las discusiones salariales santafesinas no tendrían "techo" ni piso". Ayer los docentes le hicieron ver que no quieren que la cifra, del 32,9 por ciento, que según el Instituto Provincial de Estadística y Censos (Ipec) es la inflación oficie de punto de partido (piso, al fin) porque dicen que estuvo cerca del 40 por ciento.

¿Será esa cifra inferior, el aumento que ofrecerá le provincia y el porcentaje mayor el que pedirán los gremios de maestros? Otra coincidencia, en este caso para abonar el clásico anual de esta época del año: "En la primera reunión no se trató la cuestión salarial; no se habló de porcentajes ni de cifras", según dijeron los sindicalistas al salir y también los ministros de Educación, Claudia Balagué, y de Trabajo, Julio Genesini.

En las oficinas de la cartera laboral, y por algo más de tres horas, se reunieron ayer los principales líderes gremiales de Amsafe, Sadop, UDA, Amet y como principal resultado de lo tratado fueron la creación de dos comisiones técnica que van a trabajar la semana venidera en la cuestión salarial, por un lado, y condiciones laborales y demás puntos, por otro.

Los gremios abonaron ayer la tarea de la primera de las comisiones con una nutrida agenda de quejas sobre la pérdida del poder adquisitivo de los salarios, la inflación interanual del año pasado, las jubilaciones y la necesidad de que haya una recuperación notoria y palpable de los sueldos que cobran los maestros.

Postura gremial

Al salir, Sonia Alesso, secretaria general de Amsafé enfatizó que plantearon "preocupación por el contexto nacional de no llamar a las paritarias nacionales en el marco de un marco económico difícil. Le pedimos al gobierno santafesino que manifiesten claramente la necesidad de convocatoria a la paritaria nacional y el cumplimiento de la ley de financiamiento que, si no se hace, afectará los fondos que van a cada provincia, incluida la de Santa Fe".

"Esta paritaria está condicionada por un escenario conflictivo que tiene que ver con la situación nacional. No vamos a dejar que los trabajadores paguen el ajuste", desafió.

Balagué, como era de esperarse, optó por el discurso más optimista posible; lo que ayer no fue muy dificultoso porque todo lo negativo se puso afuera: en la Rosada. Sin dudas, el gremio más duro en este reclamo fue la UDA.

Más allá de las consabidas calificaciones positivas a la reunión que hacen a la cortesía correspondiente, la titular de la cartera educativa explicó que la ronda de negociaciones seguirá el próximo viernes y que ayer se valoraron cuestiones trascendentes producto de las propias discusiones paritarias como lo fuera "la titularización de los equipos socioeducativos —algo que también nos distingue como provincia, esta mañana (por ayer) tuvimos 127 cargos de equipos que hoy son titulares— y la semana venidera cada sector llevará sus propios números, para empezar a dialogar sobre salarios, porque es preciso abordarlo técnicamente y con mucha tarea de los equipos".

Cuando la prensa le insistió a Balagué respecto a cuál es la voluntad del gobierno provincial en cuanto a los sueldos docentes fue política correcta sin avanzar en definición alguna: "Es la misma de todos los años; seguir como política pública la recomposición de los salarios docentes, trabajando con nuestros índices inflacionarios, llevando adelante la mejor propuesta alcanzable por la provincia y en el marco un diálogo fructífero como venimos llevando desde hace ya nueva años".

Al hacérsele notar que los gremios manifiestan reparos al 32,9 por ciento medido por el Ipec, como porcentaje de inflación a usar de piso en la negociación, pateó hacia adelante: "Precisamente ese será seguramente el primer tema que se comenzará a debatir la semana que viene. Compararemos las cifras que estén tomando como referencia y el trabajo de nuestros técnicos que vienen trabajando desde hace muchísimos años, es gente de planta, confiable", señaló.

¿Empezarán las clases el 5 de marzo?, también se le preguntó ayer a la ministra. "Vamos a hacer el máximo esfuerzo y confiamos en que sí", respondió.

Desde el Sadop, su titular, Patricia Mounier, también sumó la inquietud de ese gremio que reúne a los maestros de escuelas privadas por la ausencia de paritaria federal y reclamó la "necesidad de acordar un incremento salarial que recupere la pérdida del poder adquisitivo del salario de los docentes, frente al fuerte ajuste económico producido por los tarifazos en los servicios públicos y la suba de precios de la canasta básica, además de las últimas medidas económicas que representan un retroceso en el poder de compra de los trabajadores".

Se quejó del "incumplimiento" del acta paritaria de 2016, referido al tratamiento del proyecto de concursos y escalafones en las escuelas privadas que garantice el derecho a la carrera docente, y que su gremio no fuera convocado para avanzar en el tratamiento de ese proyecto.

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