Policiales
Lunes 31 de Octubre de 2016

Protesta a un año de la dudosa muerte de un joven en el Paraná

Allegados a Alejandro Ponce reiteraron ayer que policías lo siguieron e impidieron que saliera del agua. Con un evento piden reactivar la causa.

A un año de su muerte las circunstancias finales de Alejandro Ponce persisten como motivo de controversia. Los familiares de este joven de 23 años que fue encontrado sin vida en el río Paraná acusan de su deceso a policías que lo persiguieron y le arrojaron piedras cuando el muchacho resolvió tirarse a las aguas. Familiares y amigos de la víctima, junto a la Multisectorial contra la Violencia Institucional, lo recordaron ayer con un acto en Italia y el río, destacando que no se adoptó ninguna medida que hubiera permitido un examen más profundo de las responsabilidades policiales en el caso.

   Por su parte, el fiscal que intervino entonces en el incidente tiene un criterio muy distinto de lo ocurrido. Señaló en su momento que este chico estaba robando en la zona y que no hay constancia objetiva que indique que su muerte está ligada a una acción de violencia policial.

Relatos. El 30 de octubre de 2015 los hermanos Luis y Alejandro Ponce estaban al norte del parque España. Los relatos están bifurcados según quién los enuncie. Luis cuenta que ambos pescaban en la bajada de Balcarce cuando tres policías se les fueron encima acusándolos de haber asaltado a una pareja.

   Ambos escaparon atemorizados y frente a la persecución, que uno de los uniformados hacía empuñando el arma, se arrojaron al agua. Alejandro no sabía nadar y se ahogó. Según Luis uno de los policías evitó que su hermano se acercara a la orilla arrojándole piedras que le impedían salir del agua.

   El cadáver del muchacho fue hallado el 2 de noviembre al mediodía en el Paraná, a unos 400 metros al sur de los silos Davis, a la altura de calle Dorrego.

El fiscal. El planteo del fiscal de Homicidios Miguel Moreno al registrarse el hecho fue que los hermanos no estaban pescando sino robando en la zona. El mismo día de la desaparición de Alejandro efectivos policiales llevaron a su hermano Luis a la comisaría 7ª por robar una billetera y el celular, sin emplear armas, a una pareja de 16 años. Luis fue reconocido por la pareja como autor del robo y llevado a audiencia imputativa. Allí dijo llorando que su hermano estaba desaparecido y que los uniformados le habían impedido salir a flote arrojándole piedras. Sobre esta situación, para Moreno, no hubo constancias acreditantes.

"Impune". Por su parte el abogado que representa a la familia Ponce, Guillermo Campana, fue crítico con la investigación. "Esto es un hecho criminal impune porque hay una clara intención de la fiscalía de archivar la causa. Hemos pedido medidas razonables que no se han aceptado sin ninguna razón", dijo el letrado ayer en el acto en el que se recordó el primer año de la muerte de Ponce.

   Campana dijo que la fiscalía rehusó entrevistar a todos los policías que participaron del operativo. Afirmó que no se examinó el desplazamiento de los móviles policiales, a través del registro de sus dispositivos de GPS, lo que es relevante porque, según la querella, "los policías dicen que no volvieron al lugar y sabemos que lo hicieron para intimidar a los testigos que habían declarado". También requirieron que se vuelvan a tomar declaración a los cuatro testigos del caso. "Uno es el mismo Luis y los otros son tres chicos que viven en la barranca del río y que tuvieron custodia de Prefectura porque como salieron por televisión fueron amenazados, a tal punto que uno cambió el testimonio".

   Cuando apareció el cuerpo de Ponce el fiscal Moreno dispuso que la policía provincial fuera apartada de la pesquisa y que todas actuaciones quedaran en manos de Prefectura. "Lo resolví así porque Prefectura es una fuerza que tiene afinidad con el ámbito donde ocurrió el hecho y porque no está cuestionada en este caso", argumentó el fiscal.

   También destacó que el relato de los jóvenes sobre que estaban pescando era infundado dado que las jóvenes víctimas de un robo simple (sin armas) habían reconocido a Luis como autor del asalto.

   Los querellantes señalan que si esto fue así eso no impide la posibilidad —para ellos convincente— de que la muerte de Alejandro haya sido propiciada por el accionar policial. "Hay testigos que indicaron eso y además se debería hacer de nuevo la autopsia. Cuestionamos la pericia forense del Instituto Médico Legal por deficiente", indicó Campana.


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