Economía
Martes 23 de Agosto de 2016

Protesta en Plaza de Mayo

Productores frutihortícolas de Río Negro regalarán hoy unas 10 toneladas de peras y manzanas en la Plaza de Mayo para denunciar la "quiebra" del sector.

Productores frutihortícolas de Río Negro regalarán hoy unas 10 toneladas de peras y manzanas en la Plaza de Mayo para denunciar la "quiebra" del sector por el bajo precio que perciben por sus productos y por la apertura indiscriminada de importaciones.

Miles de kilos de frutas están ingresando a la Argentina en las últimas semanas desde Chile y Europa, lo que configura una estocada durísima para los productores locales que están trabajando a pérdida.

Por ello, los productores llegarán desde la provincia patagónica hasta la Plaza de Mayo. Además de regalar peras y manzanas pedirán en el portón de la Casa Rosada ser recibidos por el jefe de Estado, Mauricio Macri.

Según los ruralistas, cada productor recibe 3 pesos por kilo de manzana roja, mientras que el precio en góndola es superior a los 28 pesos, lo que significa una diferencia de 850 por ciento.

El kilo de pera que percibe el productor es de 2,10 pesos, y en la góndola el consumidor la compra a 23,50 por ciento, registrando una diferencia superior al 1.000 por ciento.

"Tanto para las peras como para las manzanas el costo de producción es de 4 pesos", indicó en un informe de Economías Regionales de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (Came).

Federico Sacheri, presidente de la Federación de productores de frutas de Río Negro y Neuquén advirtió que "la producción frutícola del Alto Valle está desapareciendo" y puntualizó que "la plata queda en los intermediarios".

Sebastián Hernández, presidente de la Cámara de Fruticultores de Allen (Río Negro), dijo que junto a las peras y manzanas se entregará un folleto en el que se explica la crisis que atraviesa el sector y alertó que la actividad está "en quiebra".

"Nosotros queremos que haya una ley para cobrar lo que nos corresponde, tenemos que entregarla a la fruta sí o sí y las empresas tardan hasta 12 meses para pagarnos", señaló.

Crisis lechera. Por su parte, el presidente de La Serenínima, José Moreno, aseguró ayer que el consumo de leche cayó en el país "entre un 7 por ciento y un 8 por ciento" en lo que va de 2016, respecto de 2015, y aseguró que se trata de la peor crisis para el sector, superando a la de 2001-2002.

Así analizó el empresario la situación de esta actividad económica después de que el gobierno de Mauricio Macri modificó el tipo de cambio, con una devaluación del 55 por ciento, la eliminación de las retenciones al maíz y la suba de la cotización de ese grano.

Comentarios