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Sábado 14 de Julio de 2012

Promueven que se formen más médicos generalistas

Un foro realizado en Córdoba marcó además la mala distribución de los graduados

La necesidad de formar médicos generalistas con fuerte orientación en la atención primaria de la salud y la necesidad de "humanizar" el recurso profesional, fueron los puntos salientes del "Primer foro argentino de Facultades y Escuelas de Medicina Pública: el médico que el país necesita", que se realizó en Córdoba. Con esta idea coincidió un especialista de la Universidad Nacional de Rosario (UNR).

La característica del médico que necesita el país "es un médico generalista con una fuerte orientación hacia la atención primaria de la salud, porque una atención primaria resuelve entre el 70 y el 80 por ciento los problemas de la salud", destacó el decano de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Córdoba, Gustavo Irico.

El foro —se realizó a fines de junio pasado y reunió a las 13 escuelas y facultades públicas de medicina del país— "es un punto de partida hacia la reformulación del ingreso, de la permanencia y del egreso para poder alcanzar el perfil del médico que queremos y que necesitamos para el país", manifestó Irico en declaraciones a la agencia de noticias Télam.

Paradigmas. "El desafió no es fácil, va a llevar su tiempo, debemos modificar paradigmas, aspectos culturales que tenemos incorporados y fundamentalmente resolver las grandes contradicciones que tenemos en el ámbito académico, por lo tanto es necesario hacerlo de manera flexible y paulatinamente", añadió el profesional.

Irico consideró que "además del problema de formación, Argentina tiene un problema de distribución", y esto sucede porque el 50 por ciento de los médicos se forman en zonas como Buenos Aires, Rosario, La Plata y Córdoba, entonces una vez recibidos prefieren quedarse en esas grandes ciudades, mientras que "los pueblos y las zonas rurales sufren el faltante de médicos".

"Tenemos que buscar alternativas como el acercar la Universidad a los pueblos, algo que ya pasa en algunas provincias, y también ofrecer proyectos de vida a los jóvenes profesionales para que se incorporen a un sistema distinto. Argentina tiene un territorio extenso, con distintas realidades y para definir el perfil del médico ese tema debe ser tenido muy en cuenta", agregó.

Mientras tanto, el secretario de Políticas Universitarias de la Nación, Martín Gill, sostuvo que "hay una unidad de criterio para lograr un profesional no sólo con una alta calidad, sino también con un fuerte compromiso social, abierto a lo interdisciplinario, comprometido con el rol de la medicina comunitaria, comprometido con la preservación de la salud y comprometido territorialmente".

"Garantizar la prestación de la salud y garantizar el derecho a la salud en cada rincón del país es el principal objetivo de este Gobierno, y para lograr eso hace falta que se generen acciones compartidas como estos espacios de debate", remarcó.

Desde la UNR. Consultado por LaCapital sobre las conclusiones de este foro, el profesor de clínica médica de la UNR, Alcides Greca, señaló: "El perfil de médico que forma la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) es de médico de atención primaria".

Al respecto aclaró que este "concepto de médico de atención primaria es el de un profesional capacitado para atender los problemas de salud en un primer nivel de complejidad", fundamentalmente sobre una base ambulatoria y sobre las grandes áreas que son las clínicas médica, ginecológica y obstétrica, la pediátrica.

Greca, que es también el director de la carrera de posgrado de especialización en clínica médica de la UNR, consideró que el médico generalista tiene una inserción mayor en ciudades pequeñas o en el medio rural.

Según explicó, "nuestras poblaciones están acostumbradas a atenderse en general por especialistas; es decir, los problemas clínicos con los clínicos, o bien una mujer no lleva a su niño a un generalista sino a un pediatra". A esto —amplió— es a lo que está acostumbrada la población en Rosario, Buenos Aires o de las grandes ciudades".

Para el experto, la presencia de los médicos generalistas cobran mayor relevancia en las pequeñas localidades y en los medios rurales. Dijo además que "el perfil de médico de atención primaria que tratamos de formar en el grado de la facultad (UNR) tiene que tener también una visión del tipo de medicina comunitaria social, es decir conocer los problemas de salud poblacional, algo que se diferencia de la cuestión individual".

"Dos países". Opinó que hay que tener presente que "los grandes problemas de salud no dependen de los médicos, tienen que ver con la desnutrición, con la mala higiene, con la pobreza, dependen de políticas sociales," entre otras razones. Habló entonces "de dos países", uno de la medicina privada que se desarrolla en las grandes ciudades, y trabaja sobre patologías determinadas, aquellas propias del "Primer mundo", como el infarto de miocardio o las enfermedades cardiovasculares, y "una gran patología propia de la gente pobre como la tuberculosis, la desnutrición o la diarrea; es decir, hay un disbalance muy grande".

"El médico que tratamos de formar —detalló— pretendemos que conozca esta realidad y la pueda detectar. Por supuesto que ni la puede resolver ni está a su cargo hacerlo, pero por lo menos puede orientar y tener una conducta de detección de los problemas y saber a quién recurrir".

Respecto a la distribución de los médicos que se forman y donde ejercen su profesión, Greca coincidió con el análisis de que muchos intentan quedarse en las grandes ciudades, donde "la inserción laboral es cada vez mas difícil": "Es verdad que tenemos muchos médicos y mal distribuidos, pero para que un muchacho recién recibido vaya a trabajar al norte santafesino o bien a una zona inhóspita, por ejemplo, hay que darle buenas condiciones laborales, que pueda vivir dignamente. Si esto ocurre, entonces sí empezarán a ir".

Este cambio debe contar con "una política de acompañamiento, no se debe apelar al sacrificio de la gente", opinó Greca en relación a considerar la profesión médica como un sacerdocio. "Ese es un gran mito, con el que hay que terminar", subrayó y adhirió a reconocer el trabajo de los profesionales de la salud.

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