Central
Sábado 15 de Octubre de 2016

Prolongación de calle Mendoza, una arteria tan necesaria como traicionera

Es una de las tres que conecta Rosario con Funes, cada vez se transita más y su deterioro preocupa a los vecinos.

Es una de las tres grandes vías de comunicación entre Rosario y Funes, ciudad que por su urbanización y explosión demográfica requiere cada vez más de una conectividad fluida. Es una alternativa importante a la congestionada ruta 9 y a la más apartada autopista Rosario Santa Fe. La prolongación de calle Mendoza, cada vez más transitada y necesaria, vive un proceso de deterioro que ni los parches, algunos de dudosa eficiencia, puede revertir. Para muchos vecinos de Funes, hay que hacerla de nuevo.

   Cambia varias veces de nombre. Es Mendoza hasta Wilde, San José de Calasanz hasta la calle 1.635, y General Urquiza en el tramo hasta su conexión con avenida Arturo Illía, donde conserva el asfalto hasta José Hernández y sigue como camino de tierra hasta morir en la autopista Rosario-Córdoba.

    Desde que la pavimentaron se volvió un camino de importancia, pero no parece estar a la altura del tránsito cada vez mayor que la recorre, y que incluye tres líneas del transporte de pasajeros.

   Baches, grietas, pozos que se emparchan, en algunos casos de manera sumamente precaria, arreglos sobre arreglos, hacen de la avenida una conexión difícil de transitar, donde es necesario hacer maniobras temerarias para evitar las irregularidades del suelo, con el agravante de que se trata de una avenida de doble mano donde sólo en una parte cuenta con cantero central. A decir de un vecino, "tuvimos un montón de choques de frente por evitar los pozos".

   Nadie es ajeno a este problema, al punto de que el municipio de Funes puso un cartel donde advierte que la calzada está "en mal estado" y pide precaución para circular.

Por tramos. En rigor, la prolongación de calle Mendoza, en Funes, no está mal en todo su recorrido (hay calles de Rosario están mucho peor). Algunos sectores, como los que atraviesan los countries privados, se encuentran en relativo buen estado. Pero por tramos, se vuelve traicionera, lo que la hace más peligrosa.

   La Capital lo vio en una recorrida. Ya a partir de Wilde, en Rosario, la calle cambia su fisonomía. Del hormigón pasa a un asfalto irregular, "manchado" por la sucesión de arreglos, aunque todavía se la ve transitable. Esto se mantiene hasta la segunda rotonda, en Camino de las Carretas, donde los desniveles y los baches se hacen más pronunciados.

   A partir del arroyo Ludueña, la avenida entra a jurisdicción de Funes y cada vez se hace más necesario disminuir la velocidad o esquivar los pozos. Esto se hace más pronunciado incluso al pasar la avenida J. Paz, que lleva al aeropuerto Internacional Islas Malvinas. A partir de entonces, ya adquiere todas las características de una ruta que atraviesa una zona urbana, aunque sin veredas y con las banquinas destruidas, en algunos lugares sin posibilidad de detenerse.

   Ya convertida en Arturo Illía, más conocida por su viejo nombre Fuerza Aérea (los carteles indicadores conservan la anterior nomenclatura) la calle mejora y empeora por tramos, pero el panorama de descuido se repite pasando la zona de los countries, hasta que en José Hernández se vuelve directamente de tierra.

   Algo que llama la atención es, además, el visible agrietamiento de la calzada, como várices que la atraviesan en distintos puntos de su recorrido.

   Tres líneas de colectivos recorren la prolongación de Mendoza: la 116, la 142 y la interurbana Las Rosas. "Esta calle no está preparada para el tránsito pesado, la hicieron con muy poco espesor y los colectivos la terminan destrozando", dice un vecino, aunque reconoce que el paso del transporte público le dio al lugar otra conectividad.

   Alejandro Doria es vecino de Funes, vive sobre avenida Illía, tiene 31 años y hace diez que vive en el lugar. "Esta calle era mejor cuando era de tierra", exagera. "En aquél momento era pareja, y los días de lluvia directamente nadie la transitaba", cuenta.

   Alejandro recuerda cuando hace unos tres meses "un muchacho que viajaba en un Renault Clío agarró un pozo y quedó patas para arriba. Hay choque frontales porque en una u otra mano alguien trata de esquivar los pozos y se encuentra con otro de frente. En la puerta de mi casa pusieron un parque porque directamente yo no podía entrar el auto al garaje", abunda.

   Cerca de él, Oscar Amable señala un pozo tapado: "A ese lo taparon con escombros. El problema es que cuando la pavimentaron, no la compactaron bien y ahora se llena de pozos. Está mal construida, hay que hacerla de nuevo". Doria, por su parte, sigue dando ejemplos: "Hay lugar donde tenés que pasar por las banquinas. La gente se queja. Los colectivos la rompieron porque no está preparada para aguantarlos"

   No son los únicos. A pocas Cuadras, Carlos Curuchet, 53 años, atiende un minimercado también sobre la misma ruta, a la altura del 400. "Estoy rompiendo todo el auto. Ahora le tengo que arreglar una rueda de los llantazos que les di a los pozos", dice. Carlos es otro de los que insisten conque tapan los baches con escombros. "Esto no está preparado para el tránsito que soporta. Antes, los camiones tenían que desviarse antes de llegar a este trecho, pero ahora pasa cualquier transporte".

   El comerciante no entiende por qué no hay una intervención más agresiva y eficiente sobre esa calle, siendo que para él "a esta altura es tan importante como la prolongación de calle Córdoba" (por Eva Perón). "Es cierto que de aquél lado es ruta nacional, pero bueno, de algún lugar deberían salir los fondos para reparar esto definitivamente".

   La prolongación de calle Mendoza conecta a una parte importante de Rosario con Funes, desde el mismo centro rosarino, pasando por Echesortu, Remedios Escalada de San Martín, Azcuénaga, barrio Belgrano y Antártida Argentina . Pasa por lugares emblemáticos como el Mercado de Concentración, el Estadio Mundialista de Hockey, la avenida de acceso al aeropuerto, el Liceo Aeronáutico, y es avenida de llegada a complejos como Funes Hills San Marino, Funes Hills Cadaques, Miraflores, además de otras nuevas urbanizaciones pero sobre todo a populosos barrios del sur de Funes. Los habitantes de Funes quieren tener una conexión a la altura del crecimiento urbano y demográfico de la ciudad.

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