Policiales
Viernes 04 de Noviembre de 2016

Prisión sin plazo para el acusado de ejecutar a un motociclista

Jonatan M. tiene 23 años y dijo ser inocente del homicidio de César Barúa, ocurrido el jueves 27 de octubre en Ameghino y pasaje Buceo.

"Míreme a los ojos. Yo no fui. Y no quiero perder a mi familia por algo que no hice". Esas fueron las palabras que le dirigió Jonatan Alejandro M. a la jueza penal Mónica Lamperti antes de que la magistrada le dictara la prisión preventiva sin plazo acusado de haber sido quien le disparó un balazo mortal a César Armando Barúa para robarle su moto, una semana atrás en la zona sur.

Barúa tenía 25 años y fue atacado el jueves 27 de octubre a la tarde mientras le enseñaba a manejar la moto a su esposa Sonia, en Ameghino y pasaje Buceo. En la audiencia imputativa realizada ayer, el fiscal Rafael Coria recordó que a las 19.30 de aquel día tres hombres en una moto roja y negra se pusieron a la par del rodado en el que iba Barúa como acompañante de su pareja. "Uno de los agresores apuntó con un arma a Barúa y y le exigió que le entregara la moto. El muchacho así lo hizo y salió corriendo para protegerse. Pero uno de los ladrones lo persiguió y cuando lo alcanzó intentó robarle la mochila que llevaba", explicó el fiscal.

Un policía "ciego". Segundos antes Sonia, la esposa de Barúa, se había bajado asustada del vehículo pidiendo ayuda a los gritos. Un vecino la escondió en su casa mientras César se arrojaba sobre los yuyos con un balazo en una pierna y el maleante lo seguía para robarle la mochila. Entonces ese delincuente lo ejecutó con un balazo a sangre fría en el pecho. Después se subió a la moto Rouser 200 de la víctima y escapó mientras sus cómplices se esfumaban en el rodado en el que habían llegado disparando al aire.

Todo eso ocurrió ante la vista de un policía que, según el fiscal, no intervino y por lo tanto no evitó que los asaltantes huyeran. "El policía ni siquiera llamó al 911", afirmó Coria. El responsable de la acusación indicó que el uniformado deberá acudir hoy a la Fiscalía para brindar explicaciones acerca de su accionar.

Auxilio vecinal. Lo cierto es que tras el ataque un vecino subió a Barúa a un auto y lo llevó al Hospital de Emergencias donde fue operado y murió poco más tarde.

El fiscal le atribuyó a Jonatan M. los delitos de homicidio agravado por el uso de arma de fuego y portación ilegal de arma de fuego de uso civil en carácter de autor, una figura que prevé una pena elevada.

El joven imputado fue detenido por la Policía de Investigaciones el martes en una vivienda de Centeno al 3700, en el suroeste de la ciudad. En el allanamiento los efectivos secuestraron 12 celulares y una moto de similares características a las descriptas por los testigos del crimen. Pero no se encontró el arma, presuntamente una pistola calibre 22, utilizada para matar a Barúa.

Uno de los testigos fue Sonia, la pareja de Barúa, quien declaró que cuando estaban a bordo de la moto apareció otro rodado que se les puso a la par. "El conductor le dijo a César «quedate quieto». Entonces frené, salí corriendo y escuché detonaciones. Al rato volví, lo vi herido y se habían llevado la moto. El que lo apuntó tenía cutis trigueño y pelo corto. El que conducía era un conocido y podía reconocerlo", explicó la mujer.

Otra testigo señaló que escuchó tiros y cuando salió a la calle, vio "al muchacho (Barúa) herido, sentado de espaldas. También a dos tipos que se escapaban en una moto mientras que otro iba en la otra moto". A su vez, el dueño de la casa donde se refugió Sonia observó que luego de que Barúa entregara la moto, uno de los ladrones forcejeó con él y le efectuó otro disparo. "El que le tiró mide más de 1,68 metros".

Ese dato fue planteado por Germán Mahieu, defensor de M., quien hizo parar a su cliente y dijo que mide 1,63 metro. La otra evidencia que exhibió Coria fueron los dichos de vecinos que dijeron que el autor del disparo "fue un tal Jony", como es apodado el joven imputado.

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