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Viernes 27 de Abril de 2012

Pretensiones y respuestas

En el Palacio de los Leones pocos disimularon su preocupación por la sucesión de paros de choferes del transporte urbano de pasajeros.

En el Palacio de los Leones pocos disimularon su preocupación por la sucesión de paros de choferes del transporte urbano de pasajeros.

A la protesta de fines de marzo pasado, cuando los colectivos de la empresa del Estado municipal Semtur no salieron a la calle, les siguieron la que realizaron el miércoles los choferes de la K (trolebuses) y la que ayer encararon sus pares de nueve líneas de la concesionaria La Mixta, que afectó a unos 100 mil usuarios.

Si bien el histórico líder de la UTA Rosario, Manuel Cornejo, enfatizó que "no hay ningún trasfondo salarial", La Capital pudo saber de fuentes irrefutables que el sector aspira a una mejora (por lo menos) 5 por ciento superior a la pauta que viene planteando en el marco de la paritaria nacional.

Una pretensión sindical que, para la administración socialista, consumiría rápidamente el oxígeno que le insuflan los subsidios nacionales a un sistema de transporte público en crisis de larga data. Y que patearía el tablero de las tratativas salariales encaradas en la Capital Federal.

No obstante, el reclamo por la falta de seguridad en las unidades terminó adquiriendo mayor peso frente a los primeros argumentos esgrimidos por el gremio que agrupa a los conductores de ómnibus al momento de justificar el nuevo paro. Es más: aceleraron las respuestas oficiales.

El desafío de los días por venir es que los rosarinos encuentren lo que buscan en cada parada de colectivo.

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