Educación
Sábado 06 de Agosto de 2011

"Preocupa en qué medida la Universidad forma ciudadanos"

La especialista en filosofía Victoria Kandel interroga sobre qué sentido persigue la preparación académica con sus estudiantes

Especialista en filosofía y epistemología de la Universidad, Victoria Kandel se pregunta una y otra vez acerca del sentido de la formación en las casas de altos estudios.

El interrogante no es nuevo. Una larga tradición de pensadores ha abordado el tema, retomado por Kandel para un seminario de posgrado del Centro de Estudios Interdisciplinarios (CEI), de la Universidad Nacional de Rosario (UNR).

Es que a diferencia de épocas donde el saber científico era un fin en sí mismo, la especialista considera que "hoy la Universidad está más centrada en producir para resolver problemas y buscar respuestas, tanto para lo mercantil como para la cuestión social".

Sin embargo, para Kandel —licenciada en ciencia política de la UBA y magíster en ciencias sociales con orientación en educación por Flacso— en esta formación profesional muchas veces se pierde de vista la educación superior en una "ciudadanía responsable".

—Pasada la época neoliberal. ¿Cómo se puede definir a la universidad actual?

—Hay un hito en la historia reciente que es la sanción de la ley de educación superior en 1995, que condensa ese espíritu neoliberal mercantilista. Pero es cierto que ya pasaron 16 años, y me parece importante incorporar otras miradas y contemporizar la reflexión. Y percibo que muchas de las cosas que eran resistidas en la década del 90 hoy son capitalizadas.

—¿Como cuál?

—Como la evaluación. Era rechazada enormemente por la Universidad pública, que logra incorporarla no como claudicación sino como un reaprovechamiento de algunas herramientas. Hoy hay una historia por escribirse y es un momento muy interesante, porque el Estado está mirando mucho a la Universidad, que se hace presente, lo que invita a pensar qué lugar ocupamos cuando tenemos este protagonismo.

—¿Qué señal ve de ese protagonismo?

—La creación de un Ministerio de Ciencia y Tecnología con ese rango es una señal interesante, que marca un acuerdo sobre la necesidad de ubicar a la ciencia en un lugar estratégico. Allí hay una señal política y material de colocar incluso más recursos. Pero sí hay una distancia, que no está resuelta, acerca de qué ciencia o lugar le corresponde a la Argentina en cuanto a la producción científica. Si tiene que hacer producción de ciencias básicas, aplicadas o ambas. Pero la presencia de un ministerio me parece una señal fuerte en el intento por lo menos de marcar un rumbo.

"Hoy la formación profesional es lo urgente, que los chicos puedan insertarse en el mercado de trabajo"

—¿De qué forma se hace presente la pregunta sobre el sentido de la universidad?

—Las primeras reflexiones que surgen de filósofos que le adjudican un lugar vinculado con la producción de un saber desinteresado. Para ellos, la Universidad tenía como función comprometerse con la ciencia. Ahora, si eso servía o era útil para algo era absolutamente irrelevante. Hoy la Universidad está más centrada en producir para resolver problemas y buscar respuestas, tanto para lo mercantil como para la cuestión social. Y en ambos casos la mirada está puesta en la expectativa de los resultados. Hay un viraje que pone a la Universidad en una distancia en un punto de separación del sentido por la búsqueda del saber original. Hoy la formación profesional es lo urgente, que los chicos puedan insertarse en el mercado de trabajo.

—¿Qué debate está ausente entonces en la formación actual?

—Me pregunto en qué medida la necesidad de la inserción técnica del saber hacer está cortando la posibilidad de tener otras experiencias formativas importantes. A mí un tema que me preocupa es en qué medida la universidad sigue siendo un espacio para formar ciudadanos, si hay una conciencia que el profesional además es ciudadano. Y creo que ahí hay algo que no se esta trabajando: el desarrollo de esa experiencia política participativa, solidaria, sensible y deliberativa que hace a una ciudadanía responsable. La Universidad está para formar profesionales, pero en esa formación profesional no sé si no estamos perdiendo o acotando la mirada y perdiendo la posibilidad de trabajar otros saberes.


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Sobre la ciudadanía universitaria

La ciudadanía universitaria es otro de los focos de análisis de Kandel. Atravesada por reclamos de los distintos claustros de la comunidad educativa ante cada elección, el debate gana terreno en las facultades y reclama propuestas.

Sin embargo, y luego de analizar tanto formas de gobierno de la Universidad argentina como los mecanismos de elección, para Kandel la protesta estudiantil "está bastante ceñida a los procedimientos electorales".

Modalidades. La especialista explica que en las universidades públicas del país existen dos grandes modalidades de elección de autoridades: el voto directo y el indirecto. Pero tras indagar en distintas experiencias de votación directa —donde alumnos, docentes y graduados eligen al rector— concluyó que en realidad esta modalidad "no modificó la actitud de la comunidad académica hacia la política".

"No generó mayor interés o involucramiento, aunque se podría generar una relación más directa e inmediata, ya que un rector tendría que rendir cuenta y respetar más las promesas a su electorado", apunta Kandel sobre esta propuesta

que funciona en varias universidades del país. De todas formas, concluye que el tema se encuentra un tanto aplacado: "Hace diez años estaba más presente, ahora flota en el aire sin hacerse carne".

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