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Sábado 07 de Septiembre de 2013

Por qué es importante enseñar filosofía en la escuela secundaria

Por Sebastián Llansa / Es clave para ejercitar el pensamiento libre y favorecer la formación democrática. Además contribuye a mejorar la convivencia.

La filosofía es un descubrimiento griego. “Filo” significa amor, aspiración y “sofía”, sabiduría. Los filósofos se han dedicado a buscar incansablemente la verdad a lo largo de los siglos y lo han hecho desde  distintas posturas teóricas en cuanto al objeto, el método y el sujeto.

El objeto es el qué y se vincula con preguntas como ¿por qué existe el ser y no la nada? En caso de admitir la existencia de la realidad ¿cuál es su estructura? Las respuestas han presentado distintos matices: la idea en Platón, la substancia en Aristóteles, la materia en Epicuro. Los antiguos griegos —salvo la excepción del sofista Protágoras— establecieron la noción de fundamento vinculado a la  realidad. Los modernos desde Renato Descartes partieron del supuesto inverso, la primacía del hombre con respecto al mundo.

El método refiere a cómo se conoce y si se admite provisionalmente el conocimiento. ¿De qué manera es posible conocer la realidad? ¿A través de qué pasos formales se obtiene el mismo? Los filósofos  griegos fueron generalmente racionalistas y por este motivo el método procede deductivamente desde el pensamiento hacia lo real. Los modernos bajo el influjo metodológico de Francis Bacon utilizan el  método inductivo que se dirige desde la singularidad del fenómeno observado hacia la universalidad de la ley científica. Sin embargo, el rasgo específico que distingue la filosofía a nivel metodológico es el  libre pensamiento. El filósofo es por esencia antidogmático, no hay verdades a priori que no pasen por el tamiz de la propia convicción intelectual.

Interrogante. La noción de sujeto se vincula a la definición de hombre. Responde al interrogante ¿qué es el ser humano? Aristóteles respondió que el hombre es animal racional, dando preeminencia al  aspecto teórico sobre el práctico. Los modernos invierten esta ecuación y el hombre será fundamentalmente praxis, activo y transformador de la naturaleza.

La filosofía trabaja sobre los supuestos subyacentes de las otras ciencias y de la propia existencia. Aristóteles cuando es interrogado sobre la utilidad de la filosofía responde que la misma no tiene utilidad práctica, sin embargo, es la más importante de todas las ciencias.

La utilidad de la enseñanza de la filosofía en la secundaria tiene que ver con la ejercitación del pensamiento libre, la valoración de los  presupuestos en los que se sostienen las distintas posturas epistemológicas, políticas, económicas, sociales, entre otras.

En el marco de un adolescente que está en busca de su identidad, atravesado por cambios corporales que conducen a un proceso de adaptación a su propia imagen, la resignificación de los vínculos  familiares y sociales que son el resultado del proceso de crecimiento, la búsqueda de libertad y la reflexión sobre los propios hábitos, la elaboración de normas áulicas e institucionales de convivencia, la participación en centros de estudiantes, etcétera son algunos de los aspectos en los cuales la filosofía puede contribuir a partir de la valoración tanto de los razonamientos lógicos y las reglas que les son  propios así como de las prácticas humanas tanto propias como ajenas que constituyen el pilar en el cuál debe fundarse una sociedad democrática, plural y participativa. Estudiantes que piensan
metódicamente con los recursos que brinda la filosofía se transforman en ciudadanos críticos que elevan la calidad de la vida republicana del estado.

La relación didáctico-pedagógica ubica como un actor vital a los docentes. La enseñanza de la filosofía en la escuela secundaria pública atraviesa el dilema cantidad-calidad debiendo dar respuestas en  ambos frentes. Por este motivo la importancia de que existan profesores de filosofía que dicten la asignatura filosofía y manifiesten pasión por su labor docente es una cuestión vital, de lo contrario la escuela se transforma en una institución burocrática en la que el docente transcurre el tiempo áulico en medio de una labor que no le resulta satisfactoria y esta cuestión los estudiantes la perciben.

La importancia de que el docente cobre buen salario en un tiempo razonable, trabaje en un ambiente digno, tenga acceso por medio de escalafón público a las horas cátedra, la integración en la confección de los diseños curriculares tanto ministeriales como institucionales, la integración en la gestión escolar y otras cuestiones de esta índole son las que hacen al buen o mal clima de trabajo que se percibe en  las escuelas.

El bien público. Lo fundamental es poder combinar desde la filosofía la unidad propia de la comunidad escolar donde el bien público sea el norte hacia el cual se dirige la gestión escolar, con la diversidad  que constituyen los distintos sujetos sociales que habitan la escuela. Aprehender a convivir con el diferente, establecer mecanismos de participación tales como la elección de delegados en el marco del  centro de estudiantes que competirán en elecciones confrontando propuestas con diversas posturas teóricas fundadas desde la filosofía, así como las plenarias para los profesores donde se expondrán disidencias ideológicas expresadas tanto en cuestiones curriculares como gremiales. Escuchar la voz del otro es un procedimiento fantástico que obliga a crecer.

Luego de una larga lucha y de diversas gestiones, la ministra de Educación de Santa Fe firmó la resolución 1422/2013, otorgando preeminencia en los escalafones públicos de secundario a los profesores de filosofía para dictar esta asignatura, considerando que el profesorado de filosofía es una carrera disciplinar. Entendemos que esta decisión mejorará la calidad de la enseñanza en las instituciones escolares en el marco del nuevo diseño curricular que incorpora la filosofía como asignatura obligatoria en todas las terminalidades.

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