Policiales
Lunes 04 de Julio de 2016

Por qué condenaron al hombre que acusó a policías de plantarle drogas

Los jueces avalaron el operativo policial y explicaron por qué los cinco sentenciados estaban transportando marihuana.

El Tribunal Oral Federal Nº 2 condenó hace diez días a Juan José Muga a seis años de prisión al dar por válido todo el procedimiento policial en el que le secuestraron 69 panes de marihuana el 18 de septiembre de 2012 en la zona sur de Rosario. El caso tomó gran repercusión porque durante el juicio los defensores oficiales de los cinco acusados señalaron que éstos fueron víctimas de una venganza. Dijeron que Muga había aportado a la ex jueza federal Laura Cosidoy los nombres de tres comisarios de la Sección Inteligencia de Drogas Peligrosas de Rosario que estaban vinculados al narcotráfico. Y que sólo dos días después de hacerlo subordinados de esos comisarios le plantaron droga en base a un informante anónimo que nunca se identificó, sin orden de detención ni de requisa, con paquetes de droga que ya estaban numerados al iniciarse la incautación de los mismos y con aviso al juez de turno ocho horas después de iniciado el operativo.

En forma unánime y respondiendo cada objeción, los jueces Omar Digerónimo, Beatriz Barabani y Jorge Venegas Echagüe defendieron la legalidad de la acción policial. Ese fue el fundamento de la condena de los cinco juzgados.

Pero en el texto que sostiene las condenas no hay referencias a la cuestión que acaso haya merecido más comentarios: las razones por la que no se citó a Cosidoy a decir si es verdad que Muga le había dado los nombres de esos policías. Hay algo más que la palabra del acusado en relación a eso: una pericia en la foja 500 del expediente prueba que por esa fecha hubo contactos entre los teléfonos de ambos. Los jueces solo dicen que la fiscalía debe investigar.

Zona oscura. El tribunal oral no tiene facultades para citar a testigos, una atribución de fiscales y defensores. Pero es significativo que sobre este asunto que implica a personal policial en actividad no haya alusiones en el fallo. Muga tiene dos condenas previas por comercio de drogas que al mismo tiempo fueron atenuadas por proporcionar información del mundo narco. Asimismo, en el ámbito tribunalicio es de vasto conocimiento que Cosidoy tenía en funciones una relación de afinidad y cercanía con los policías que Muga denunció y que el tribunal menciona en las páginas 6, 17 y 33 de la sentencia fundamentada: Gonzalo Paz, Fernando Romitti y Oscar Romero.

Lo que quedará como una zona oscura, más allá de que el operativo policial sea válido, es si es verdad o no lo que dijo Muga: que llegó de Misiones tres días antes de ser detenido, que tuvo conversaciones con una jueza de Rosario, que le propuso entregar un informe sobre estos policías y casualmente dos días después es detenido. Esto es lo que sostuvo el defensor oficial de Muga, Carlos Zurcher.

Validez. En un texto de 102 páginas los jueces convalidan toda la secuencia de hechos que propicia la detención. La llegada de Muga con otros tres ocupantes en el Chevrolet Corsa a un galpón de Francia al 3700 al que arriba una persona en una pick up roja para abrirlo. La actitud en la puerta del depósito de una persona mirando para todos lados en actitud de custodia. La salida del galpón donde se infiere que se cargó la marihuana en el baúl contra la versión de los imputados de que estaban allí para arreglar el limpiaparabrisas. Cuando los policías requisaron el baúl, remarca el juez Digerónimo, Muga les dice: "Voy cargado, no me caguen". Y en el baúl se detectan 63 panes de marihuana. Otros seis panes se detectan en el galpón. En total 41 kilos de marihuana que valieron las condenas.

El tribunal da respuesta sobre cada planteo de nulidad de la causa dando la razón a la fiscal general Adriana Saccone quien sostuvo la validez del operativo. Las defensas dicen que la policía nunca puede explicar el origen de esta investigación y piden su anulación por ello.

Réplicas. Los jueces responden que no existe derecho vulnerado en relación a la decisión de la policía en investigar la información de calle recibida contra Muga por la Sección Inteligencia Zona Sur. Y replican punto a punto las objeciones de los defensores:

l Pedido de anular la detención y requisa: Los jueces ratifican como justificado y razonable, en el contexto de los hechos, que los policías hayan identificado a las personas que iban en un Chevrolet Corsa blanco, dominio JMS-974, que según la información recibida estaría almacenando y distribuyendo sustancias estupefacientes, más allá de que no se indique quien proporcionó esos datos. Eso dio lugar al trámite que terminó con las condenas. "La conducta policial estuvo acorde con la sospecha que se generó a partir de la noticia de delito", dice Digerónimo. El magistrado refuerza la idea al señalar que según la filmación uno de los condenados se queda fuera del galpón de Francia al 3700 donde salió el auto cargado con la droga en un día de lluvia en actitud que evidencia estar custodiando el lugar. Y remarca "la conducta evasiva y nerviosa" de los ocupantes del Corsa cuando el vehículo es seguido.

l La droga que no está: las defensas señalaron que la fiscalía del caso detectó que los panes de droga secuestrada tenían doble numeración lo que suponía que provenían de otro operativo y le habían sido plantados a los detenidos. Y que además las defensas no pudieron controlar esa prueba porque el material se incineró sin que se le notificara. El juez refuta este planteo: dice que consta en la causa que se le avisó a las partes que la droga sería quemada.

l Cambio de acusación: las defensas señalaron que a los acusados los indagaron por el delito de comercio de estupefacientes y los condenaron por otro que fue transporte, lo que es incongruente. Para Digerónimo ese cambio de calificación no afecta los hechos por los cuales se llevó a los imputados al juicio. El juez dice que la conducta por la cual se solicitó condenar a los acusados no sufrió variaciones en relación a los hechos históricos que fueron el objeto de la causa.

l Ocho horas después: Las defensas fueron lapidarias al decir que la policía empezó un operativo autónomo a las 15 y que llamaron al juez a las 22.30. El juez Digerónimo replicó que por la forma en que se encadenaron los hechos quedó plenamente satisfecho el requisito de comunicación inmediata al juez de parte de la policía actuante.

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