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Miércoles 27 de Agosto de 2014

Por el centro de la escena

Muchas veces deslizar una crítica sobre el mantel de una derrota es como pegarle a alguien cuando está caído.

Muchas veces deslizar una crítica sobre el mantel de una derrota es como pegarle a alguien cuando está caído. Pero hacerlo tras una victoria invita siempre a explorar las profundidades de lo verdaderamente importante. Por eso lo que se plantea en estas líneas no tiene que ver con los resultados. De hecho, si Central le gana a Godoy Cruz seguirá entreverado en el lote de arriba del torneo.

El ojo está puesto más allá de la esclavitud de los números. Porque Central, por el momento, ocupa los últimos puestos en una tabla que no se ve en ningún lado y es la que reconoce la diferencia entre un equipo con identidad granítica y otro que convive con magullones por todo el cuerpo. En ese sentido, desde que Miguel Angel Russo inauguró su cuarto ciclo como DT de Central, el equipo casi nunca logró correrse hacia una versión confiable.

Se podrían contar con los dedos de una mano las veces en que la producción colectiva canalla escapó de los movimientos previsibles. Las señales alentadoras se encendieron en un par de clásicos ganados contra Newell's, pero el equipo siempre volvió a distribuirse en parcelas a la hora de amalgamar un plan de juego. Ya es hora de descolgar los cuadros de los goles de Donatti, Encina y Niell ante Newell's y dejar de vivir a costillas de eso.

Es tiempo de que a Central se le empiecen a caer las ideas como fichas de dominó. El desafío de Russo será sepultar de una vez por todas esa sensación adormecedora de que en los partidos que lleva dirigidos en esta etapa en primera, su equipo casi no ocupó el centro de la escena.

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