Policiales
Lunes 18 de Julio de 2016

Por cada muerte a tiros hubo casi siete heridos de bala en el primer semestre

De los 109 asesinatos el 79 por ciento fue por disparos. Y hubo 577 lesionados por ese medio de ataque. Hay un 15 por ciento menos de heridos que en misma etapa 2015

Los homicidios dolosos en el departamento Rosario terminado el primer semestre de 2016 marcan casi el mismo registro, con una muy leve declinación, respecto del mismo período de 2015. Este año fueron 109 hechos contra 116 del año anterior. Dos datos resultan relevantes para asomarse a la dinámica de la violencia local. El primero es que sigue siendo abrumadora la preponderancia de las armas de fuego como medio empleado para concretar los ataques: casi el 79 por ciento de los homicidios de este año se produjeron con disparos de bala. El segundo punto destacable es que, considerado el total de ataques con armas de fuego, la tasa de letalidad orilla el 15 por ciento. Lo que dicho de otro modo implica que hay casi siete heridos de bala por cada persona que pierde la vida como resultado de disparos. Exactamente un muerto cada 6,7 heridos.

Para determinar la dimensión más apropiada que adopta la violencia en un territorio a intervenir o a estudiar, los homicidios dolosos deben ser puestos en correlación con la cantidad de personas heridas en casos no letales, es decir, en los que no hay pérdida de vidas. En la primera mitad del año en el departamento Rosario hubo 577 heridos de bala mientras que los homicidios cometidos con arma de fuego fueron 86 del total de 109. En enero hubo 122 heridos de arma de bala en tanto murieron 20 (no todos por disparos de arma de fuego). En febrero la relación fue de 120 heridos de bala contra 16 homicidios. En marzo 102 heridos y 15 homicidios. En abril 88 heridos y 21 homicidios. En mayo 85 heridos y 21 homicidios. En junio 60 heridos y 17 homicidios.

La cifra de heridos con arma de fuego declinó en la ciudad de Rosario. En la primera mitad de 2014 hubo 482 heridos con armas de fuego. Este registro subió a 568 en el primer semestre de 2015. Este año la curva cayó a 475 personas baleadas (577 heridos en todo el departamento).

Por lo tanto en Rosario, si bien es cierto que en proporción muy poco marcada, bajaron los homicidios en el primer semestre, en comparación con los precedentes. Y también hay una disminución en el registro de personas baleadas. Casi un 15 por ciento menos en comparación al año previo.

16 cada 100 mil. La tasa anual de homicidios proyectada para el año 2016 en el departamento Rosario, de persistir la tendencia del primer semestre, sería de 16,78 muertes cada 100 mil habitantes. En 2015 la tasa fue 17,24 muertes cada 100 mil. En 2014 fue 20,4 y en 2013, cuando se dio el pico histórico, fueron 21,8 las muertes por asesinato cada 100 mil habitantes.

Los guarismos de la Dirección de Inteligencia Criminal del Ministerio de Seguridad de Santa Fe indican de manera preliminar, dado que las investigaciones no están cerradas, que se encuentran en vías de esclarecimiento sólo el 37,61 por ciento de los homicidios dolosos del primer semestre de 2016. En el 27,52 del total hay personas detenidas y en un 10,09 por ciento el autor sindicado está identificado pero prófugo.

Motivaciones. Por consiguiente el 62,39 por ciento de los homicidios en Rosario no tienen un autor identificado. Se trata de un índice de esclarecimiento reconocido como muy bajo. Según el Ministerio de Seguridad, entre las motivaciones aparentes de los que están esclarecidos hay 13 homicidios (el 14 por ciento del total) que se dieron en ocasión de robo. Ocho hechos fueron por conflictos interpersonales, cuatro por conflictos familiares, uno en una riña, dos son casos de violencia de género, tres enfrentamientos con fuerzas de seguridad en tanto en 78 casos no se aporta un motivo o conjetura.

Delitos previos. Las mayores dificultades en el esclarecimiento están en los homicidios que están ligados con un delito previo como son los hechos conectados con actores de economías delictivas. Los hechos más resonantes de este año, por su ferocidad o por estar ligados a hechos previos, están sin aclarar. Por ejemplo los de Walter Sauco, acusado alguna vez de pertenecer a la Banda de Los Monos, acribillado de 15 tiros en zona sur. O de Gustavo Pérez Castelli, suegro del asesinado Luis Medina, ejecutado en su local ambulante de comidas en abril pasado.

En los homicidios tenidos como ligados a situaciones de crimen organizado las chances de esclarecimiento no dependen casi nunca de testigos sino de información alternativa que a menudo evidencia la trama de conflictividad previa de los implicados. Entonces allí sirve el rastreo de teléfonos, cruces de llamadas y bases de datos. Casos como los homicidios de dos barras de Rosario Central —Julio "Cara de Goma" Navarro y Mario "Gringo" Visconti— o dos barras de Newell's —Matías "Cuatrero" Franchetti y Maximiliano La Rocca— tienen a sus autores presuntos advertidos por los fiscales de Homicidios pero éstos deben colectar evidencia para acusar. Según la Fiscalía en estos casos el paso del tiempo desde el hecho no suele ser una traba irremontable para las investigaciones en tanto las pesquisas ligadas a inteligencia criminal sigan avanzando.

En homicidios no vinculados a criminalidad organizada las chances de esclarecimiento pasan por reunir datos las primeras 24 horas y los testigos son decisivos. Pasado ese tiempo las posibilidades de aclarar se diluyen, afirma el fiscal Miguel Moreno, desde la Unidad de Homicidios Dolosos. Los asesinatos en ocasión de robo también presentan gran dificultad en Rosario para ser elucidados.

Los casos con más perspectiva de aclararse son los que provienen de conflictos familiares o vecinales. La llave son los testigos que no tienen motivos para mentir y —en el caso de la agresión a un familiar o allegado— suelen tener razones que los animan a declarar, analiza Moreno.

Históricos. Los números de homicidios del primer semestre reiteran las cualidades de los casos históricos de Rosario. El perfil mayoritario de víctimas son hombres menores de 30 años. Las víctimas mujeres son poco menos del 12% del total lo que mantiene los niveles históricos. Tampoco ofrece novedad que la mayoría de los casos se producen fuera de la zona central de la ciudad y con características socioeconómicas degradadas.

Los estudios cualitativos que comenzaron a realizarse en 2014 en el Ministerio Público de la Acusación provincial (MPA) indican que el mayor problema por el alto registro de homicidios no reside en la conflictividad de Rosario sino en la circulación de armas de fuego. "En distintas jurisdicciones en las que se hicieron análisis comparativos se advierte que hay un elemento elástico que produce que los eventos mortales tiendan a la suba o a la baja y es el medio empleado para la agresión. En Rosario las cifras son altas porque prevalecen las armas de fuego que son de enorme letalidad", dijo a este diario el investigador del MPA Gustavo González.

Es esclarecedor contrastar cifras de 2014. En Mar del Plata el total de homicidios con arma de fuego fue el 61%. En los distritos grandes del conurbano bonaerense fue del 65,4%; en Capital Federal el 56%; en La Plata los homicidios por arma de fuego no llegan a la mitad de los casos (44%). En 2014 el 72,5% de los hechos fue con armas de fuego, contra un 18% con arma blanca y un 9,4% con otros medios como ahorcamiento, incendio, golpes.

La gran suba

Entre 2003 y 2014 en el departamento Rosario los homicidios subieron 85,4% en tanto en la ciudad un 75,8%. El MPA provincial consigna alzas dramáticas en corto tiempo: entre 2012 y 2013 la variación de la tasa anual de asesinatos fue 46,4 %. A partir de ese año se inició una leve desaceleración en Rosario.

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