Cambiemos
Domingo 15 de Enero de 2017

"Tengo la obligación moral de ser candidato, me lo pide el proyecto"

Luciano Laspina es licenciado en Economía de la UNR y Master de la Universidad del Cema. Se desempeñó como economista jefe del Banco Ciudad. Actualmente es titular de la comisión de Presupuesto en Diputados.

Por su tarea al frente de la estratégica comisión de Presupuesto y Hacienda, el diputado Luciano Laspina es la revelación que tiene el oficialismo nacional. Así lo dijo, incluso, el propio Mauricio Macri cuando este diario lo consultó sobre la viabilidad de una candidatura en la provincia de Santa Fe. Hoy, el legislador rosarino admite que será postulante a diputado nacional por el PRO.

"Estamos cerrando de manera relativamente exitosa lo que fue un período durísimo, un año durísimo por los desafíos que se habían acumulado al inicio de la gestión. Fue difícil, pero se resolvieron asignaturas pendientes que no estaban resueltas desde hace muchísimos años. Se sentaron las bases para tener un 2017 de recuperación económica, de baja de la inflación, de aumento de la infraestructura y recuperación del crédito. El gobierno puedo evitar una crisis social y económica como las que ocurren en Argentina cada vez que hay un cambio de régimen económico y político", se balancea Laspina.

El ex funcionario del Banco Ciudad de Buenos Aires traza algunos ejes discursivos de lo que será la campaña en Santa Fe, y promete que no habrá agresiones ni peleas encarnizadas. "No es mi estilo", sostiene.

—¿El proyecto aprobado sobre Ganancias implica una solución definitiva o está hecho para superar una coyuntura?

—La gran ventaja de haber provocado un debate con todos los sectores es poder cerrar un capítulo en el que se le subieron los impuestos a la gente sin avisarle, lo que llevó a que millones de trabajadores que no pagaban Ganancias comenzaran a hacerlo. El proyecto que se aprobó permite cerrar esta discusión e imponer mecanismos de actualización de todos los parámetros de Ganancias, tanto de mínimo imponibles como escalas. Ya no podrá ocurrir que el gobierno le ponga la mano en el bolsillo a los trabajadores sin pasar por el Congreso. Lo vemos como un gran logro de todos, que cierra un debate de muchos años.

—Este mes muchos trabajadores vieron mejorados sus ingresos por la modificación en Ganancias. ¿No hay riesgo de que vuelvan los problemas luego de las paritarias?

En términos de las correcciones que ocurran en paritarias es cierto; pero en términos de lo que va a ocurrir de ahí en más, no. En el 2018 todos los parámetros de Ganancias se van a actualizar por el índice de variación de los salarios. De tal modo, los aumentos de salarios no van a generar aumento automático de la carga real. La negociación de este año estuvo basada en el levantamiento del mínimo no imponible, que pedía la CGT, el famoso 23 por ciento, más el aumento de las escalas. Ese 23 por ciento incluye la paritaria de este año, considerando que el año pasado se aumentó un 150 por ciento el mínimo no imponible. A partir de ahí se actualiza automáticamente por la variación salarial.

—Usted, además de presidente de la comisión de Presupuesto y Hacienda, es economista. ¿En qué cambia la salida de Prat Gay y el ingreso de Dujovne?

—No es un cambio sustancial. A la política económica la define el presidente de la Nació, y eso quedó claro con la nueva integración del equipo. La salida de Alfonso no genera ningún cambio de rumbo, simplemente había diferencias respecto al funcionamiento de los equipos y se pone como ministro de Hacienda a una persona con perfil más detallista a la hora de mirar el gasto público para evitar despilfarros. La gente, que tanto sacrificio hace para pagar sus impuestos, debe saber que eso está aplicado a gasto social y obra pública, que son los ejes centrales que plantea el presupuesto 2017.

—¿El gobierno no corre el riesgo que atravesó a otros Ejecutivos no peronistas de quedarse en la urgencia de aplicar políticas de ajuste para pagar las fiestas de otros?

—Creo que no, la sociedad está madura y entiende que lo que tuvimos que afrontar era un desafío tremendo, de una magnitud pocas veces vista en términos del desequilibrio tarifario, fiscal, comercial, impositivo que hubo que empezar a resolver. Y creo que este año la economía se va a recuperar, porque hemos hecho las cosas bien. Ningún analista dice que no vamos a crecer y la sociedad entiende que estamos yendo por el buen camino, el crecimiento, el empleo y la felicidad de los argentinos. El resto son atajos, fantasías.

—¿Cómo se convertirá la baja de la inflación en una cuestión extendida en el tiempo cuando hay tantos aumentos inmediatos: empresas de telefonía, nafta, prepagas, etc?

—Evidentemente hay un cambio de régimen económico muy marcado que muestra una modificación profunda de la inflación en el segundo semestre, con promedio del 1,5 por ciento, pero esa inflación que va en descenso convivirá con reajustes de precios relativos en tarifas, que se acordaron en audiencias públicas. En otros sectores tiene que ver con precios regulados, como el caso de la nafta. Esto impone un desafío y una exigencia adicional al Banco Central, que debe cumplir con el 17 por ciento de este año. La inflación inició una trayectoria de retroceso, hasta llegar a un dígito de inflación en el futuro.

—¿Ya decidió si será candidato a diputado nacional?

—Sí. Tengo la obligación moral de serlo, porque me lo están pidiendo desde la conducción de nuestro proyecto. Y porque por alguna razón que sigo sin entender me he convertido en una pieza importante en el engranaje de la política económica. Estoy en la obligación de ser candidato y estoy a disposición de lo que defina el presidente Macri sobre la conformación de las listas.

—Será el candidato de Elisa Carrió, quien fue la primera que lo lanzó públicamente, y de Macri. Buenas adhesiones.

— Quiero estar codo a codo con todos los sectores que han conformado Cambiemos. Ojalá tenga el apoyo de todos ellos y, si no los tengo, se definirá quiénes serán los mejores intérpretes de esta voluntad de cambio que tenemos los argentinos. Hay que ganar la provincia en 2017, contarle a la gente que el gobierno nacional va a tener minoría en las Cámaras durante toda la gestión y que necesitamos equilibrar el Congreso, que hoy está muy desbalanceado hacia la oposición. Eso condiciona los márgenes de acción del gobierno y dependemos mucho de la buena voluntad de los sectores opositores para seguir adelante con las medidas del presidente. La gente le va a poner equilibrio a un Congreso que hoy está desequilibrado.

—¿Le sorprendió la invitación de Corral al PRO para que se integre al Frente Progresista santafesino?

—Integramos el frente Cambiemos, espacio al que queremos fortalecer. Tenemos que ser generosos para sumar dirigentes de todos los espacios, incluso peronistas. Pero no podemos diluir Cambiemos en otras expresiones políticas, eso no va a ocurrir. El eje son las fuerzas que gobiernan la Argentina y que deben ganar en Santa Fe en 2017 y 2019. Mi obligación es hacer una propuesta competitiva para poder ganar la provincia.

—Cómo será el tono de su campaña?

— Soy un dirigente con vocación de diálogo y con poca vocación por la pelea y la agresión. Tenemos diferencias obvias con el gobierno santafesino, pero debemos trabajar para resolver los problemas. No me veo en una pelea encarnizada por ver quién agrede más al adversario político. Imagino una campaña con propuestas e ideas, debatiendo el cambio profundo que se dio en la Argentina y pidiéndole el voto a los santafesinos que no quieren volver al pasado y sí seguir con este futuro que plantea el presidente Macri.

EL 2017. "Ningún analista dice que no vamos a crecer. Vamos por el buen camino".

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