Política
Sábado 06 de Mayo de 2017

Se firmó el acuerdo con Atilra y se liberó el crédito para Sancor

Buryaile confirmó que se prestarán 450 millones de pesos y pidió la reestructuración de la firma. Lifschitz dijo que la situación aún es difícil.

El gobierno nacional anunció formalmente que aceptó prestarle 450 millones de pesos a Sancor para aliviar parcialmente su crisis financiera. Lo decidió luego de que el sindicato de trabajadores de la industria láctea, Atilra, aceptó reducir el monto de un aporte patronal que cobra desde 2009 y discutir la flexibilización del convenio laboral para toda la actividad.

El acuerdo fue alcanzado el jueves a última hora de la noche entre el gobierno nacional, el Centro de la Industria Lechera (CIL) y la Asociación de la Pequeñas y Medianas Empresas Lácteas (Apymel) con la Asociación de Trabajadores de la Industria Láctea de la República Argentina (Atilra).

El acta formal fue firmada ayer con la presencia de los ministros nacionales de Trabajo, Jorge Triaca, y de Agroindustria, Ricardo Buryaile.

Buryaile prometió "un nuevo convenio colectivo de trabajo" para el sector y anunció que, a cambio, el gobierno nacional desembolsará 450 millones de pesos, que "van a ir a un fideicomiso, porque Sancor se tiene que hacer responsable del desmanejo que ha tenido y el Estado no puede ser el pagadiós de siempre".

Afirmó que la cooperativa tendrá que hacer una reestructuración y denunció que "hay gerentes de Sancor que ganan por encima de 400 mil pesos y que no han estado a la altura de las circunstancias para conducir la compañía".

La cooperativa con sede en Sunchales entró en una fase terminal de la crisis en marzo, cuando anunció la paralización de cuatro de sus plantas y la búsqueda de un auxilio nacional para reestructurarse. En el medio, y con la caída de la producción lechera como telón de fondo, sufrió una fuga de tamberos que llevó su recepción a 800 mil litros. Desde esa crisis comenzó a negociarse un acuerdo de salvataje. Incluso, hace unas tres semanas se negoció un pacto con el gremio bastante parecido al que se firmó ayer. Pero el gobierno lo frenó porque, a instancias de funcionarios que también son empresarios lácteos, presionó para flexibilizar el convenio laboral para toda la industria.

Terapia intensiva

El gobernador Miguel Lifschitz, uno de los impulsores de un salvaje a Sancor, advirtió que el auxilio financiero que el gobierno nacional otorgó a la cooperativa le permite salir de "terapia intensiva" pero lamentó que "se demoró demasiado, lo que produjo un perjuicio adicional a la empresa de más de 300 millones de pesos".

Según el mandatario provincial, esa cifra es producto de "las pérdidas sufridas por la compañía en estos 60 días de negociaciones".

Tamberos

El secretario de la Mesa de Productores Lecheros de Santa Fe, Marcelo Aimaro (Meprolsafe), dijo que en Sancor debe haber una "reestructuración profunda, un proceso que puede llevar un tiempo".

Sancor tiene casi 80 años de vida, 70 cooperativas asociadas, más de 1.500 tamberos, 4.500 trabajadores y más de 22.000 trabajadores indirectos. Arrastra problemas financieros de larga data, que se amortiguaron durante los primeros años de exportación a Venezuela en condiciones diferenciales. Pero a partir de la crisis del gobierno venezolano y el cambio de gobierno en Argentina ese país dejó de comprar y pagar, lo que disparó una nueva crisis.

Según su último balance, la cooperativa tuvo una pérdida de 2.421 millones de pesos, mientras que en 2015 tuvo un quebranto de 447 millones de pesos y de 263 millones en 2014,

La compañía ya había recibido, a través del Fondo para el Desarrollo Económico Argentino (Fondear), un crédito por 250 millones de pesos para ser destinado a capital de trabajo. A mediados del año pasado también vendió su línea de yogures, postres y flanes en 100 millones de dólares a la compañía Vicentín.

El secretario general de Atilra, Héctor Ponce, sostuvo que "uno de los motivos por los que firmamos un acta acuerdo fue por el no despido de ningún trabajador de las plantas de Sancor" y que "las cámaras empresarias del sector, tomando a la cooperativa como rehén, pretendían congelar los salarios de todos los trabajadores lácteos durante un año y un nuevo convenio colectivo de trabajo a la baja".

"La crisis de Sancor se debe a las malas gestiones que ha venido teniendo y por la desidia de la cámara de la industria lechera, y hoy son los trabajadores los que tienen que pagar las consecuencias", subrayó el gremialista.

Contigiani: "La demora en el crédito costó 300 millones de pesos"

El ministro de Producción de Santa Fe, Luis Contigiani, aseguró que el préstamo liberado por el Estado nacional para auxiliar a Sancor ayuda a "pacificar" la situación social en la cuenca lechera pero advirtió que la cooperativa sigue en "situación delicada", y responsabilizó al gobierno nacional por esta situación ya que —dijo— "en los sesenta días que demoraron las negociaciones, la empresa perdió 300 millones de pesos, más de la mitad de lo que le van a prestar".

El titular de la cartera productiva provincial se mostró crítico con la actuación de la Nación en la crisis de Sancor. "Nosotros fuimos impulsores del acuerdo para ayudar a la cooperativa, pero la insistencia de los funcionarios nacionales para resolver primero la renegociación del convenio con el sindicato dilató los tiempos y llevó a la empresa a una situación muy compleja", destacó el funcionario.

Sancor tendrá ahora "una batalla central por delante", que pasa por "recuperar a los tamberos que dejaron de entregarle leche", en un contexto de caída de la producción por el quebranto de tamberos y la consecuencia de dos años de crisis hídrica. Contigiani recordó que el gobierno provincial propuso el año pasado a su par de la Nación un plan de salvataje para el sector a través de la creación de un fideicomiso para asistir a los productores lecheros. "Ahora creamos un fondo para asistir a los tamberos afectados por las crisis hídricas, muchos de los cuales le entregan a Sancor", dijo, pero lamentó que "todavía no llegó el crédito de la Nación para integrar parte de ese fondo".

El ministro de Producción reclamó una política integral para el sector lácteo, que contemple la transparencia del mercado lácteo, la regulación de la cadena y el control sobre los monopolios comerciales. "El gobierno nacional ató el crédito para Sancor a la reducción de costos laborales pero no dijo nada sobre los problemas más graves que tiene la lechería, como la concentración de la cadena comercial, que remarca 500% los productos sobre el precio de la materia prima", dijo. Esto en un contexto en el que el consumo per cápita de lácteos "bajó a niveles de 2002".

También alertó sobre la creciente extranjerización de la industria láctea y reclamó un lugar en la discusión del ordenamiento lechero para el modelo cooperativo, "que en todos los países importantes en la actividad, como Nueva Zelanda o Uruguay, son las que regulan el mercado".

El ministro saludó la decisión de liberar un crédito para Sancor pero no lo consideró "un salvataje". Fue, dijo, "un acuerdo alcanzado al calor de la presión social por el tema y no por convicción de los funcionarios nacionales". Y azuzó: "Ojalá desde la Nación tuvieran la decisión de intervenir en el territorio salvando a empresas, porque nos ayudaría mucho; pero la realidad es que las pymes industriales cada vez tienen más problemas".

Contigiani participó ayer de una reunión destinada a evaluar cómo seguir con el tema Sancor. En la agenda está el futuro de la planta de Centeno.

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