Política
Domingo 26 de Marzo de 2017

Polémica y cruces por el acto recordatorio del golpe de Estado en Plaza de Mayo

Carlotto negó que haya sido un acto "opositor" al gobierno de Macri. Fernández Meijide y Arslanian cuestionaron el tono de los discursos.

El masivo acto del pasado viernes en Plaza de Mayo para recordar el golpe de Estado de 1976 generó ayer una secuela polémica y de cuestionamientos cruzados. La presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, negó que la marcha haya sido "opositora", como manifestó el gobierno, y resaltó que en Plaza de Mayo estuvo "el pueblo", a la vez que destacó que su organización "no tiene un partido político".

Otra visión tuvo Graciela Fernández Meijide, quien cuestionó el duro discurso anti-Macri de los oradores, a los que identificó con el kirchnerismo.

Por otro lado, León Arslanian, quien integró la Cámara Federal que juzgó a los represores en el gobierno de Ricardo Alfonsín, consideró que los organismos de derechos humanos se "apropiaron" de la causa durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner.

"Ayer (por el viernes) estaba el pueblo, fue un país el que fue, no un partido político. No tenemos un partido político. Somos libres de opinar porque no tenemos obligaciones con nadie", sostuvo Carlotto.

La titular de Abuelas desestimó así los dichos de funcionarios nacionales, como el secretario de Derechos Humanos, Claudio Avruj, que tildaron de "opositora" a la movilización a Plaza de Mayo.

"Fue más un acto opositor que de memoria", consideró el integrante del Ministerio de Justicia tras los duros discursos pronunciados contra el gobierno.

"Todo eso está latente y fresco en nuestro dolor. Lo queremos evitar a un futuro. Por eso somos implacables cuando se siguen hiriendo... Me duele mucho lo que dice el señor Avruj, con quien tengo un diálogo permanente. No me cuesta nada llamarlo para decirle «qué es lo que me dijiste, explicámelo mirándome, porque quiero verte, ver qué expresión tenés en los ojos, si estás mintiendo o si creés eso. Porque, si creés eso, te tengo lástima, pena»", manifestó la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo.

Y agregó: "Ojalá tuviéramos cosas buenas para decir" sobre la gestión del presidente Mauricio Macri.

Al respecto, Carlotto denunció que por parte del gobierno "hay una misión de querer borrar, no hablar más, de querer decir «basta»".

Mientras tanto, el ex juez federal Arslanian lamentó la "dispersión" de las organizaciones de derechos humanos a la hora de conmemorar los 41 años por el último golpe militar y lo atribuyó al "extremo de grave politización" y a la "disputa de poder" de ciertos sectores en busca de la "apropiación de una causa".

"Negar que el origen de la revisión de este pasado, la decisión política del sometimiento a juicio de los máximos responsables (del golpe del 76) ha sido de (el fallecido ex presidente Raúl) Alfonsín es casi una herejía", advirtió Arslanian, quien integró la Cámara Federal que juzgó a los represores.

En tanto, Graciela Fernández Meijide, ex integrante de la Conadep y madre de Pablo, desaparecido en la última dictadura militar, criticó ayer las consignas que emparentaban a Mauricio Macri con el gobierno de facto que se entonaron en el acto por el 24 de marzo que se realizó en Plaza de Mayo.

"Son tan poco felices las consignas de «resistir al gobierno de Macri». Uno resiste a la dictadura. La otra (consigna), emparejada, «Macri, basura, vos sos la dictadura», ¿Esa gente se olvida de lo que es una dictadura y de lo que pasaba en esa dictadura?", dijo.

Fernández Meijide dijo que a los Kirchner "les importaba tres pepinos" el tema de los derechos humanos. "Les empezó a importar cuando necesitaron esa carta fuerte en un distrito como Buenos Aires, donde reside la Presidencia, habiendo llegado a ella con el 22 por ciento de los votos". En ese sentido, destacó que hubo "una manipulación del tema".

"No tenemos un partido político. Somos libres de opinar porque no tenemos obligaciones con nadie", dijo Carlotto

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