Política
Domingo 07 de Mayo de 2017

"El gobierno provincial acostumbra a hacer suyos méritos ajenos"

La diputada Cesira Arcando (Cambiemos) contestó así las críticas de la Casa Gris por la supuesta tardanza de la Rosada en socorrer a la cooperativa láctea

"El Estado no puede ser un Estado bobo, que siempre pague, que esto sea un barril sin fondo y que inyecte dinero para que se lo coman", sostuvo la diputada provincial Cesira Arcando (partido FE) sobre el préstamo de 450 millones de pesos que la Casa Rosada le otorgó a la Sancor para evitar su quebranto, y consideró que la cooperativa láctea "se tiene que hacer responsable de los mal manejos que tuvo en este tiempo". Además, cuestionó el papel que tuvo el gobierno provincial durante el conflicto al señalar que se limitó a "meros discursos" y que "tiene un síndrome de apropiación de méritos ajenos".

El jueves pasado, en medio de un paro nacional lechero, el gobierno nacional anunció formalmente la liberación de fondos para aliviar parcialmente la crisis financiera de la cooperativa, que —detalló Arcando— "llegó a esta situación por múltiples factores: la deuda que tiene, contratos con Venezuela que no fueron cumplidos, la crisis de la cuenca lechera por las inundaciones después de los últimos temporales, la falta de grandes obras de infraestructura y de políticas para la lechería, además de una mala administración".

Sobre esto último, comentó que "había casi setenta gerentes que cobraban sueldos de entre 300 y 400 mil pesos mensuales. Esto pone en jaque no sólo a una cooperativa sino a cualquier sistema".

"Había un serio problema de administración financiera. Por ejemplo, Sancor vendió la parte de frescos a Vicentín, y se comió la plata. Todo caía en saco roto", denunció la diputada.

"De todas maneras —siguió—, y por encima de las irregularidades que se puedan detectar, la prioridad es poner a funcionar la empresa porque cada día que pasa influye en la pérdida de mercado, proveedores y distribuidores".

Denuncia

El ministro de la Producción santafesina, Luis Contigiani, había denunciado que por la dilación del gobierno nacional en cerrar las negociaciones, que demandaron unos 60 días, Sancor perdió 300 mil pesos.

Arcando atribuyó esa demora a "las típicas idas y vueltas que generan las negociaciones: en principio ninguna de las partes cede, luego se van adecuando a las circunstancias; estuvieron varias veces a punto de cerrar acuerdos y luego se caían. Se fueron acercando hasta que finalmente se logró".

"Desde el gobierno de la provincia fueron meras declaraciones las que se hicieron. En sí no se aportó absolutamente nada en este tema, y Contigiani fue uno de los más incisivos, un profeta apocalíptico. Incluso después del acuerdo lo sigue siendo", disparó Arcando. "No es una cuestión de cartel, sino de ser honestos", definió.

"La provincia —chicaneó— podría haber asistido a los trabajadores de Sancor como ocurrió en Córdoba, donde les garantizaron el salario mínimo, vital y móvil por un año. Cuando yo se lo planteé al gobernador Miguel Lifschitz y a otros legisladores me dijeron que no estaba en agenda, que para la provincia hacer ese aporte era una gota de agua porque no resolvía la cuestión de fondo de la crisis. Mientras tanto, no se la daban. Para un trabajador en esa situación representa si da de comer o no a sus hijos. Era fundamental", enfatizó la diputada del partido que lidera Gerónimo Momo Venegas.

Modernización

El aporte nacional a Sancor se destrabó luego de que la Asociación de Trabajadores de la Industria Láctea de la República Argentina (Atilra), en medio de un paro de 24 horas, aceptara reducir el monto de un aporte patronal que cobra desde 2009 y discutir la flexibilización del convenio laboral para toda la actividad. El acuerdo fue alcanzado el jueves a última hora entre el gremio y el gobierno nacional, el Centro de la Industria Lechera (CIL) y la Asociación de la Pequeñas y Medianas Empresas Lácteas (Apymel). Participaron de la firma del acta los ministros nacionales de Trabajo, Jorge Triaca, y de Agroindustria, Ricardo Buryaile.

Arcando comentó que "el aporte que hacían las empresas al gremio, que era de 3.500 pesos por trabajador, lo redujeron a 750 pesos para las de menos de 70 empleados y a 1.500 pesos para el resto. Esto se hace extensivo a toda la industria lechera", aclaró.

Atilra accedió a discutir una "modernización" del convenio colectivo. "Modernizar no quiere decir ir a la baja, a veces tiene que ver con alguna categoría que ya no existe, con las modificaciones que se producen a partir de la tecnología, con la desaparición de algún puesto y la aparición de otro más tecnificado", ejemplificó la diputada.

"Se trata de actualizar y modernizar en el convenio lo que puede haber quedado en desuso o vetusto, o lo que no le sirva hoy a la industria láctea para desarrollarse y que no tiene que ver con los derechos elementales de los trabajadores", definió, y aclaró que "se puso énfasis en que los empleados no sean la variable de ajuste, cuando hay una administración que hizo un mal manejo del dinero y que se tiene que hacer responsable de ello".

Además, aclaró que no se contempla la implementación de retiros voluntarios ni cambios en materia societaria. "El factor fundamental es preservar las fuentes de trabajo, como premisa. Para ello, el gobierno está buscando que la cooperativa sea sustentable: que presente un plan de reestructuración y que la viabilidad de la empresa esté garantizada para que pueda desarrollarse e insertarse de nuevo en el mercado como la primera marca que es".

El gobierno nacional "dio muestras de sobra que tiene una actitud dialoguista. En forma personal me ofrezco a acercar, las propuestas que haya desde la provincia para aportar en materia de lechería. Lo que son las posiciones políticas quedan como posiciones políticas. Acá debe haber consenso", concluyó la diputada Arcando.

punzante. Cesira Arcando le salió al cruce al ministro Contigiani.

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