Política
Domingo 01 de Octubre de 2017

Contigiani: "El Frente Progresista une lo que la grieta está dividiendo en el país"

Metido de lleno en la campaña para las inminentes elecciones generales, el candidato a diputado nacional arremete contra el macrismo y el kirchnerismo.

Luis Contigiani luce decidido a desafiar la polarización que nuevamente amenaza con impregnar las elecciones, en este caso las generales del 22 de octubre próximo. "El Frente Progresista (FPCyS) une lo que la grieta viene dividiendo en el país", asegura a La Capital respecto de su apuesta a sortear un escollo que el oficialismo provincial no logró sortear en las Paso de agosto.

   Para el primer candidato a diputado nacional, la clave es evaluar el presente y revisitar el pasado no tan lejano de la Argentina y plantar la bandera de la "alternativa a las dicotomías de ser republicano pero no tener para comer, o de hablar de justicia social y robar".

   Asimismo, el actual ministro de la Producción santafesina no duda en cruzar a Elisa Carrió (CC-ARI) por sus fuertes acusaciones a dirigentes frentistas y al jefe de Gabinete nacional, Marcos Peña, por la falta de respuesta a la provincia por su demanda de pago de la deuda histórica por coparticipación.

   —No pocos actores políticos insisten en que las elecciones se dirimirán entre Cambiemos y Unidad Ciudadana. ¿Ese escenario es inmutable?

   —Eso será en otros distritos o en provincia de Buenos Aires. En Santa Fe se vive otra realidad. Entiendo como peligrosa la estrategia de profundizar algo tan peligroso como esta confrontación que viene socavando acuerdos básicos que todo país necesita para salir adelante. La Argentina parece transitar la búsqueda de la libertad y el funcionamiento republicano y, por otro lado, no asegura las condiciones materiales o de igualdad de oportunidades, la justicia social. Por un momento, se habla de transparencia y luego tenemos serios problemas de corrupción. Frente a eso, me siento parte de una experiencia política y de un gobierno que tiende una mano a la gente y ofrece un compromiso con la ética pública. Somos honestidad y transparencia, y prueba de ello es la ejecución de un proyecto de inversión productiva y obra pública de más de 20 mil millones de pesos sin un solo caso de corrupción.

   —Pero todo indica que la polarización, fenómeno que en parte los perjudicó en las primarias, volverá a marcar el pulso de los comicios...

   —Sí, eso ocurrió sobre todo en los grandes centros urbanos, no en el resto de la provincia. Pese a las dificultades, si nos toca ser el elemento distintivo y superador de lo que hoy ocurre en el país, podremos afirmar con orgullo que estamos en un camino que, más tarde o temprano, crecerá en la Argentina. Porque conciliamos lo que la grieta no puede agrupar: la justicia social con un gobierno republicano. En Santa Fe existe un basamento muy fuerte para tender un puente y superar esa brecha. No es posible hablar de República y tener, a su vez, los actuales niveles de inequidad social, o haber proclamado la justicia social en paralelo a los serios problemas de corrupción registrados en su momento. Además, en la provincia de Santa Fe concretamos derechos fundamentales para los ciudadanos. El Frente Progresista une lo que la grieta está dividiendo.

   —Una vez más, Carrió pasó por Rosario y ligó al FPCyS con el narcotráfico.

   —Eso expresa lo peor de la lógica de división y enfrentamiento vigente. Hago una distinción: respeto mucho a las personas que, pese a pensar distinto que uno, son coherentes en la vida. Todo lo contrario a una persona que perdió la coherencia en la vida, que no me merece respeto. Alguien que, en su momento, tildó de corrupto y contrabandista a (el presidente Mauricio) Macri y ahora es su principal aliado político lo único que demuestra es una pérdida de credibilidad. Vemos en estos días a ex funcionarios nacionales recorriendo tribunales (por Julio De Vido), mientras nosotros inauguramos hospitales, y tampoco sé si los referentes de Cambiemos pueden hablar como nosotros con tanta convicción y vocación de honestidad.

  —A diferencia de las Paso, ¿hay una mayor cohesión en el Frente Progresista?

   —Cohesión hubo siempre, y ahora estamos haciendo una defensa del voto territorial muy importante, como también creciendo, aún en un contexto difícil. Nos destacamos por tener dirigentes y militantes en cada uno de los rincones de Santa Fe, donde asumen su compromiso con mucha pasión y gratuidad. No somos una sociedad anónima y esa es la ventaja frente a la estrategia de polarización que viene de Buenos Aires.

   —¿Qué voto confían captar en esta búsqueda de una remontada?

   —Lo importante es contarle a la gente que aquellos que, como yo, estén hartos de la corrupción, tienen en Santa Fe un gobierno y un espacio político que demuestran un compromiso con la honestidad que, en la actualidad, muy pocos pueden reflejar en el país. Somos la alternativa a las dicotomías de ser republicano pero no tener para comer, o de hablar de justicia social y robar.

   —El jefe de Gabinete dijo que la deuda por coparticipación no figura en el presupuesto nacional 2018 porque todavía no se logró un acuerdo con Santa Fe. ¿Cómo sigue esta disputa?

   —Lo escuché atentamente al funcionario, pero esa respuesta no está a la altura de su importancia. Un fallo de la Corte Suprema de Justicia estableció que en 120 días la Casa Rosada debía formularle una propuesta a la provincia, y eso ya se agotó. Ni siquiera constituyeron la comisión destinada a establecer las bases que permitan ponerle un número a la deuda. Incluso, tuvimos que hacer una contrapropuesta. Es importante que Peña entienda que si habla de República y de Estado de derecho, su gobierno debe practicarlos con Santa Fe. También es clave que emitan una señal con sentido federal, como no ocurrió con el presupuesto para el año próximo. Porque somos la provincia con menos inversión pública de la Nación, según datos relevados hasta agosto. Me gustaría que la gestión de Cambiemos nos trate del mismo modo que nosotros lo hacemos con el intendente santafesino (el radical macrista José Corral): le estamos realizando cien obras por 4.500 millones de pesos. Un paso superador e integrador de aquellos temas que la grieta viene disociando.

   —¿Comparte la baja del índice de pobreza (1,7 punto) difundido recientemente por la Nación?

   —Coincido con un dato estadístico, que es bueno y marca una tendencia, aunque no significa que sea un indicador de la calle, de la situación económica y social. Además, es una referencia a la que Santa Fe se adelantó en 2016 producto de nuestras políticas de intervención, como el Plan Abre, e inversión en obra pública y que nos reconoció la Universidad Católica Argentina (UCA-Rosario). Ahora: el dato del gobierno nacional es estadístico y la calle sigue demostrando que el país tiene una pobreza estructural y una indigencia que nos duele y nos increpa.

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