Policiales
Jueves 10 de Agosto de 2017

Una fiscal admitió que una publicación impulsó la detención de Hugo Tognoli

Liliana Bettiolo explicó que había una pesquisa contra el ex jefe policial, pero que a partir de la divulgación ordenó el arresto "para preservar pruebas"

La fiscal subrogante que motorizó la investigación y posterior detención de Hugo Damián Tognoli, acusado de proteger el accionar de bandas narcos en el sur provincial, fue la estrella de una nueva jornada del juicio contra el ex jefe de la policía santafesina. Durante unas dos horas Liliana Bettiolo contestó ayer preguntas de la fiscalía y las defensas en este debate oral con cuatro causas unificadas y un total de 27 acusados.

La actual prosecretaria de la Fiscalía Federal Nº 1 admitió que la publicación de una nota periodística en un diario nacional impulsó el pedido de detención del jefe policial. La fiscal dijo que tomó esa determinación "para preservar pruebas" y no pudo explicar cómo el expediente que tenía en su escritorio se había filtrado a la prensa.

La declaración de la fiscal fue celebrada casi como un gol por los defensores de los imputados presentados como más comprometidos en la causa, aunque vale resaltar que los testimonios que se escuchan en las audiencias sirven a las partes para construir los alegatos finales donde expondrán todo su juego sobre la mesa.

"Quedó claro con el testimonio de Bettiolo que la detención de Tognoli obedeció pura y exclusivamente a una opereta de Página/12 orquestada desde el Poder Ejecutivo Nacional en funciones en ese momento. La doctora Bettiolo fue víctima de esta operación al ser removida de su cargo. Y en su lugar colocaron a un fiscal funcional a los intereses del gobierno nacional, que en ese entonces era detener al jefe de la policía de la provincia de Santa Fe", dijo al entrar en cuarto intermedio Paul Krupnik, uno los abogados de Andrés Ascaini, uno de los acusados en el juicio sindicado como narco que operaba desde Villa Cañas.

Cuidados

Liliana Bettiolo fue la segunda de una lista de cinco testigos programados ayer ante el tribunal oral federal integrado por Beatriz Caballero de Barabani, Omar Digerónimo y Otmar Paulucci. Enfundada en un largo abrigo blanco, quien fuera fiscal subrogante Nº 2 de Rosario entre el 1º de junio de 2008 y el 5 de diciembre de 2012 comenzó contestando preguntas de la fiscal Adriana Saccone.

A medida que transcurría el interrogatorio se percibía un trato cuidadoso hacia Bettiolo tanto de parte del tribunal como de la fiscalía que además integran Mario Gambacorta y Federico Reynares Solari. No era para menos, si se toma en cuenta que fue quien comandó la fase preliminar de la investigación que terminó concretándose en el expediente que llevó a la cárcel al ex jefe de la policía provincial.

Saccone consultó a Bettiolo si alguna vez se había reunido con Tognoli. Sin precisar la fecha, la testigo explicó que se reunieron en su oficina a pedido del acusado cuando era jefe de la ex Drogas Peligrosas de la santafesina porque éste quería informarle que había desplazado al jefe de brigada de Venado Tuerto, Fabián Armúa, por irregularidades en un procedimiento.

Bettiolo contó que previo a esa reunión, Armúa ya había pasado por su oficina "para saludar y despedirse". Y agregó que en esa charla el comisario le reveló que había sufrido amenazas, que le habían dejado un anónimo intimidatorio en su auto y que Ascaini tenía protección, sin decirle de quién. Saccone le preguntó si alguna vez había manifestado quejas contra alguno de los investigadores y Bettiolo respondió que no.

Queja por "cancha inclinada"

Luego fue el turno de los defensores José Luis Vázquez (del ex comisario Norberto Juan Fernández), Néstor Oroño (por Tognoli) y la dupla José Nanni y Paul Krupnik (por Ascaini). Con su particular estilo, Vázquez le preguntó a Bettiolo sobre el peso que la nota de Página 12 del 18 de octubre de 2012 tuvo en la decisión de encarcelar a Tognoli. Preguntas que sumaron dos objeciones seguidas por parte de la Fiscalía.

Por su parte, Oroño orientó sus preguntas a ver si Bettiolo había encontrado vinculación entre Ascaini y Tognoli. Cuando ésta respondió que estuvo en la investigación preliminar dos meses y medio, surgieron otras dos objeciones de Fiscalía. Entonces el defensor planteó al tribunal que los derechos de los defensores a preguntar estaban siendo vulnerados. "Jugamos con la cancha inclinada. La fiscalía puede preguntar lo que quiere y nosotros no. Nos están cercenando el derecho a la defensa", dijo en tono calmo pero decidido.

El abogado recordó que Bettiolo había sido ofrecida como testigo por la fiscalía y que no se habían presentado reparos ni impedimentos para preguntar. "Esta es una causa contaminada por cuestiones extrajudiciales", indicó casi al borde del alegato. A ese reclamo se sumaron Vázquez y Nanni, quien reforzó el planteo diciendo que Bettiolo "estuvo en tres de las cuatro causas que se tratan aquí. Es un testigo idóneo y calificado" que puede dar luz a este expediente, indicó uno de los defensores de Ascaini.

El tribunal llamó a un cuarto intermedio y veinte minutos después, atendiendo el reclamo de los defensores, fue más permisivo con las preguntas a Bettiolo. "No hay restricciones", dijo la presidenta del tribunal.

Las preguntas de los defensores giraron en torno a exponer lo que entendieron como grises en la investigación preliminar. Bettiolo respondió siempre. Dijo que comenzó la pesquisa por una posible conexión de fuerzas de seguridad con distintos narcos y que al aparecer el nombre de Tognoli, judicializó el caso. Que mientras ella estuvo en la causa no tuvo conocimiento sobre contactos entre el jefe policial y Ascaíni. Y que se basó en un informe del Registro de la Propiedad Automotor, en el que se observaban claves utilizadas por la policía santafesina en distintas consultas sobre patente de autos, y lo sumó al expediente.

La fiscal también contestó por qué se había centrado sólo en la figura de Tognoli y no abrió el juego hacia las fuerzas nacionales que operaban en la provincia. Bettiolo afirmó que la pesquisa "no se centró únicamente" en el jefe policial. También se refirió a la primera orden de detención que gestionó el 27 de septiembre de 2012 y que fuera denegada por el juez federal Marcelo Bailaque, quien reemplazaba a Carlos Vera Barros, de licencia. "Entendí que debía reunir más pruebas y por eso no apelé la decisión", indicó Bettiolo.
   También se mencionó aspectos de la causa "Miguens, Mauro y otros" que, según la defensas, no había registrado movimientos en dos años y se motorizó a partir de la detención de Tognoli.
Aceleración
Ya sobre el final del testimonio, al límite del cuarto intermedio del mediodía, el abogado Krupnik preguntó insistentemente a Bettiolo si entre el primer pedido de detención del 27 de septiembre y el segundo, del 19 de octubre, había generado nueva prueba. En tal sentido le hizo acercar uno de los numerosos cuerpos de la causa "para refrescarle la memoria", como argumentaron los defensores cada vez que llevaron al expediente a la ex fiscal del caso. "Parece que estuviéramos juzgando la función de la doctora", se quejó la presidente.
   Así se generó lo más rico de la jornada. Bettiolo indicó que la publicación de la nota hizo que debiera acelerar el pedido de detención de Tognoli. Que el pedido se realizó "a las 15.20" porque ella estaba de licencia haciendo un curso cuando se anotició de la aparición de la nota en un diario de tirada nacional. Volvió de urgencia Rosario y firmó el requerimiento.
   La testigo comenzó a declarar a un ritmo que no había tenido en la jornada y así, mientras la presidenta del tribunal le decía "doctora, no es necesario que conteste", Bettiolo generó un diálogo con Krupnik.
   Al consultarle el abogado si la aparición de la nota condicionó la detención de Tognoli, la fiscal sostuvo: "Obvio que no. Como se había publicado sobre un expediente que tenía en mi escritorio hice el pedido para preservar pruebas. En el artículo se hacían referencia a allanamientos realizados y requerimientos de datos informáticos. Y pedí la detención para preservar las pruebas que se estaban produciendo", dijo la ex fiscal. Y cuando le preguntaron cómo se filtraron esos datos a la prensa, respondió: "No puedo explicar".
   La pregunta final fue del fiscal Mario Gambacorta, quien consulto a su par si la difusión de datos de la investigación en una nota periodística pusieron en peligro la causa. Bettiolo contestó con un lacónico "sí".


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