Policiales
Jueves 15 de Junio de 2017

Una chica denunció que la quisieron secuestrar cuando iba a la escuela

Fue hace dos semanas en la esquina de Corrientes y Milán. Un joven bajó de un auto, la agarró de un brazo y trató de obligarla a subir bajo amenazas.

Una adolescente denunció en el Ministerio Público de la Acusación que el pasado 2 de junio intentaron secuestrarla a punta de pistola en la zona sur de la ciudad, cerca de su domicilio. En la presentación la chica expresa que "desde un auto estacionado en Corrientes y Milán una persona bajó y me tomó del brazo gritándome que si no me metía en el auto me mataba, y además me hincó un caño en la espalda", que podría haber sido un arma de fuego. La menor estuvo en shock gran parte de ese día y si bien el caso ya tiene casi dos semanas de sucedido, recién trascendió ayer luego de que por varios días familiares de la adolescente la convencieran de denunciar el hecho y así evitar "secuestros de otras chicas".

Anabela es menuda, agradable en el trato y adulta en sus formas. Va a tercer año de un colegio céntrico y practica artes marciales en una vecinal. Lleva una vida "tranqui", sin salir a bailes ni a lugares que no sean "apropiados para mi edad", asegura. Ni sus padres ni ella recibieron ningún tipo de amenazas antes o después del intento de secuestro. Y su familia dice no tener problemas "en el barrio" que aventuren un hecho como el que sufrió. "Mi padre trabaja y mi mamá es ama de casa". Una familia de trabajo en una casa levantada con esfuerzo.

A primera hora de la mañana del viernes 2 de junio Anabela salió de su casa rumbo a la escuela a las 6.45 ya que tiene calculado a que hora pasa el colectivo. Caminó por Corrientes en dirección a Uriburu pero algo estaba fuera de lugar en el tramo que hacía habitualmente. Un auto pasó dos veces, como siguiendo su trayectoria.

Dos vueltas a la manzana

"Yo iba por Corrientes cuando vi un auto. Dio dos vueltas a la manzana y después se estacionó por Corrientes, pero de la mano izquierda. Ahi estacionan sólo de una mano y me llamó la atención. Pensé, ahora me roban. Eran dos: un hombre grandote de unos 40 años que manejaba y un pibe más chico. Cuando pasé cerquita del auto bajó el muchacho de unos 20 años, con jean azul y gorrita y me agarró del brazo. Yo me quede paralizada", contó ayer a este diario.

En la declaración hecha en Fiscalía la adolescente reconoció dos modelos de vehículos parecidos al auto del que bajó su agresor: "Un Fiat Palio o un Volkswagen Gol sin baúl, color gris y con cuatro puertas. No tenía patente porque me fijé bien y no la vi", dictó a la funcionaria que le tomó la denuncia en la Fiscalía.

"El pibe me agarró fuerte del brazo y me gritaba «subí al auto o te mato, subí o te mato», y me clavó algo en la parte baja de la espalda, parecía un caño por que no tenía punta filosa. Y me arrastraba, yo no entendía nada e intentaba no caminar, pero me arrastraba".

Una vez que el hombre la tomó del brazo la chica quedó "como congelada" y de sólo recordar ese instante se le acelera la respiración y le cambia la cara. "No podía gritar, tenía un nudo en el pecho, el corazón me latía fuerte pero quería hablar y no podía". Hasta ese momento el desconocido tenía todo a su favor.

Sin embargo un último impulso cambió la escena: "Hace dos años que hago Tae Kwon Do y me dí vuelta. No sé si le tiré una patada, una traba o qué pero se cayó. No sé que hice. Corrí y me daba vuelta para ver si me seguían, había niebla pero me parece que tomaron por Corrientes y se fueron. No los ví más". Un segundo después la joven llegó hasta la parada del colectivo, en Corrientes y Uriburu, y una mujer se quedó con ella un rato hasta que Anabela se comunicó con su madre.

Para que no vuelva a pasar

Cuando lo cuenta, el cuerpo de la menor reacciona. Las palabras se le escapan, los ojos se le nublan y no encuentra frases: "No sé, fue muy feo, muy feo". La adolescente llevaba ese viernes una mochila con los útiles y un celular y los auriculares puestos, pero eso no les interesó a los dos hombres. En ningún momento quisieron robarle.

Claudia, la tía de Anabela, estuvo varios días con ella y le hablo de la posibilidad de hacer la denuncia. "Ella no quería, pero la convencí para evitar que les pase a otras chicas. Cuando fuimos a Fiscalía la secretaria que nos tomó la declaración me dijo que hace dos semanas y en la zona del río, a cuatro chicas que salían de un boliche de Oroño y Salta las siguieron dos tipos en un auto, quisieron agarrar a una y como todas gritaron los tipos se fueron".

En Fiscalía la denuncia entró con el número D-2007-03615 y les dijeron que esta semana las iban a llamar para comenzar una investigación. "Sabemos que hay cámaras de seguridad en Corrientes y Uriburu y por lo poco que sabemos otras chicas del barrio no tuvieron problemas en estos días", dijo Claudia. Y Anabela aún tiene miedo, aunque pudo denunciar lo que le pasó.

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