Policiales
Jueves 20 de Julio de 2017

Un pedido de justicia, un adiós y las hipótesis del fiscal

"Ahora soy yo la que tengo que seguir por él. Quiero justicia", dijo ayer Nancy, la esposa de Pablo Cejas.

"Ahora soy yo la que tengo que seguir por él. Quiero justicia", dijo ayer Nancy, la esposa de Pablo Cejas. El suboficial de 44 años, que había cobrado notoriedad por sus denuncias de connivencia policial con el narcotráfico, fue inhumado ayer a la mañana ante centenares de personas y su viuda reclamó explicaciones a las autoridades.

En ese marco trascendió que hay tres adolescentes en la mira como sospechosos. Son jóvenes que habrían sido amigos del hijastro de Cejas hasta que un crimen en el barrio Yapeyú los distanció. En ese sentido, al cierre de esta edición se habían hecho allanamientos de los cuales no se reportaron resultados.

Pablo Cejas prestaba servicios en un área administrativa de la Unidad Regional I. Antes había estado con carpeta médica desde que se atrincherara armado hace un año en un bar santafesino exigiendo hablar con la prensa bajo amenazas de suicidarse. En junio de 2015 había sido conocido por denuncias que formuló tras ser baleado por cuarta vez en su carrera en una ruta camino a su entonces puesto de trabajo en el Comando de la ciudad de Recreo.

"Es llamativo que esto ocurra a pocos días de ser trasladado tras discutir con mi superior porque yo no transo con los narcos ni con nadie", dijo entonces. Por esas denuncias estaba en un programa de protección de testigos con custodia mínima, según había acordado.

Adolescentes

El cadáver de Cejas fue hallado a las 23.30 del lunes en Neuquén al 6400 de Santa Fe con al menos una decena de heridas de arma de fuego. Entre otras líneas, los pesquisas siguen presuntos vínculos del hijastro de Cejas con jóvenes. Al respecto, ayer el diario Uno de Santa Fe refería un reciente episodio que habría cortado esos lazos.

Fue el ataque a Walter Gómez, un joven de 20 años baleado el 11 de junio desde una moto. Según esa teoría, la posterior muerte de Gómez, el 4 de julio, habilitó un conflicto entre el hijastro de Cejas y los sospechosos de ese crimen.

La teoría se articula con un contacto entre Cejas y su hijastro, la misma noche del lunes, por una presunta amenaza contra el joven. Eso explicaría la llegada en moto de Cejas hasta una vivienda de Villa Yapeyú. La hipótesis continúa con la posible ejecución del suboficial en una casa y el posterior traslado de su cuerpo hasta donde fue hallado muerto junto a su moto.

Ayer el fiscal Jorge Nessier sostuvo que el crimen del policia "no estaría vinculado con sus denuncias" públicas, aunque insistió en que el abanico de hipótesis está abierto y contempla las denuncias que varias veces formulara Cejas.

"Estamos encontrando, como es lógico, una gran renuencia de los vecinos a testimoniar. Es lógico porque la gente tiene que seguir viviendo allí y teme por su vida", agregó Nessier. "Esperamos las pericias que nos indicará la cantidad de armas que participaron y el calibre. Cejas pudo llegar a ser asesinado con su propia arma".

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