Policiales
Miércoles 01 de Febrero de 2017

Un narcotraficante se esfumó tras recorrer media provincia con un remisero de rehén

Tras una sugestiva fuga de la alcaidía de Vera, un chofer lo llevó bajo amenazas 270 kilómetros hasta Santo Tomé. Hasta anoche seguía prófugo

Un narco de nacionalidad paraguaya que estaba detenido en la ciudad santafesina de Vera escapó de la prisión, tomó de rehén a un remisero, recorrió con él casi 270 kilómetros y lo abandonó en un campo cerca de Santo Tomé, en las afueras de la capital provincial. En el medio, el vehículo en el que escapaba mientras amenazaba de muerte al conductor no atravesó por ningún retén policial pese a que recorrió esa distancia por una ruta nacional, la número 11.

La fuga del narco se produjo el lunes a la tarde y la explicación que dieron en el lugar donde estaba detenido es igual o más escandalosa que su tranquilo recorrido por una ruta de mucho tráfico: los policías que lo cuidaban dijeron que escapó en un momento en que caía un fuerte chaparrón y que el detenido aprovechó esa circunstancia climática para saltar los muros de la alcaidía donde estaba alojado y ganar la calle.

El narco estaba detenido desde octubre de 2016, cuando lo sorprendieron con más de 200 kilos de marihuana en una estación de peaje ubicada entre las ciudades de Reconquista y Vera, en el norte de Santa Fe y también sobre la ruta 11. Se llama Miguel Antonio Ferreira Vera y tiene 31 años. Hasta el cierre de esta edición continuaba prófugo.

La detención

Ferreira Vera había sido detenido el 20 de octubre de 2016 junto a su mujer, Silvina Britez Pérez. Ambos viajaban en una camioneta VW Amarok junto al pequeño bebé de ambos. El vehículo fue interceptado por una patrulla de la Gendarmería Nacional en un control de rutina en un peaje. Tras requisarlo, los gendarmes descubrieron que transportaba 203 kilos de marihuana. La droga estaba compactada y fraccionada en 320 ladrillos. Se presume que Ferreira la transportaba a la provincia de Buenos Aires.

Al ser detenido, el narco dijo que era albañil y que vivía en Formosa. Sin embargo, en la planilla prontuarial confeccionada por la policía de la provincia de Santa Fe figura un domicilio de la provincia de Buenos Aires. Lo extraño es que no dice a qué ciudad pertenece, algo que al parecer nadie le preguntó (ver aparte).

Tras la detención, Ferreira quedó a disposición del juez federal de Reconquista Aldo Alurralde, el mismo que en estos días ordenó que se investigue al gobernador de Corrientes por haber interferido en un procedimiento antidrogas ordenado por él en la ciudad de Goya. El detenido quedó alojado en la alcaidía de la Unidad Regional XIX con sede en Vera, la más cercana al lugar donde fue detenido y por eso mismo la que tiene jurisdicción en la zona.

La fuga

El lunes, como todas las tardes, Ferreira y otros detenidos salieron al patio de la alcaidía. En Vera hacía un calor agobiante y el cielo lucía amenazante. En un momento comenzó un fuerte chaparrón y todo el mundo buscó amparo bajo algún techo. Aunque duró poco, dicen los policías que recién cuando la lluvia paró se dieron cuenta de que Ferreira no estaba. Había usado unas sillas para treparse al muro, pasar por sobre un alambrado de púa y saltar a la calle.

Lo primero que hizo fue tratar de conseguir un vehículo para escapar. Cerca de una estación de servicios vio a un remise y lo detuvo. Al chofer le pidió que lo llevara a Reconquista, pero al llegar al cruce del acceso a Vera y la ruta 11 lo amenazó con un cuchillo y lo obligó a tomar hacia Santa Fe.

El mismo remisero lo contó ayer con detalles. "Cuando salimos a la ruta me puso el arma en la cintura y me dijo que fuera despacio por los controles. En Margarita le dije que no tenía nafta y me pidió que llegáramos hasta Calchaquí porque en la estación de servicio no hay cámaras". Así siguieron por la ruta 11, con rumbo al sur.

Habían salido alrededor de las 19 y a las 21 ya estaban cerca de Santa Fe. Ferreira le dijo al remisero que allí había gente que lo esperaba, pero tenía temor de que lo descubrieran en algún retén policial o de Gendarmería y no dejaba de amenazarlo. En Vera, en tanto, la ausencia del conductor ya había trascendido y todo el mundo lo buscaba.

En un momento, el dueño de la remisería intentó contactar al chofer por radio. "El pasajero me pidió que ponga el altavoz para escuchar lo que hablábamos. Mi patrón me dijo «tené cuidado que tu pasajero es el preso» y ahí se enloqueció", contó a la emisora Aires de Santa Fe cuando Ferreira ya lo había liberado. Y añadió: "Yo iba a 160 por hora, pero él quería que fuera más rápido!".

Cuando llegaron a Santa Fe, Ferreira obligó al remisero a tomar la autopista a Rosario. Sin embargo, medio kilómetro antes de llegar al peaje de Sauce Viejo, lo hizo desviarse por un camino de tierra. Lo abandonó a unos cinco kilómetros de la autopista y desde entonces no se sabe nada de él. Antes desaparecer le dijo al chofer: "Te voy a matar a vos y a toda tu familia".

En Vera se quejaban ayer de la facilidad con la que Ferreira escapó de la alcaidía, y también de la ausencia total de controles policiales en las rutas. "Decían que había muchos porque estaban tratando de que no escape, pero hasta Santa Fe no hubo ninguno y hacia el norte tampoco", declaró el dueño de la remisería. En la ciudad, al saber que el conductor fue raptado por el narco, llegaron a temer por su vida.

El prófugo. Este es Miguel Antonio Ferreira Vera. La última vez que se lo vio estaba cerca de Santo Tomé.

Comentarios