Policiales
Domingo 26 de Marzo de 2017

Un herido durante batahola frente a una comisaría por la detención de un joven

Ocurrió después de que la policía intentara identificar a los jóvenes ocupantes de una moto. Uno huyó arma en mano y el otro fue detenido.

Más de treinta vecinos del barrio Yapeyú, en la humilde zona noroeste de la ciudad de Santa Fe, intentaron copar la noche del viernes la seccional 7ª de policía para liberar a un joven que momentos antes había sido detenido por efectivos del Comando Radioeléctrico que realizaban un chequeo de vehículos en inmediaciones de las calles Ex Combatientes de Malvinas y Schmid. La revuelta terminó con numerosos heridos de ambos bandos y varios detenidos.

El hecho se inició cuando los oficiales de la policía santafesina intentaron detener la marcha de una moto en la que circulaban dos personas, una de ellas armada, que escapó a pie. Pero el conductor, un joven de 23 años identificado como J.I.C., fue detenido por los agentes que realizaban el control. Mientras el muchacho era trasladado a la mencionada comisaría, los vecinos de la zona se enteraron de lo ocurrido y siguieron a los patrulleros hasta las puertas de la seccional, donde empezaron a tirar piedras y palos a los móviles y a los efectivos, tres de los cuales fueron lesionados.

Palos y piedras vs. armas

Los voceros informaron que el grupo de vecinos se presentó en el lugar armado con palos y otros objetos contundentes e intentaron entrar a la dependencia policial. En esa situación, un hombre de 30 años sólo identificado como C.G.I. intentó quitarle una escopeta a un oficial que se encontraba de turno y, durante el forcejeo, el arma se disparó y el vecino resultó herido en el abdomen.

El hombre, cuyo nombre no se dio a conocer, fue trasladado al Hospital José María Cullen de la capital provincial donde hasta anoche se encontraba internado en terapia intensiva con un estado de salud delicado.

En tanto, frente a la seccional los efectivos repelieron el accionar de la gente que se agolpó, que prendió fuego a neumáticos y atacaron la dependencia. Allí fueron apresadas tres personas (dos hombres de 35 y 52 años y una mujer de 53) cuyas identidades no trascendieron y que el fiscal Daniel Filippi imputó por "atentado y resistencia a la autoridad y daño calificado".

Chequeo "de rutina"

El grave incidente comenzó cerca de las 20 del viernes cuando una patrulla del Comando Radioeléctrico que circulaba por el cruce de calles Ex Combatientes de Malvinas y Schmid intentó "chequear" a dos jóvenes que pasaban en moto. Como una actitud rutinaria, los policías hicieron señas de luces y sirenas para que se detengan y el conductor del rodado frenó. En ese momento el acompañante, con un arma de fuego en la mano, salió corriendo y se escabulló en los pasillos del barrio amparado por la oscuridad de la noche.

Pero los agentes detuvieron al motociclista, de 23 años, y la situación se descontroló. Familiares y conocidos del muchacho se acercaron a la seccional y se abalanzaron sobre los policías provocando daños importantes en dos móviles, pero no pudieron evitar que el joven fuera ingresado a la comisaría 7ª.

Entre insultos, empujones y recriminaciones, unas treinta personas se reunieron en el frente de la comisaría y, según la versión oficial, los uniformados debieron oponer dura resistencia para evitar que la seccional fuera invadida. La tensión se hizo insoportable cuando un hombre trató de arrebatarle una escopeta a un suboficial y el arma se disparó provocando en el atacante una perdigonada en el tórax.

La batahola fue terrible, las corridas imparables y piedras y otros objetos llovieron sobre las puertas y las ventanas de la seccional. A esa altura los primeros heridos no tardaron en llegar al Hospital Mira y López, ubicado cerca de la comisaría. Una vez atendidos, algunos recuperaron el alta médica y otros fueron derivados al Hospital Cullen.

Allí ingresaron el hombre de 30 años con un impacto en el tórax y un adolescente de 16 con lesiones de balas en ambas piernas. Durante los incidentes tres uniformados resultaron con politraumatismos y cortes en sus rostros y en los brazos. Además, en medio de la redada, la policía logró detener a distintos manifestantes.

En medio de esa situación, y cuando aparentemente todo se había calmado, un grupo de personas cortó la avenida Teniente Loza, donde quemó cubiertas y otros elementos combustibles en señal de protesta.

Una de las líneas que investiga el fiscal Daniel Filippi es si también en ese episodio resultó herido un pequeño de 11 años que fue trasladado en horas de la madrugada al Hospital de Niños santafesino con una perdigonada de munición antitumulto que lo lesionó en la espalda, glúteos y piernas. Y aunque sus padres no declararon si era factible que fueran de balas policiales, el hecho de ser una perdigonada dio curso al fiscal para suponer que las heridas del menor tendrían que ver con los hechos de la seccional del barrio Yapeyú.

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