Policiales
Miércoles 17 de Mayo de 2017

Tres procesados por una estafa inmobiliaria

El escribano Eduardo Martín Torres, el comerciante Juan Roberto Aymo y Ramona Isabel Rodríguez fueron procesados por estafa y falsificación de instrumento público en la causa que se sigue por una operación inmobiliaria fraudulenta que se realizó en 2008.

El escribano Eduardo Martín Torres, el comerciante Juan Roberto Aymo y Ramona Isabel Rodríguez fueron procesados por estafa y falsificación de instrumento público en la causa que se sigue por una operación inmobiliaria fraudulenta que se realizó en 2008. La decisión la tomó la jueza penal Delia Paleari en el marco de un proceso del viejo sistema penal. Los tres procesados se encuentran involucrados también en otra causa por estafa inmobiliaria que investiga la Fiscalía de Delitos Complejos del nuevo sistema procesal.

La causa en cuestión se inicia a raíz de la denuncia realizada por Normando Vicente Giménez en 2008 manifestando que recibió un poder de Walter Cosme Downes (radicado en Alemania) y de Noemí Rosario Downes (radicada en España) para atender la administración de una propiedad ubicada en Pasco 1038/40 ocupada por inquilinos.

Noemi Downes otorgó un poder en 2004 a Nancy Olguín pero en 2008 se lo revocó dejando a Giménez como apoderado. A partir de eso el hombre realizó gestiones extrajudiciales con los inquilinos para que fueran retirándose del inmueble.

Pero en ese marco hubo un procedimiento de aseguramiento de prueba en el que Ramona Rodríguez, "dice vivir en Pasco 1038/40", casa que adquirió por cesión de derechos de Aymo la propiedad administrada por Giménez a un precio vil e irrisorio. Y que a su vez Aymo le compró a Alberto Ragusa, que a su vez le compró a Norberto Peirú representando a Downes. Pero que jamás los Downes dieron poder para venta a Peirú, sino que el poder que en su momento éste recibió en 1975 fue sólo para que le compren a la madre las partes indivisas que ésta tenía sobre la propiedad y nunca en consecuencia se vendió a terceros. De esa manera, dice la jueza, el poder utilizado por Aymo para vender la propiedad que ocupa Rodríguez es apócrifo como así también todas las firmas en los documentos públicos y que se les atribuye a los verdaderos dueños de la propiedad.

En ese sentido, la magistrada le achacó a Torres estafa, falsificación material de instrumento público y falsedad ideológica; a Aymo le imputó estafa, falsificación y/o uso de instrumento público en calidad de coautor; y a Rodríguez estafa en concurso real con falsificación material e ideológica de instrumento público y su uso en calidad de autora.

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