Policiales
Viernes 13 de Octubre de 2017

Tres mujeres fueron estafadas con el cuento del tío en menos de dos días

Una vecina de Tablada perdió 50 mil pesos; otra de La Florida entregó unos 250 mil y una mujer afincada en Paraguay al 600 perdió unos 50 mil dólares

Dos mujeres mayores fueron víctimas en las últimas horas de nuevas estafas con una de las modalidades del cuento del tío. Uno de los hechos ocurrió la tarde del miércoles y la víctima, de 85 años, recibió un llamado de una persona que se hizo pasar por una de sus nietas y le pidió que le entregara a un emisario, que iba a ir en su nombre, todo el dinero que tuviera. El motivo: llevarlo al banco para protegerlo de una devaluación. La mujer entregó 50 mil pesos y joyas antes de darse cuenta de que todo había sido una farsa. En el otro caso, una vecina de barrio La Florida, de 78 años, recibió ayer a la madrugada la llamada de una mujer que dijo ser su hija. La voz en el teléfono le indicó que debía entregarle a dos hombres que pasarían por su casa 70 mil dólares. La mujer le dijo no tener esa suma pero entregó 13 mil dólares, 20 mil pesos, anillos de oro y platino a los dos maleantes que fugaron en un auto blanco.

Estos hechos se sumaron al que tuvo como víctima a una mujer de 84 años, vecina de Paraguay al 600, quien como diera a conocer La Capital en su edición de ayer, el martes a la mañana recibió una llamada telefónica de un supuesto funcionario el Banco de la Nación Argentina. El interlocutor le dijo que la conocía por intermedio de un pariente cercano y le indicó que debía entregarle los dólares que tenía debido a que los billetes saldrían de circulación. La mujer se despojó así de 50 mil dólares. La denuncia de los familiares de la víctima de la estafa la recibió la fiscal Marta Aguirre, de la Unidad de Flagrancia, quien resolvió que agentes de la Policía de Investigaciones (PDI) releven las cámaras de videovigilancia de la zona y se tome declaración a posibles testigos para poder dar con él o los maleantes. Aunque después el caso pasó a manos de la fiscal Gisela Paolicelli.

De llamados y formas

El "cuento del tío" es una modalidad delictiva que se reinventa, se recicla, o cada tanto reedita algún viejo éxito en el mundo de las estafas. Esta semana se conocieron tres casos sobre llamados telefónicos realizados a domicilios de adultos mayores donde voces amigables que invocan ser parientes o conocidos cercanos sugieren la entrega de dinero a terceros. En todos los casos denunciados las víctimas entregaron sus ahorros.

Este tipo de estafas suele mutar a medida que se van dando a conocer nuevos casos y la calle se va quedando sin víctimas capaces de creer en esa versión y caer en el engaño. Otro elemento expuesto en el mundo de los cuentistas es que, aún en el caso de que los timadores son apresados e incluso condenados, no pasan muchos años hasta que salen en libertad y están en condiciones de retomar la actividad. Y eso, sin contar el estado de vulnerabilidad y de vergüenza en el que quedan sumergidos los adultos mayores tras darse cuenta de que fueron timados.

Entre los cuentos del tío más conocidos está el denominado "secuestro virtual", en el que quien llama por teléfono convence a su víctima de que tiene retenido a un pariente cercano. Y para liberarlo le exige que no corte la llamada y entregue bienes como rescate. Pero por estos días, como sucedió a principio de año, resurgieron los llamados que alertan a los adultos mayores que deben entregar dinero con el ardid de que "pierden su valor", "los billetes salen de circulación y deben ser cambiados" o "que las imágenes de los héroes nacionales en los billetes serán reemplazados por otros elementos", entre otros.

El blanco preferido son los adultos mayores que residen sólos. Los timadores, para ganarse su confianza, exploran sobre el mismo discurso de su víctima sacándole datos de la vida privada y su entorno personal. Entonces se hacen pasar por uno de sus allegados. Desde el Ministerio Público de la Acusación (MPA) remarcaron que todo es parte de una estafa y recomendaron que ante cualquier llamado telefónico con esas características directamente se corte la comunicación y se radique la denuncia o se comuniquen con un familiar de confianza.

El miércoles pasadas las 14.30, Ethel B.M., de 85 años, recibió un llamado a su teléfono fijo. Era una mujer que dijo ser "Melina, tu nieta". Ethel, quien reside en inmediaciones de Castelli al 3400 (un pasaje paralelo a 1º de Mayo a la misma altura), escuchó cómo su supuesta nieta le indicaba que se encontraba en el banco Francés y que por su vivienda pasaría una persona de confianza para que le entregara el dinero de sus ahorros.

El ardid era que el dinero "se iba a devaluar" y "el hombre que va a pasar anda en un auto blanco". La octogenaria no dudó del pedido de la estafadora y le entregó 50 mil pesos y joyas al delincuente que poco más tarde tocó el timbre de su vivienda. El caso fue denunciado y quedó en manos de la fiscal de la Unidad de Flagrancia, Ana Julia Milicic.

Durante la madrugada

Ya de madrugada, alrededor de las 3 de ayer, el teléfono de una vivienda de Fontanarrosa al 600, en el barrio La Florida, despertó a Sara K., de 78 años. La mujer atendió entredormida y escuchó a una mujer decirle: "Soy yo, mamá". Esa mujer que figuraba ser su hija le indicó que debía entregar 70 mil dólares a un hombre que iba a pasar por su casa con el frente enrejado color negro. Minutos más tarde golpearon las manos dos hombres. Sara les entregó 13 mil dólares, 20 mil pesos, anillos de oro y platino. Y se fueron en un auto color blanco.

La denuncia quedó radicada en la subcomisaría 27ª y la investigación quedó en manos del fiscal de la Unidad de Flagrancia, Fernando Sosa. "No tenemos interés en hablar con la prensa, la señora está bien, gracias", se excusó ayer al mediodía una joven ante la requisitoria de un cronista de este medio.

zona sur. Pasaje Castelli al 3400, donde una mujer de 85 años entregó todos sus ahorros a los timadores.

"Abuela, soy Melina, tu nieta", le dijeron a una de las víctimas, antes de decirle que iban a pasar

a buscar el dinero

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