Policiales
Sábado 16 de Septiembre de 2017

Tres integrantes de una familia fueron baleados en un misterioso ataque

Una nena de 7 años; su papá, de 25; y su tía, de 23, sufrieron heridas pero están fuera de peligro. Ignoran los móviles del hecho y se sospecha de "un error"

Los vecinos de Lavalle y Amenábar relataron que el jueves a la noche, poco después de las 20, un auto oscuro se estacionó en la bocacalle y dos hombres armados y encapuchados se bajaron rápidamente. En la vereda Zoe T., de 7 años, jugaba con cuatro niños menores que ella. A un par de metros estaban su papá, Sergio T., de 25 años, y su tía, Dalma B., de 23. Una vez que los encapuchados pisaron tierra firme comenzaron una cacería mafiosa. Uno arremetió contra Sergio y Zoe, quienes buscaron refugio detrás de un auto y un tambor metálico ubicado en la vereda. El otro ingresó al patio de la casa en la que reside el papá de Sergio, don Antonio, y comenzó a disparar al bulto. Quince balazos después subieron al auto y se fueron.

Como consecuencia del demencial ataque Zoe recibió un balazo que le perforó la pierna derecha y obligó a su traslado en una moto al Hospital de Niños Víctor J. Vilela. Dalma, fue alcanzada por un proyectil en el hombro y otro en la pierna derecha y fue conducida al Hospital de Emergencias en el auto de un vecino. Mientras que Sergio, resultó baleado en la pierna derecha y fue llevado al Hospital Carrasco primero y al Heca después en una ambulancia del Sies. Otro de los balazos hirió gravemente a un perro de la familia y varios proyectiles impactaron en el frente de dos viviendas y en un Ford Falcon estacionado.

"Cuando terminaron los tiros salí y levanté a mi sobrina. Lo único que me decía era: «Tía, no me muevas la pierna que me duele mucho. Me pegaron un tiro». Nos dicen que no la van a operar. Que va a quedar internada el fin de semana en observación, pero que está fuera de peligro aunque muy dolorida", contó una de las tías de Zoe.

"La verdad es que yo no entiendo por qué hicieron esto. No lo entiendo. Yo soy un laburante, somos gente de trabajo. No nos metemos con nadie. Y vinieron estos encapuchados y se metieron en mi casa. No sé qué buscaban", explicó Antonio, padre de Sergio y abuelo de Zoe.

"Amigo, parece que tenían una mala data. Esta gente no se mete con nadie. Al de al lado, un pibe que arregla baterías de autos, le arruinaron el Falcon que se compró hace tres semanas. Tenían una mala data", indicó un vecino.

Juego interrumpido

Zoe y su familia residen en una humilde vivienda ubicada en la esquina de Amenábar y Lavalle, en San Francisquito. Varios de sus parientes viven en casas ubicadas en pocos metros, por Amenábar al 4000, una zona donde las construcciones edilicias desconocen normas urbanísticas y los vecinos saben de la aparición del Estado a cuentagotas.

Según se pudo reconstruir del diálogo con los vecinos de la zona, el jueves a las 20, en la improvisada vereda de la casa de Antonio, estaban Sergio, Dalma y Zoe jugando con amigos y primas. Los niños aprovechaban para sus juegos un tambor metálico de 200 litros y algo de escombros. Por el lugar un sinnúmero de vecinos hacían las últimas compras para la cena.

"Llegó un auto por Lavalle (desde Gaboto), dobló por Amenábar (hacia Alsina) y se estacionó. Era un auto grande, oscuro, con vidrios polarizados. Se bajaron dos con las capuchas de los buzos puestas y empezaron a arremangar plomo. Se escucharon como veinte balazos", comentó un testigo.

Los tira tiros se repartieron la escena. Uno fue sobre Sergio, quien junto a Zoe intentó esconderse detrás del tambor metálico y el Ford Falcon estacionado. El otro entró al patio de la vivienda de Antonio y luego un par de pasos en el interior de la casa. De hecho, Antonio reconoció que en un momento se topó con el tirador que entró a su casa y éste le efectuó un par de balazos.

Momento de angustia

El saldo del ataque fueron los tres familiares heridos. "Lo que más nos desesperó fue la nena, los gritos de Sergio eran desgarradores y Zoe en peso muerto estaba pesadísima. La cargamos en una moto y la llevamos al Hospital de Niños. Ahora está internada, no la van a operar porque la bala no le tocó nada. Pero es probable que se quede internada el fin de semana", explicó una pariente. "Sergio y Dalma están en el Heca. Dalma está un poco más complicada porque le tienen que poner unos clavos porque la bala fracturó huesos", agregó la familiar. Además resultó herido un perro de la familia y el Ford Falcon recibió al menos dos tiros que rebotaron en el capó y le rompieron el parabrisas.

La investigación del hecho quedó en manos del fiscal Adrián Spelta. Fuentes de la pesquisa indicaron que los agresores eran "cuatro hombres" que circulaban en un auto y que dispararon sin mediar palabras contra las personas que estaban en la vereda. "Es raro lo que sucedió. El barrio desde principio de año estaba más tranquilo. No es un paraíso, pero ya no hay tanto tira tiro como el año pasado", explicó un residente. El fiscal comisionó a la Policía de Investigaciones (PDI) para que revisara las cámaras de videovigilancia públicas y privadas que existen en las inmediaciones y que tomaran declaraciones a los testigos.

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