Policiales
Martes 23 de Mayo de 2017

Tarde de tensión por los rumores de un ataque a tiros a la comisaría 30ª

Policías se apostaron por horas frente a la seccional de Casiano Casas y Superí para prevenir un hecho que no tuvo lugar más allá de las redes sociales

"Chicas: todo aquel que vive cerca Casiano Casas, o que tiene que pasar por ahí entre las tres de la tarde y las ocho de la noche, que no pasen porque tengo información de mis alumnos, que son los hijos de los que van a estar a los tiros, que están preparando granadas y armas y que van a tirotear la comisaría de Rucci y la del Fonavi". Ese audio de whatsapp, presuntamente de una maestra de escuela de Parque Casas o del Fonavi Parquefield, fue uno de los "datos" que abonaron la tensión vivida ayer en ese sector del norte rosarino donde la policía se apostó varias horas para prevenir algo que no sucedió.

La sugestión fue tal que en la escuela frente a la comisaría 30ª de Superí y Casiano Casas se suspendieron las clases a la tarde. ¿El motivo? Una protesta de allegados a Alexis Berti, el hombre de 30 años con prontuario asesinado hace diez días por policías que alegaron un tiroteo mientras la familia de la víctima sostiene que le plantaron armas. En el barrio se decía que la marcha culminaría con un ataque a la seccional que un día después del crimen fue apedreada durante el paso del cortejo fúnebre.

Si bien entre los rumores circulaba que la marcha sería sobre las 15, en rigor se hizo a la hora convocada desde la tarde anterior: a las 19 y a unas diez cuadras de la comisaría. Según sus organizadores, ni siquiera preveía pasar por la sede policial. En ese marco la familia de Berti expresó su reclamo de justicia que planea llevar hoy a las 11 a los Tribunales.

Días atrás

La semana de tensión acumulada que alguien temió —o creyó o deseó— que fuera a explotar ayer en el límite de los barrios Parque Casas y Fonavi Parquefield fue alimentada por dos hechos violentos. El primero fue el crimen de Berti, el pasado sábado 13 al mediodía. Según dijeron entonces vecinos a este diario, varios móviles del Comando llegaron a una casa de Rauch al 1600 e increparon a Berti, con antecedentes por robo y sobre quien pesaba una orden de captura.

La versión oficial de la policía, replicada por Fiscalía, indicó que Alexis intentó huir por los techos, resistir el arresto a los tiros y en ese marco fue alcanzado en una axila por una mortal bala policial.

"la policía hizo correr mensajes sobre una marcha con tiros y bombas para que la gente se asuste y no nos expresemos"

Sin embargo, la familia y algunos vecinos afirman que Berti "no estaba armado". La gente que presenció el hecho denunció que la policía les tiró balas de goma. También fueron detenidos familiares de Berti, entre ellos su pareja y su hermana Analía.

En ese contexto, un día después —el domingo 14— el paso del cortejo fúnebre por la 30ª desató un violento ataque contra la comisaría con un saldo de cinco detenidos y siete policías lesionados. Según se informó, personas que integraban la caravana comenzaron a tirar piedras contra el edificio policial y causaron destrozos de muebles, computadoras, vidrios y cuatro patrulleros. "Eran decenas de personas contra seis empleados de guardia. Entraron por atrás de la comisaría, causaron destrozos y agredieron a policías que estaban indefensos porque eran mucho menos", sostuvo un vocero policial.

Esas mismas fuentes consignaron que Alexis era hermano de Marcelo F., conocido como "Frentudo" y señalado por robos. Incluso lo vincularon con "Ema Pimpi" Sandoval, quien estuvo acusado de balear la casa del ex gobernador Antonio Bonfatti.

"Los vecinos sabemos que se viene la bronca. Frentudo es muy violento y avisó que no se quedará tranquilo hasta vengar la muerte de su hermano", contaban ese domingo fuentes del vecindario a este diario. En ese sentido circulaba un supuesto posteo de este hombres en las redes prometiendo venganza contra la policía, lo cual fue leído por algunos como una muestra del estado de guerra entre la delincuencia del barrio y la institución policial.

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La policía se apostó frente a la comisaría 30ª desde las 14.
La policía se apostó frente a la comisaría 30ª desde las 14.

Día D

La tensión disparada por esos hechos, con anclaje en la violencia estructural y la mala relación de la fuerza policial con parte del vecindario, y alimentada por rumores de calle y de redes sociales, convirtió al lunes de ayer en un "Día D" en el que estallaría la guerra.

La marcha inicialmente convocada para las 19 en Pavlov y Casiano Casas se convirtió, rumores mediante, en una posible feroz batahola frente a la comisaría a partir de las 14. O de las 14.30. O a las 15.

A esa hora había unos 40 efectivos de las PAT apostados frente a la seccional, a metros de la escuela Tomás Espora donde un cartel a mano explicaba que "por orden ministerial" se habían suspendido las clases de los turnos tarde y noche. Qué sucedía era una incógnita para los uniformados consultados a esa hora, que sólo sabían lo que "se decía" en las redes.

Comerciantes de Casiano Casas referían que el patrullaje durante la semana había sido más frecuente que de costumbre. Algunos decían haber visto un helicóptero. "Esto fue una psicosis. Las madres asustadas yendo a buscar a los chicos a las escuelas", describió un vecino.

Mujeres y niños

Finalmente la movilización fue a las 19 en Casiano Casas y Blas Parera, a varias cuadras de la 30ª. Unas 50 personas, en gran mayoría mujeres y niños, exhibieron pancartas pidiendo justicia por Alexis. Su hermana Analía fue la vocera. Contó que se planeaba marchar desde allí hasta el lugar del hecho en un itinerario que no preveía pasar por la seccional.

"La policía hizo correr mensajes sobre una manifestación con tiros, bombas. Armaron esto porque la idea de ellos era reprimir la marcha, que la gente no se sumara. Nunca dijimos que íbamos a ir a la comisaría, no sé por qué dijeron eso... Aunque sí: lo dijeron para callarnos y que la gente se asuste", dijo la joven de 32 años.

Analía fundamentó la convocatoria en "el mal procedimiento" en el que mataron a su hermano, que "no estaba armado y le plantaron dos armas". Y denunció que desde entonces su familia y testigos del hecho "sufren hostigamientos constantes de la policía".

La joven pidió "disculpas" por lo ocurrido frente a la 30ª el día después del crimen. "No avalo la violencia", afirmó. Incluso dijo que en esa comisaría la trataron "muy bien" las horas que estuvo detenida "por desobediencia", más allá de cuestionar ese arresto.

También pidió que "se escuchen las dos campanas". Afirmó que "en la policía hay gente honesta y con vocación de ayudar", así como algunos "más delincuentes que mi hermano" y desestimó las versiones que vinculan a su familia con el narcotráfico. "Mi hermano (Alexis) llevaba una mala vida y debía pagar por su delito. Debía estar preso y pagar su error. Pero no con su vida".


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