Policiales
Miércoles 01 de Marzo de 2017

Suman tecnología para la investigación criminal

La nueva sede de la Policía de Investigaciones incorporó aparatos de un costo millonario para analizar disparos, imágenes y muestras

El gobernador Miguel Lifschitz, junto al ministro de Seguridad Maximiliano Pullaro y otras autoridades provinciales inauguraron el viernes el nuevo edificio donde funciona la sede de Rosario de la Policía de Investigaciones (PDI), en un ala del ex Batallón 121 de Lamadrid al 500. La inversión provincial en equipamiento y construcción fue de unos 60 millones de pesos. Si bien la mayor parte se destinó a la remodelación del edificio, un monto de 18.827.156 pesos se dedicó sólo a equipamiento técnico apara aplicar a investigaciones criminales, lo que permitirá "analizar y cotejar muestras periciales con resultados inequívocos".

La adquisición de instrumental técnico fue celebrada por las autoridades: "Este edificio y esta tecnología están a la altura de las mejores policías del mundo", expresó en el acto de apertura el gobernador Lifschitz, mientras que el ministro Pullaro, enfatizó: "Sentimos alegría porque podemos poner a disposición de nuestra policía un laboratorio con el mejor equipamiento que hay en la República Argentina, con una inversión millonaria, porque creemos en la especialización que debe tener la policía".

El microscopio

En ese orden, una de las adquisiciones es el Microscopio Electrónico de Barrido. Se trata de una herramienta fundamental en el trabajo criminalístico y que puede aplicarse al análisis de residuos de armas de disparo, la determinación de distancias de disparo y examen de pinturas.

Otro de los equipos con que contarán los profesionales es el cromatógrafo gaseoso. "La cromatografía es un método de separación que permite separar componentes de una mezcla compleja. En particular, este aparato permite separar componentes volátiles y semivolátiles termoestables.

"Su utilidad está destinada a la determinación de alcohol en sangre y en orina, es decir, alcoholemia y alcoholuria", contó Betina Salas, bioquímica que se desempeña como perito en el laboratorio. Y agregó: "Se pueden obtener resultados de mayor calidad, debido a una mayor sensibilidad, especificidad y reproducibilidad".

"La adquisición de esta tecnología nos permite trabajar con calidad en la determinación de alcohol en sangre y orina de las muestras, por ejemplo, de accidentes de tránsito" señaló Salas.

María Eugenia Huerga es bioquímica. Se ocupa del manejo de foto del microcomparador digital, presente en sólo dos laboratorios forenses del país. Se usa "para la identificación y cotejo de diversos elementos levantados en la escena de delito, como por ejemplo pelos, fibras, granos de polen, vidrio, tierra, cenizas", explicó.

"El aporte de este equipo a nuestro trabajo diario tiene que ver con la posibilidad de realizar cotejos eliminando sensiblemente la subjetividad que implica la realización de una comparación con un microscopio convencional", resumió Huerga.

La reforma

El edificio, un ala del ex Batallón de Comunicaciones 121, se remodeló con un presupuesto superior a los 44 millones de pesos. El inmueble consta de 1.300 metros cuadrados. Sirve de base para el área de Investigaciones y para la Dirección Técnica Científica Forense de la PDI, situada en la planta baja.

El ingreso al inmueble es restringido, así como el acceso a cada sector, y cuenta con cámaras de seguridad, aire acondicionado, alarma contra incendios y equipamientos informáticos.

En la planta baja se ubican la guardia, la sala de Psicología, la de Tecnologías Aplicadas a la Inteligencia y el Laboratorio Biológico mientras que en la plata alta funcionan las áreas de Homicidios, Inteligencia Criminal Estratégica, Planificación, Asesoría Letrada y la Dirección General de PDI,

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