Violencia narco
Miércoles 22 de Marzo de 2017

"Sólo vi la chata de traslado, una vez que sentí el impacto no vi más nada de lo que pasaba"

El joven pintor que viajaba en un ómnibus de Rosario Bus y resultó herido cuando se produjo el ataque al convoy donde iban los acusados de matar al "Pájaro" Cantero, habló hoy con la prensa.

Alejandro P, el joven pintor que resultó herido de un balazo en el omóplato durante el ataque ayer al convoy donde eran trasladados los acusados de haber matado al "Pájaro" Cantero señaló hoy que "sólo vi la chata de traslado (del Servicio Penitenciario), una vez que sentí el impacto no vi nada más para afuera".
Alejandro, junto a su compañero Ariel, viajaban en el Expreso Andino que habían tomado en San Lorenzo alrededor de las 17.10. El ómnibus circulaba por la autopista cuando a la altura del cruce con la ruta 34S -que une Granadero Baigoria con Ibarlucea- quedó en medio de una balacera realizada desde un automóvil hacia una camioneta del Servicio Penitenciario que trasladaba a los acusados del crimen de Claudio "Pájaro" Cantero hacia el penal de Coronda.
En declaraciones a la prensa, Alejandro contó que "me llevaron al Baigorria (Hospital Eva Perón) y ahí nos enteramos de lo que estaba pasando. La puerta estaba llena de policías y no nos dejaron ni acercarnos porque dijeron que estaban muy complicados con los heridos del ataque. Ahí me derivaron al Hospital Alberdi y me acepatron, me cuaron y empezaron a tomarme declaración. Me preguntaban si había alcanzado a ver alguna chata o auto desde donde disparaban".
"Al principio (los policías) me trataban como si yo hubiese estado en el tiroteo, o hubiese sido uno de los choros".
Consultado sobre qué era exactamente lo que había alcanzado a observar del ataque, el muchacho respondió que "lo único que alcanzo a ver es la chata de traslado. Después, una vez que sentí el impacto, no miré más para afuera. Me agarraba, me falta el aire y no prestaba atención afuera. No vi gente caminando, no vi nada".
"Es lo mismo que les dije a los policías, que veía la chata de traslado pero no estaba seguro de que hubiera sido por eso (el ataque a balazos) o por otra cosa. No caía por qué. Incluso cuando me agarró el dolor (por el impacto de bala), tampoco caía que podía ser algo de afuera. Hasta que no vi el vidrio roto no imaginaba qué era", agregó.
Sobre cómo había sido el trato del personal policial el pintor confió que "al principio me trataban como si yo hubiese estado en el tiroteo, o hubiese sido uno de los choros (sic). Pero al confirmar que yo venía en el colectivo tras ir a comprobarlo, porque me preguntaron dónde había quedado el ómnibus si yo venía allí, vinieron y me pidieron disculpas".

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