Policiales
Sábado 18 de Marzo de 2017

Salió para defender a su hijo y lomataron a tiros en el garaje de su casa

La víctima tenía 39 años y 3 hijos. El mayor ingresaba el auto a la vivienda cuando lo atacaron dos maleantes y su papá quiso protegerlo con un cuchillo de cocina.

"La vida de Uriel se terminó con dos balazos en el pecho. Hoy es noticia, mañana seguramente otra (noticia) lo tapará. La sensación es muy triste, es saber que la vida no vale nada". Con lágrimas en los ojos, uno de los parientes de José Uriel Godoy, de 39 años, contaba la mala fortuna del hombre. Ayer a las 4 de la mañana el mayor de los tres hijos de Godoy, de 19 años, llegó a su casa en Batería Independencia al 1200, en el corazón del barrio José Hernández de la ciudad de San Lorenzo. Cuando el pibe terminó de entrar su Renault 19 a la cochera dos hombres armados ganaron el interior del lugar. Entonces el muchacho gritó pidiendo ayuda y Uriel, que ya estaba vistiéndose para ir a trabajar, salió con un cuchillo de cocina a defender a su hijo. Logró arrancarlo de los brazos de uno de los maleantes con el que luego forcejeó y en esa acción dos balazos lo dejaron agonizante. Su hijo lo llevó en auto al hospital de San Lorenzo, pero murió en el camino.

A José Uriel Godoy en su barrio lo reconocían por su segundo nombre. Era sólo Uriel. Sus familiares contaron que llegó a ese barrio hace una década y cumplió con el viejo sueño de la clase trabajadora. Con su esposa se compró un terreno y levantó su casa. La misma en la que dos delincuentes lo mataron ayer a la madrugada. Trabajaba en la cerealera de capitales alemanes Toepfer. "Uriel estaba orgulloso de su familia y para ellos vivía". Así lo definió uno de sus cuñados, un hombre robusto de aproximadamente 1.90 metro que hacía fuerza para que sus ojos llenos de lágrimas no se transformaran en llanto. En la casa de Uriel había lágrimas de dolor, pero también de impotencia.

Una casa distinta

La casa de los Godoy está ubicada sobre calle Batería Independencia, a escasos metros del cruce con Zeballos y a unos 150 metros del club Combate de San Lorenzo, el albiazul que milita en la Liga Regional de ese departamento. A 70 metros de allí también pasan las vías del ferrocarril. La vivienda está tapiada y tiene una puerta de ingreso y el portón corredizo de la cochera. Desde la vereda no se puede ver el interior del domicilio, es la única en la cuadra con esas características. "Son buenos vecinos, no se metían con nadie, buena gente. Tanto Uriel, su esposa como los chicos sólo se veían cuando salían para ir al club o para hacer compras. Los chicos, cuando iban a la granjita, caminaban por la calle para no molestar a los vecinos que estaban sentados en la vereda", relató una mujer.

Uriel Godoy tenía tres hijos. De ellos Matías, con 19 años, es el mayor. Los otros tienen 16 y 8 años. El jueves a la noche el pibe salió con su novia y poco antes de las 4 la dejó en su domicilio de San Lorenzo. Luego tomó por avenida San Martín hacia su barrio, el José Hernández. Los vecinos de la familia relataron que desde hace varios días la luminaria pública ubicada frente a la casa de Godoy no funcionaba. "Llamamos para que la arreglen y no nos dieron bolilla. Igual, cuando la arreglan, vienen «los chicos malos» y la rompen. De noche ésto es una boca de lobos", relató una doña de la cuadra.

Un auto rojo

El relato de los vecinos continuó en la boca de otro residente de la misma cuadra. "Cuando Matías pasó por Misiones y Zeballos vio un auto rojo de tres puertas que lo empezó a seguir. Siempre que salía, el quedaba con su papá que lo llamaba y el padre abría a mano y desde adentro el portón corredizo", indicó un vecino. Pero ayer no ocurrió eso. "Matías llegó, bajó del auto y abrió él el portón. Mi cuñado se estaba cambiando para ir a trabajar. Matías entró el auto y cuando fue a cerrar el portón se topó con que un muchacho armado se le había metido adentro. Ahí le dijeron «callate porque te quemo»", rememoró uno de los cuñados de Godoy. La cochera de la vivienda está conectada con el patio delantero de la casa y al escuchar que su hijo pedía ayuda, Uriel salió como estaba empuñando una cuchilla de cocina.

El cuadro con el que se topó la víctima, un hombre corpulento según la descripción de sus vecinos, fue que Matías estaba siendo agarrado por uno de los ladrones armados. "De un manotazo Uriel arrebató a su hijo de los brazos del delincuente y lo metió adentro de la casa. Entonces él forcejeó con uno de los delincuentes armados y ahí fue que se escucharon dos detonaciones. Mientras Uriel caía desvanecido los delincuentes se fueron si llevarse nada", relató otro de los familiares del hombre en diálogo con la prensa en la puerta de la casa de la tragedia.

Uriel Godoy recibió dos impactos de bala en la región izquierda del tórax. Matías, su hijo, lo cargó en el auto junto a su mamá y lo llevó al hospital Granaderos a Caballo, ubicado a menos de 30 cuadras de la escena del crimen. Godoy murió camino al centro asistencial. En tanto, la policía que concurrió a la escena del crimen no reportó el hallazgo de vainas servidas por lo que se especula que le dispararon con un revólver.

Una lectora posteó en los comentarios de LaCapital on line: "Vivo a tres cuadras de donde mataron al hombre. El barrio está liberado hace rato. Pasan los vende merca y no los ven. Son los mismos que si pueden te roban. Todo les da igual, la policía está cada vez más corrupta y los que pagan son los vecinos. No podés entrar al barrio después de las 18", escribió.

Muy en voz baja, algunos vecinos indicaron que a unas dos cuadras de la escena del crimen de Godoy funciona una boca de expendio de drogas. Pero todos advirtieron: "No me pongas en el diario que ya le han quemado el portón a algún vecino por salir a denunciarlos", indicó uno de los anónimos. "Toda esta zona la abastece «Willy», eso lo sabe todo el mundo", indicó sin precisar a quien se refería.

Busca de imágenes

"Los que mataron a Uriel no son del barrio, acá nos conocemos todos. Toda la noche se escuchó que andaba dando vuelta un auto que no era del barrio y que hacía chirriar las cubiertas. Yo no escuché los balazos y vivo a 30 metros, pero hubo vecinos que están a una cuadra y que dicen que los escucharon. La policía tiene que buscar los negocios que tienen cámaras de videovigilancia, hay una chatarrería por Zeballos, a unas dos cuadras de aquí, que tiene cámaras. A la vuelta hay otra mujer que tiene cámaras. Algún vecino comentó que los del mismo auto, antes de ir a la casa de Uriel, robaron a una persona acá a la vuelta. Andaban dando vuelta buscando donde chorear y se les cruzó Matías", indicó una vecina.

La investigación quedó en manos del fiscal de San Lorenzo Leandro Lucente quien dispuso que la Policía de Investigaciones (PDI) trabajará en la búsqueda de los dos homicidas.

tapiada. La casa de los Godoy es la única de la cuadra cuyo interior no se puede ver desde la calle.

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