Policiales
Jueves 04 de Mayo de 2017

Reducen al dueño de un negocio y le roban $250 mil

El titular de un local de venta de artículos de electricidad ubicado a metros de la seccional 2ª fue sorprendido cuando abría la mañana del martes.

Tres delincuentes armados concretaron el martes a la mañana un veloz y preciso robo en un tradicional comercio de insumos eléctricos ubicado en Paraguay al 1000, en pleno corazón comercial del centro de Rosario y a menos de 100 metros de la seccional 2ª, una zona que parece jaqueada por los robos, las entraderas y los escruches (ver aparte). En esta ocasión, los maleantes se alzaron con un jugoso botín de 250 mil pesos en efectivo luego de reducir a uno de los socios gerentes de la firma en el momento en que llegaba para abrir el local.

Fue el martes a las 7.45. Como hace años, Marcelo llegó a su negocio de venta de materiales eléctricos para iniciar la jornada laboral. Por razones operativas, el ingreso del personal no es por el frente del inmueble sino por una puerta lateral a la que se accede luego de entrar a un edificio lindero, en Paraguay 1070.

Cuando el dueño de Electricidad Centro dio los primeros pasos hacia el hall de esa propiedad, de atrás de una escalera le salieron al cruce tres personas armadas, "jóvenes de menos de 25 años, con el rostro cubierto, uno de ellos con una careta", relató la víctima ayer a este diario.

"Eran tres, alcancé a ver que dos de ellos estaban armados. Me pidieron que abriera la puerta de acceso lateral y que de inmediato desconectara la alarma. No me resistí, puse el código, me tiraron al piso y me ataron las muñecas con precintos plásticos", recordó Marcelo mientras se frotaba esas articulaciones aún resentidas. "Me las apretaron mucho, todavía duele bastante", se lamentó.

Buscaron la caja fuerte

El comerciante, tranquilo pero con muecas de angustia por el difícil momento que le tocó vivir, describió que mientras uno de los hampones lo encañonaba con un arma de fuego para vigilar que no reaccionara, los otros dos empezaron a recorrer el local de punta a punta hasta que descubrieron dónde estaba la caja fuerte.

"Me pidieron la llave, abrieron el cofre que está en un recodo del pasillo y sacaron el dinero en efectivo. Habrán sido unos 250 mil pesos que estaban destinados al pago de salarios, proveedores e impuestos en estos primeros días del mes", explicó Marcelo. Y agregó: "Mientras ellos sacaban la plata me amenazaban: «quedate tranquilo porque te matamos» me decían", recordó el responsable de una emprendimiento familiar con 25 años en el rubro.

Después de unos quince minutos y una vez que se aseguraron el jugoso botín, los maleantes guardaron los billetes en una mochila oscura y arriaron a Marcelo hasta un baño en el fondo del salón, donde le dijeron que se quedara tranquilo mientras ellos escapaban. "No se te ocurra moverte", le ordenaron.

El hombre obedeció. Se quedó quieto unos minutos, pero cuando escuchó un ultimo ruido de la puerta, indicio de que el trío de asaltantes se habían escapado, respiró hondo y salió a reclamar ayuda.

"Enseguida llamé al 911, después vino el Comando Radioeléctrico, la Policía de Investigaciones (PDI) y gente de Gabinete que levantó rastros y huellas", sostuvo el empresario. Y recordó con algo de tristeza que "es la segunda vez que nos pasa ésto en tantos años de trabajo".

Antecedente

El golpe que los delincuentes dieron el martes en el local de Electricidad Centro, ubicado apenas a una cuadra de la seccional 2ª, parece la revancha de un frustrado atraco ocurrido en septiembre de 2016 en el mismo sitio.

Entonces los delincuentes también entraron por el edificio lindero pero escaparon sin concretar el golpe aturdidos por las sirena de la alarma y la inminente presencia policial.

"Ese día era de madrugada, no había nadie y comenzó a sonar la alarma. Me avisaron de la central de monitoreo y cuando llegué vi que estaba todo revuelto, pero no alcanzaron a robar nada. Desde ese día pusimos rejas y aseguramos la puerta lateral. La blindamos. Por eso pienso que los vinieron ahora tenía algún dato certero de que había que desconectar la alarma y que la única manera de entrar era con uno de nosotros", ató cabos Marcelo sobre una posible conexión entre aquel hecho y el que sufrió a primera hora del pasado martes.

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