Policiales
Viernes 16 de Diciembre de 2016

Reclamo y algo de resignación a un mes de la desaparición de Valentín Ezequiel Reales

El pibe de 15 años salió de su casa el 15 de noviembre y desde entonces nada se sabe de él. La madre teme lo peor, pero sigue peleando día a día.

Ayer se cumplió un mes sin que nadie sepa nada de Valentín Ezequiel Reales, un chico de 15 años que desapareció misteriosamente de su casa del barrio Cabín 9, en Pérez. Poco después de las 20 del martes 15 de noviembre "Valengo", como le decían, salió de su vivienda para hacer un mandado. Se despidió de los suyos con un "ahora vuelvo" y desde ese momento nadie de su entorno lo vio otra vez. Recién el 28 de noviembre María de los Angeles, su mamá, hizo la denuncia por averiguación de paradero y así empezó una búsqueda que aún no arrojó resultados. En ese marco, los amigos del adolescente ayer hicieron una marcha en la plaza de su barrio para reclamar que encuentren al joven, pero llamativamente la familia del pibe no se sumó a la movida.

Un chico con problemas

A sólo dos días de realizada la denuncia, efectivos de la Policía de Investigaciones (PDI), con el apoyo de perros rastreadores, realizaron un rastrillaje ordenado por el fiscal Florentino Malaponte. Los operativos fueron en dos campos ubicados detrás del cámping del Sindicato de Camioneros y en uno de esos predios uno de los perros encontró, bajo un montículo de tierra mezclada con cal, una zapatilla y una media que la familia reconoció como pertenecientes a Valentín, un pibe que en su corta vida tiene varias anotaciones judiciales y supo ser parte de la gavilla de "Los Cuatreros", un grupo que asola con delitos la zona de Cabín 9.

"Hasta ahora no sabemos nada de nada pero todo indica que ya no está vivo", le dijo ayer a la tarde, con voz apagada y resignada, María de los Angeles a LaCapital. "Valentín era un chico con muchos problemas y conflictos con mucha gente. Era muy rebelde y más de una vez fui a pedir ayuda a la Justicia porque no sabía que hacer con él. Pero nunca obtuve respuestas", dijo la mujer desde su casa y ofreció "todas las copias de las denuncias realizadas, las constancias de las veces que fui a Tribunales".

"Cada cosa que me entero, cada rumor que escucho, cada mensaje que mi hija lee en Facebook se lo acerco al fiscal que está llevando adelante la causa (Apanowicz) y que se está moviendo muy bien. Me atiende cada vez que voy, trabaja mucho, llama gente a declarar y ahora iba a ordenar nuevos rastrillajes por unos datos que me dieron a mí y yo le aporté", agregó María de los Angeles sin deconocer que mucha de esa información aporta más confusión que claridad a la resolución del caso.

Hábeas corpus

En ese marco de búsqueda, la semana pasada la asesora de Menores 3ª, Gabriela Román, presentó un recurso de hábeas corpus para Valentín ante la jueza de Menores María del Carmen Musa. Tras esa instancia, la magistrada convocó a la fiscal en turno para solicitar informes y también se reunió con la mamá del chico desparecido y allegados al joven.

Incluso, el suspendido defensor provincial Gabriel Ganón presentó un documento ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para que solicite al Estado medidas cautelares y la aplicación inmediata del procedimiento especial previsto por la Convención Interamericana sobre Desapariciones Forzada de Personas. Es que según la información que maneja el funcionario, "desde abril de este año el chico ha sufrido varias y sucesivas detenciones policiales con los consecuentes traslados a la sede de la comisaría cercana a su domicilio".

Esta solicitud condice con las inquietudes que presentan desde la asesoría de Menores que presentó el habeas corpus. "El recurso se presentó debido a que la desaparición del chico no es una huida del hogar sino que posee indicadores que le dan gravedad al hecho. En lo que va del año, el menor pasó por los cuatro juzgados de Menores por diferentes causas que no tuvieron relación con delitos contra la propiedad", dijeron las fuentes.

En ese marco, en una detención de julio pasado, la jueza de Menores dispuso la intervención de la Dirección de la Niñez, aunque la familia dijo que esa dependencia no hizo el seguimiento del adolescente tal cual se había pedido. "Preocupa la seguidilla de detenciones que tuvo en corto tiempo y también la falta de profundidad en la investigación sobre los dichos que dan cuenta de una pelea entre dos bandas de Cabín 9", resaltaron los asesores de menores.

"Nosotros tememos lo peor porque Valentín es un chico que si bien dormía dos días en un lugar y tres en otro, siempre decía dónde estaba. Además es un enfermo del Facebook, no puede pasar un rato sin estar colgando cosas en Facebook. Y desde que desapareció no volvió a conectarse. El se las ingeniaba para pedir prestado un celular y conectarse", comentó la mamá del adolescente el día que LaCapital llegó al barrio en momentos en que se realizaba el primer rastrillaje en su búsqueda.

La vieja banda

Aunque bajo estricto pedido de reservar sus identidades, un grupo de mujeres que la acompañaba comentó tener miedo de que la desaparición de Valentín esté ligada a la banda de "Los Cuatreros", un grupo delictivo que asola las calles de Cabín 9 y al que Valentín supo estar vinculado. "Ellos nunca le perdonaron a Valentín haberse salido", contó una allegada al pibe que sospecha que lo hayan matado por venganza.

Valentín es el penúltimo de seis hermanos y esa salida de la pandilla por motivos que sólo él sabe, puso en el ojo de la tormenta a su familia. La tarde del 8 de febrero de este año tres de sus hermanos fueron baleados en Las Casuarinas y Los Chingolos, una esquina de Cabín 9. Ese ataque a tiros motivó que el fiscal Fernando Dalmau ordenara una veintena de allanamiento que terminaron con la detención de varios integrantes de "Los Cuatreros".

La mayoría de ellos admitieron delitos y acordaron procesos abreviados de prisión en suspenso. Pero en Cabín 9 los sobrenombres que suenan bajo la marca de la banda se siguen escuchando con miedo.

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