Policiales
Jueves 23 de Febrero de 2017

Ratifican condena a un policía por su participación en un homicidio

La Cámara Penal confirmó la pena de 6 años y 6 meses a Juan Angel Dalmastro por cooperar en la muerte de la menor Lourdes Canteros

La condena a 6 años y 6 meses de prisión contra el policía Juan Angel "Tiburón" Delmastro por contribuir al homicidio de la adolescente Lourdes Canteros fue confirmada ayer por la Cámara Penal. El tribunal consideró que "prestó una cooperación, no un simple auxilio, necesaria para la comisión del hecho" y por eso ratificó la sentencia que el ex policía de Drogas Peligrosas cumple en prisión domiciliaria. Sin embargo deberá acreditar las enfermedades que aduce para que se determine si sigue en su casa o debe ir a prisión.

La decisión fue dada a conocer ayer por los camaristas José Luis Mascali, Carlos Carbone y Carina Lurati en una audiencia oral. Los jueces confirmaron la condena a prisión y a cinco años de inhabilitación para Delmastro como partícipe secundario de un homicidio agravado. Es, además, uno de los 13 uniformados que irán a juicio por colaborar con la banda de Los Monos.

Escuchas telefónicas

Delmastro, de 52 años, quedó implicado en el crimen en base a escuchas telefónicas donde autoriza al procesado como uno de los jefes de la banda, Ramón "Monchi" Machuca, a balear el frente de un búnker de Conscripto Bernardi 6374. En esa casa Lourdes Nerina Canteros vivía al cuidado de sus hermanos y una de las balas la alcanzó en el pecho mientras miraba televisión.

Por ese crimen también fue procesado en noviembre pasado el propio Monchi por dar la orden que desató el crimen de la chica. La jueza Alejandra Rodenas lo procesó por homicidio calificado por precio y promesa remuneratoria. Se le atribuye haber ordenado una agresión armada a pesar de que sabía que alguien podría muerto, es decir, con dolo eventual. Todo en el marco de una disputa por el control del narcotráfico en la zona sur.

Miraba televisión

La balacera se desató la noche del 15 de mayo de 2013 cuando Lourdes miraba televisión en un sillón del living de su casa. La chica estaba al cuidado de sus hermanos desde la muerte de su madre en 2009 y luego de que el padre los abandonara. En una pequeña casa ubicada en la parte trasera estaba Nicolás, otro hermano, con su pareja e hija.

A las 22 se escuchó el escape de una moto frente a la puerta, sonaron varios disparos y voló una cortina. Nadia y Agustín, los hermanos de Lourdes, se tiraron al piso y vieron cómo la chica se había levantado para ir al baño y cayó cerca de la puerta de la cocina. En el lugar quedaron al menos siete balas calibre 9 milímetros.

En un primer momento la pesquisa se orientó hacia jóvenes del barrio enemistados con Nicolás Canteros (sin relación con Los Monos). Pero las escuchas ordenadas en la causa 913/12 por asociación ilícita revelaron otro trasfondo. Cuatro días antes un tal Gabi habló por teléfono con Monchi y le informó que en esa cuadra funcionaba un búnker de la competencia. Le avisó que funcionaba en la casita del fondo y que era de un pibe que andaba en un Ford Focus gris que solía estar estacionado en la puerta. "Si vos me das apoyo los podemos echar y nos queda la casita para nosotros", le dijo.

Con la dirección exacta de la casa Machuca llamó a Delmastro, de Drogas Peligrosas, y le pidió que averiguara si ese lugar estaba "habilitado" como quiosco de drogas porque de lo contrario lo mandaría "a cerrar". El 14 de mayo Delmastro llamó a Monchi con la novedad: "Ese que está cerca del tuyo lo tienen habilitado acá pero no importa, dale tranquilo. No digas nada y dale tranquilo, total yo no pregunté nada más". Machuca luego se comunicó con Gabi y lo autorizó a balear la casa: "Está bien, dale a mansalva".

Validez de las escuchas

Delmastro fue condenado el año pasado por el juez de Sentencia Edgardo Fertitta y el fallo fue apelado. Sus abogados plantearon que los autores pudieron ser dos jóvenes enemistados con el hermano de Lourdes. Y que "el dolo no fue de matar, sino que existen otras posibilidades de figuras violentas como las amenazas, abuso de armas y daño".

Los camaristas que analizaron la causa le dieron plena validez a las escuchas. Para los jueces quedó demostrado "que en ese domicilio se vendían estupefacientes al amparo policial" y a pesar de que ello autorizó a "darle": "No quedan dudas que se referían a una intervención violenta para cerrar el lugar".

El fallo sostiene que por su calidad de empleado policial "no podía desconocer de ninguna manera que el ataque al búnker sería violento y con armas de fuego, porque esa es la manera que habitualmente se disputan las bandas narcocriminales para asegurar el libre comercio ilegal sin competencias". Consigna una declaración de Nadia, hermana de Lourdes, quien aseguró que dos días antes se enteró de que su hermano Nicolás vendía drogas en la casa.

Esto "confirma el domicilio de Nicolás como el sitio de comercialización de drogas y entonces tiene sustento que el imputado brindó los datos —complementarios— para que se decidiera agredir esa vivienda". Los jueces evaluaron que "Delmastro prestó una cooperación (no un simple auxilio) necesaria para la comisión del hecho, asintió con su conversación que podría efectuarse el ataque sin problemas". Sostuvieron que fue una acción a título de dolo eventual: "Cualquier persona se representa que disparar armas de fuego contra el frente de una finca simboliza la posibilidad de herir o matar".

El fallo no aceptó el pedido de la Fiscalía de elevar la pena : "La sanción es superior al mínimo porque se tuvo en consideración la calidad personal de empleado policial". Por eso confirmaron la condena. Y aunque mantuvieron la prisión domiciliaria deberá presentar ante el juzgado de Ejecución Penal de Rosario "la documentación que acredite las enfermedades" que dijo sufrir (del corazón y psiquiátricas) para analizar si sigue bajo esa modalidad o se dispone su alojamiento en el Servicio Penitenciario.

la casa. El lugar donde murió baleada la menor Lourdes Canteros.

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