Policiales
Miércoles 22 de Febrero de 2017

"Quiero que me juzguen como ciudadano, no como jefe de la hinchada", pidió el Panadero

Tras los alegatos finales la Fiscalía solicitó 17 años por instigar el crimen de Pimpi. La defensa sostuvo la inocencia de su cliente y por lo tanto la absolución

¿El jefe de la barra de Newell's logró condicionar el ánimo y la voluntad de uno de sus laderos para determinarlo a matar a Roberto "Pimpi" Caminos? ¿O ese hincha actuó por su propia decisión, impulsado por conflictos personales? Esa disyuntiva quedó instalada ante el tribunal que el viernes resolverá si absuelve o condena a Diego "Panadero" Ochoa por instigar el crimen de quien lo precedió al frente de la tribuna rojinegra. En respaldo de una u otra teoría, el fiscal del caso y el defensor de Ochoa presentaron sus alegatos ayer en la última jornada del juicio, donde el acusado tuvo la última palabra: "Quiero que me juzguen como un ciudadano común y no como el jefe de la hinchada".

A lo largo de cuatro horas el fiscal Luis Schiappa Pietra y el defensor Ignacio Carbone presentaron ante los jueces su interpretación de las pruebas reunidas en seis días de audiencias. Para el primero, la evidencia revela que Ochoa conformó un grupo de seguidores que temía el regreso de Pimpi a la tribuna, instigó a uno ellos a eliminarlo y se benefició con su desaparición. Para el segundo, el juicio fue una puesta en escena de testigos que odian a su cliente, con escuchas que no hacen al nudo del asunto.

El último en hablar fue el propio Ochoa, quien le sacó el jugo a los apuntes que de manera metódica fue anotando durante las audiencias. "Ha quedado demostrada mi inocencia. Estaba seguro de que un juicio oral y público iba a demostrarlo", dijo en su exposición hecha en tono calmo. Fue muy duro con la gestión del club previa a las elecciones de diciembre de 2008, cuando se impuso Guillermo Lorente, y dijo que cuando era jefe de la barra no temía un retorno de Pimpi (ver aparte).

La expectativa por el duelo final se plasmó en la cantidad de gente que saturó la sala. Un único familiar de Pimpi, su hermano Tato, presenció el debate las cuatro horas de pie y junto a la puerta.

Tenía motivos para matar

El fiscal reiteró ayer su pedido de condena a 17 años de prisión para Ochoa como instigador del homicidio agravado de Caminos, baleado el 19 de marzo de 2010 frente a un bar de la zona oeste. Schiappa Pietra recreó en su alegato el clima que rodeó a la sucesión de Pimpi: el atentado que sufrió en junio de 2007 al ser baleado en el bar Tokio, la golpiza a su hermano Tato en el bar del laguito tras las elecciones en Newell's de diciembre de 2008 y una balacera en Uriburu y Grandoli donde resultó herida su sobrina.

Además repasó los insultos volcados al blog "Día de Stimpi", donde en 2009 el usuario Betonob anunciaba que iba a "correr sangre" cuando Caminos (entonces preso por el intento de copamiento al club de febrero de ese año) saliera de prisión.

Con esquemas e imágenes, el fiscal recordó cómo se formó el grupo cercano a Ochoa "de acuerdo a la función que iban a desempeñar" en la barra. Planteó que tras el atentado a los micros de NOB, en febrero de 2010, "Ochoa tenía motivos para matar a Pimpi". Según la Fiscalía, la instigación consiste en transferir ideas a quien va a cometer el delito. En este caso, consideran probada la relación de Ochoa con Carlos Alberto "Betito" Godoy, condenado a 11 años de prisión como uno de los ejecutores de Pimpi junto a René Ungaro.

"Se demostró que hubo un absoluto sometimiento anímico, moral y económico" de Ochoa a Godoy, dijo el acusador. "Ochoa no tuvo ese trato con nadie", comparó, y recordó que intercambiaron 457 mensajes de texto en un año. "Dije que no iba a tener el contrato de trabajo firmado de Ochoa para con Godoy. Sí tenemos el pedido del aumento de sueldo de Betito a Ochoa, reforzado por la pareja de Betito que de atrás le decía «pedile el aguinaldo». Esto es de una magnitud relevante", resaltó.

"Panadero asumió que se había comunicado con Betito la noche que mataron a Pimpi (avanzó el fiscal). No explicó porqué tanta cercanía. Quedó acreditado quién era la persona que más quería este hecho, quién seleccionó a los tiradores, quién ponía la cara cuando alguno de ellos tenía problemas, quién dirigía la generación de recursos en la barra. Todas estas preguntas nos conducen a Diego Ochoa, quien determinó que Godoy haga lo que hizo cuando antes no había tenido ningún problema" con Caminos.

Mediático

Luego de un breve descanso fue el turno de Carbone, quien contraatacó al tildar al juicio de "mediático". "Hay ruidos que son sólo eso, ruidos. El objeto era demostrar que Ochoa instigó este homicidio pero nunca se abordó. La Fiscalía intenta demostrar que sólo porque Ochoa era referente de la hinchada era motivo suficiente para quitarle la vida a alguien", planteó Carbone, para quien lo único que "incansablemente" se vio fue la estructura de una barra.

"La Fiscalía quiso hacer que ustedes consideren que Caminos era una amenaza para Ochoa. Pero Rosa Caminos declara que en el copamiento (su hermano) Pimpi no estaba. Y que al salir en libertad había decidido no volver, estaba cansado". Esa falta de vocación de retorno, dijo, "también se expresó en el fallo del primer juicio a los ejecutores en 2011".

Carbone se detuvo en varios aspectos de aquel juicio para concluir que Godoy "tenía motivos personales y hasta viscerales respecto de Caminos". Lo que dijo el propio Godoy al declarar el lunes es que a Pimpi no le gustaba su junta —al parecer en referencia a los hermanos Ungaro— y que a él le molestaba que el ex jefe de la barra fuera "hincha de River".

El defensor fue muy duro con el testimonio "armado, guionado" del barra Matías Pera, a quien definió como "un mitómano que tiene una versión distorsionada de sí mismo. Pera mintió en otras causas en que Ochoa terminó sobreseído. Miente siempre porque es su enemigo". También por su enemistad admitida con Ochoa descalificó al ex barra Sergio "Quemado" Rodríguez, condenado por la masacre de Villa Moreno. Y por lo mismo cuestionó dichos de la hermana de Pimpi: "Sorprendentemente, después de siete años habla de que el homicidio de su hermano fue instigado por Ochoa".

A todos esos testigos los situó en el terreno de la "no evidencia". Sobre las escuchas remarcó que en dos años concentrados en 99 CD's y cientos de cassettes "no surge un solo delito". Sobre el nudo de la acusación, la relación de Ochoa con Godoy, sostuvo que "se reconoció desde el momento uno" y que no es el único al que su cliente le daba entradas: "Empresarios, dirigentes, funcionarios públicos, periodistas y políticos le decían dame entradas". En cuanto al pedido de aumento de sueldo argumentó que la mujer de Betito, Priscila, trabajaba como niñera en la casa de Ochoa y remarcó que es ella quien, desde un segundo plano, habla del sueldo en el teléfono.

Para el defensor, en suma, "No se dan las exigencias del tipo penal. ¿Dónde está la determinación previa al homicidio? En ningún lado, porque nunca existió. ¿Cómo se puede determinar a una persona que ya está determinada? Me refiero a Godoy. Porque de Ungaro nunca se habló". Por todo eso pidió la absolución de Panadero además de adelantar que planteará nulidades en caso de condena.

El dilema quedó planteado. El resultado se conocerá el viernes, a las 9, cuando el tribunal integrado por Edgardo Fertitta, Julio Kesuani y Marisol Usandizaga de a conocer su veredicto.

Comentarios