Policiales
Martes 24 de Enero de 2017

Procesan a "Ojito" como organizador de una banda de venta de drogas

Para un juez federal, las pruebas en contra de Ignacio Actis Caporale indican que no sólo integraba un grupo sino que también era su líder

Ignacio Actis Caporale, un joven de 28 años detenido al volante de un auto de carrera luego de cuatro años prófugo en una causa por venta de drogas, fue procesado como presunto organizador de una banda de tres o más personas. Para el juez federal Marcelo Bailaque, las pruebas colectadas a partir de escuchas telefónicas y el material secuestrado en los allanamientos ubican a "Nacho" u "Ojito" —así se lo menciona en el texto del procesamiento— no sólo como miembro de un grupo dedicado al comercio de estupefacientes sino también como su líder.

En tal sentido, lo procesó y le trabó un embargo por 60 mil pesos. Pero además le dictó prisión preventiva teniendo en cuenta que no sólo se mantuvo cuatro años prófugo sino que en ese lapso además logró burlar dos operativos orquestados para detenerlo, por lo cual es sensato pensar que podría fugarse en caso de ser excarcelado, teniendo en cuenta que de ser encontrado culpable podría caberle una pena de ocho a veinte años de prisión.

Alex Aqua

Buscado desde septiembre de 2012, cuando una investigación de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) lo tenía en la mira como cabeza de un grupo que abastecía de drogas a quioscos de la zona norte de Rosario, Nacho finalmente cayó el pasado 18 de diciembre en los boxes del autódromo porteño Juan Gálvez antes de una carrera de un campeonato de autos Ford Fiesta en el que participaba con cierto éxito bajo el seudónimo de "Alex Aqua".

Hasta ahí llegaron, a partir de una serie de llamados anónimos que daban cuenta de la actividad como piloto del muchacho, los efectivos de la PSA a quienes ya se les había escapado dos veces. Dos días después fue indagado por el juez Bailaque, que días atrás sumó su procesamiento al de otras ocho personas, entre ellas su padre.

Ignacio fue imputado como organizador de un grupo que comerciaba estupefacientes integrado por Jorge Actis Caporale, Leandro Sebastián Cano, Daniel Illanes, Joaquín Herraiz Goizueta, Carlos Edgardo Colombini, Dante Pierani, Román Emiliano Palamedi "y, eventualmente, otras personas". Los nombrados están procesados en la misma causa desde el 16 de octubre de 2012.

Quince días antes habían sido detenidos tras una serie de allanamientos en distintos domicilios de la ciudad donde se secuestraron cuatro kilos de cocaína, tres de marihuana, 400 pastillas de éxtasis, 40 troqueles de LSD, ketamina, seis autos de alta gama, ocho armas de puño y 250 pesos mil en efectivo.

En un quinto piso de Roca al 600, donde Nacho había vivido, fueron detenidos Cano e Illanes, además de un joven que luego fue desvinculado del caso. En Nahuel Huapi al 4500 fue detenido Jorge, padre de Ignacio. En España al 2000 cayó Pierani. Fuera de Rosario, en una casa de Santo Tomé cayó Palamedi y en la ciudad de Buenos Aires Goizueta.

Oído

Para Bailaque, las pruebas anteriores a los allanamientos —con datos obtenidos de escuchas telefónicas— y las colectadas en los procedimientos abonaron las sospechas de que los imputados "intervenían organizadamente" en el tráfico de drogas bajo la conducción de Ignacio. "Cabe destacar la fluida relación entre los mismos y que aparece comprobada prima facie, la relación de los imputados con los estupefacientes y, además, el conocimiento que en ellos existía respecto de que dicho vínculo con la droga correspondía a un tráfico organizado, el cual a su vez reconocía en principio a Ignacio Actis Caporale como su organizador", sostiene el texto del procesamiento.

Entre los elementos relevantes para considerar a Ojito como organizador del grupo el juez mencionó escuchas telefónicas. En tal sentido cita diálogos a través de radio entre el joven y Norma López, "a quien le proveía de material estupefaciente" para la venta en quioscos de los barrios La Cerámica y El Churrasco, y cuyos originales están agregados en una causa contra la mujer.

"Norma, ¿podé hablá?", le pregunta el joven. "Sí, sí, hablá", responde ella. "Este pibe me dio veintidós quinientos, estábamos en veintiséis cuatrocientos, quedamos tres mil ochocientos y yo ahí le di uno de la linda, uno de la otra, ¿quedamo? cuarenta setecientos. Vo' el otro día me diste veinte, veinte seteciento, y hoy me diste diez mil, que había uno que faltaba doscientos peso Norma. La plata te la contá vo'? O quién te la cuenta?", dice Ojito.

También se citan intervenciones a una radio que usaba Ignacio que da cuenta de "su amistad con uno de sus principales colaboradores, Cano", quien también usaba esa radio para hablar con Actis. De esos diálogos el juez infiere que hablan de troqueles de LSD y pastillas de éxtasis. "Nacho habla con el apodado Pai y le dice que trajo «las corazones púrpuras» y agrega" que «las que van van, con media? te sacan el cerebro y te dan un patadón». De esta conversación se infiere que Nacho le estaría ofreciendo a Pai pastillas de éxtasis para revender, ya que éste ultimo le pide 300 o 400 pastillas", refiere la resolución judicial.

Pollo y pescado

Asimismo, el fallo cita diálogos que permitieron "determinar que viajaba con frecuencia a Buenos Aires a abastecerse de material estupefaciente, para luego distribuir en esta ciudad". En esas charlas la droga es aludida como "pollo especial", "pollo intermedio", "camisetas verdes", "pescado", "dibujos", "clarisa", "maravilla", "ratoncitos", "bochas", "plantitas" y "ruedas".

Además cita una charla con Goizueta de la cual "se infiere que ambos ultiman detalles sobre la provisión de drogas desde Buenos Aires". Y otras conversaciones que dan a entender que Cano también "viajaba a Buenos Aires a abastecerse de la droga que proveía Goizueta a la banda y que Ignacio como organizador daba directivas a sus integrantes, quedando ello corroborado con una conversación posterior en la que Cano le dice a Nacho que lo está esperando a Aquaman en Retiro".

Autos locos

Otras conversaciones aluden a vehículos en los que se movía Ignacio, como un Audi S3 que en un momento dijo que vendería "para cambiar por material". Se mencionan contactos del muchacho en Paraguay. Como uno de sus presuntos colaboradores manejaba el negocio cuando él se ausentaba, por ejemplo, en Brasil.

El "filet de merluza napolitana especial" es mencionado en un diálogo que, según Bailaque, prueba la relación entre Actis Caporale con Colombini. O una charla en la que Ojito le pregunta a éste si le llegan "los mensajitos, a lo que le responde que estaba durmiendo la siesta y luego le pregunta que pasó, a lo que Ignacio le dice: «Boludo se pudrió todo, cayó la PSA, nos van a romper el gorro a todos. No boludo, te estoy jodiendo, escúchame gil, el pibe a las seis va a ver una Partner boludo, ahora voy para allá a buscar la chata así se las muestro dale, y te llevo los papeles del coso". Para Bailaque, esas transcripciones "confirman que era habitual entre ellos el trueque" de vehículos por droga".

Otra intervención que cita el procesamiento refiere a un diálogo entre Ignacio y un tal Melli, quien le pregunta si tiene Rolex a lo que le contesta que no hay más, que para él le puede dar "corazones". Melli le vuelve a decir que necesita de ese tipo y ante eso Ignacio le remarca que no hay más de esas en Buenos Aires, pero que a la madrugada le van a llegar unas parecidas al "lok" que son importadas. Mas adelante Melli le dice que ya fue, que más tarde lo llama y que le pase medio cristal. Finalizando el dialogo, Ignacio le explica que son esas tipo lok, que son las azules, las rombo, y que se las pasaron caras, a 31 pesos, pero que las puede pasar a cuarenta mangos y que son de la misma gente que trajo las rombos que eran un caño".

El fallo también alude a la relación entre Nacho y Palamedi. "Román se comunica con Ignacio —describe el procesamiento— y le comenta que está viniendo un día por semana a Rosario y también le dice que si quiere ir para San Toto (por Santo Tomé) le avise, a lo que Ignacio le responde que lo anduvo llamando a ese teléfono pero que le da siempre cerrado. Ante esto Román le dice que pudo ser porque estuvo dos días sin poder cargar crédito. Luego Ignacio le pregunta si está arrancando, a lo que Román le responde que está re parado porque él se movía en Rosario y aparentemente se habría vuelto porque en Rosario habría tenido algunos inconvenientes. A lo que Ignacio le dice que él no le quiere conseguir nada porque después pasan cosas y él no quiere tener la culpa, porque capaz que pueda pensar que él le mandó la Gorra, respondiéndole Ignacio que él ya sabe quien lo mandó en cana".

   Otra serie de escuchas, para el juez, prueban la relación entre Ojito y Pierani en las que le dice a éste que ya "le van a dar el humo, en referencia a la marihuana" o que "ya tiene su pollo, en referencia a la cocaína".

Organizador

A partir de esas pruebas Bailaque procesó a Actis Caporale como "probable autor del delito de comercio de estupefacientes con la intervención organizada de tres o más personas, en carácter de organizador" y ordenó trabar un embargo de 60 mil pesos sobre sus bienes.

   Además le dictó prisión preventiva. Al respecto, el juez valoró que la pena en expectativa como organizador del comercio de estupefacientes en el que intervienen más de tres personas organizadas va de ocho a 20 años de prisión. Pero además tuvo en cuenta que los distintos tipos de droga secuestrados, incluidas sintéticas, "demuestra una organización de estructura ciertamente compleja" que redundaría en una pena "particularmente gravosa que aumentaría el peligro de fuga".

   Y no olvidó que desde los allanamientos del 26 de septiembre de 2012 hasta que fue detenido el 18 de diciembre pasado Actis Caporale "estuvo prófugo aproximadamente cuatro años bajo el seudónimo de Alex Aqua o Alexis Segui, sin perjuicio de las explicaciones brindadas en su declaración indagatoria".

   Además recordó que en noviembre de 2011 y agosto de 2014, antes de caer preso, se le habían rechazado dos pedidos de exención de prisión. Y también las maniobras que realizó para no ser detenido el 27 de septiembre de 2012 cuando se bajó de un vuelo para evitar llegar a Ezeiza, donde lo esperaban para detenerlo, y cuando en enero de 2013 logró escapar de otro operativo cerca de la estación porteña de Retiro.

Una escucha “sin interlocutor”

Entre las escuchas transcriptas el juez Marcelo Bailaque cita la intervención a un teléfono “utilizado por Ignacio, quien habla sin interlocutor y expresa: «Puto, vení a escucharme a mi casa boludo. ¿Por qué no venís a escuchar a mi casa, no te da la nafta? Siempre ustedes en la oficina, escondido eh... La onda ya fue guacho, ya tengo otro teléfono para laburar, es así, todas las semanas voy a cambiar el Nextel y los teléfonos, a ver si venden un poco. Chupa pija, vos el juez, el fiscal y la concha de su madre, todos ustedes”.


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