Policiales
Viernes 03 de Marzo de 2017

Por la venta de un terreno asesinó a su hermana, a dos compradores y se mató

Un hombre de 43 años, presuntamente enojado por la demora de un pago, disparó contra todos los presentes en la escribanía y se quitó la vida

Un hombre mató a balazos a su hermana y a dos hombres, hirió a otro y se suicidó en medio de una disputa que se desató por la venta de un terreno en el interior de una escribanía de la localidad bonaerense de Banfield, en el partido de Lomas de Zamora.

Los investigadores sostienen como hipótesis principal que el múltiple homicida tomó esta decisión porque hacía cuatro años que la familia compradora había comenzado a edificar en el lote que él y su hermana les había vendido pese a que no había cumplido el plazo de seis meses establecido para terminar de pagarlo.

Dos familias, un final

El hecho ocurrió la tarde de ayer en la escribanía Alonso, ubicada en una zona residencial del mencionado distrito del sur del Gran Buenos Aires. Fuentes policiales y judiciales informaron que todo comenzó cuando Luis Helzel, de 67 años, y sus dos hijos, Jorge y Javier, de 35 y 40 años respectivamente, realizaban la operación de compra de un lote situado en la localidad de Villa Galicia, también de Lomas de Zamora. El vendedor del terreno, Ariel Martín Santángelo, de 43 años, había concurrido a la oficina junto a sus hermanas, Ana María y Mabel Josefina, de 64 y 57 años.

"Llegaron dos familias para efectuar el cierre comercial de la venta de un terreno y finalizar los trámites correspondientes a la escritura del inmueble", contó a la prensa el comisario general Alejandro Moreno, jefe de la Superintendencia Sur de la policía bonaerense a cargo de la investigación.

Según las fuentes, la operación estaba por ser realizada ante el escribano Juan Francisco Alonso, familiar del ex fiscal general de Lomas de Zamora, Eduardo Alonso. De acuerdo con el testimonio del escribano, luego que Helzel padre (hermano del juez de faltas Edgardo Helzel) le entregara el dinero restante de la operación a Santángelo, éste le dijo a su hermana Ana María "tomá mamá" y le entregó poco más de 20.000 dólares.

"Aparentemente esta operación habría sido iniciada tiempo antes cunado los Helzel señaron el terreno con una parte del dinero y posteriormente, con la escritura, se estaba pagando el total de la suma", dijo el jefe policial.

Sin embargo, en esa circunstancia el hombre extrajo una pistola Bersa calibre 9 milímetros con la que efectuó alrededor de 15 disparos contra todos los presentes, entre ellos a su otra hermana.

"Cuando se estaba realizando la diligencia notarial uno de los participantes sacó un arma de fuego y comenzó a disparar contra la otra parte provocando el fallecimiento de tres personas", relató el comisario Moreno.

Malherido

Tras asesinar a los dos hijos de Helzel y a su hermana Mabel, el agresor se efectuó un balazo en la cabeza que le causó la muerte en el acto. Además, el padre de los Helzel recibió un disparo en el abdomen y otro en el hombro, por lo que fue trasladado al hospital Gandulfo, donde quedó internado en terapia intensiva con pronóstico reservado.

Dado que el tirador llevó dos cargadores a la reunión, los pesquisas sospechan que todo lo hizo de manera premeditada y que fue directamente a matar.

Por su parte, el escribano salió ileso del ataque porque estaba por sacar unas fotocopias y vio cuando el homicida sacó el arma de fuego, por lo que se tiró debajo de una mesa. "El escribano dijo que le llamó la atención que cuando Santángelo ingresó a la escribanía no saludó a nadie, pero ya dio las explicaciones del caso al fiscal y va a prestar declaración ante la Justicia", aseguró el jefe policial.

En tanto, el fiscal Lorenzo Latorre, a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 4 del Departamento Judicial Lomas de Zamora, supervisó en el lugar los peritajes del personal de Policía Científica y ordenó perimetrar la zona hasta dos cuadras a la redonda. Además, el médico legista examinó los cadáveres antes de que fueran trasladados a la morgue judicial, donde se realizarán las autopsias para determinar la cantidad de disparos que recibió cada uno.

A unos 50 metros de la escribanía, en la misma cuadra, hay una garita de seguridad por lo que posiblemente sea de interés para los investigadores el testimonio de él o los custodios que pudieran haber auxiliado a las víctimas.

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