Policiales
Martes 11 de Julio de 2017

Polémica judicial por una medida de prisión domiciliaria a "la Cele"

Un juez se la concedió pese a que tenía captura y fue acusada por un delito nuevo durante su condena. Y mandó el caso a que defina otro juzgado

La decisión de parte de un juez de Sentencia de conceder de manera provisoria una detención domiciliaria a Patricia Celestina Contreras desató una polémica que envuelve en una atmósfera de malestar a distintos funcionarios de los Tribunales provinciales. Madre de Ariel Máximo "Guille" Cantero y del asesinado Claudio "Pájaro" Cantero, dos de los líderes de la banda de Los Monos, Contreras fue detenida hace nueve días por orden de un juez federal en el marco de una investigación por drogas. Al momento de ser arrestada la mujer se encontraba declarada en rebeldía ante el juzgado de Sentencia provincial que la condenó a tres años de prisión efectiva como miembro de asociación ilícita en la llamada Causa Monos. Además tenía causas penales nuevas en la Justicia federal, posteriores a su condena por integrar la banda.

La discusión estalló dentro de Tribunales en el último día hábil previo a la feria. Según fuentes judiciales, ante un pedido de sus defensores el juez de Sentencia Julio Kesuani concedió una prisión domiciliaria "provisoria" para Celestina, de 50 años, sin que existiera fundamentación o una medida ambiental previa, como suele ordenarse ante circunstancias en que una persona en cumplimiento de prisión morigerada es objeto de una nueva detención. Los fiscales Gonzalo Fernández Bussy y María Alejandra Rodríguez no expresaron oposición a la decisión de Kesuani pese a que había un nuevo pedido de captura contra la mujer solicitado por un juez.

Medida momentánea

Kesuani revocó entonces la declaración de rebeldía y el pedido de captura. No obstante los fiscales aducen que Celestina había quedado con pedido de captura después de su condena y que una domiciliaria es una forma de cumplimiento de la pena. Por eso, ellos mismos advierten que quien deben analizar y decidir en el tema es la autoridad competente, que es el juez de Ejecución.

Es esto lo que desató el malhumor en varios juzgados que conocieron la noticia y, en especial, en el juzgado de Ejecución a cargo de Luciana Prunotto. Si en definitiva Kesuani reconoce que quien debe resolver es el juzgado de Ejecución la pregunta es por qué él mismo adoptó una medida provisoria en lugar de pasarle el expediente a la magistrada. Que ahora debe resolver con una presión adicional porque la persona que estaba en rebeldía ya regresó a su hogar.

Kesuani considera que al momento de que fuera declarada en rebeldía y un juez le pidiera la captura —eso pasó el 8 de abril de 2016— Celestina había cumplido diez meses y 15 días de pena, por lo que en función de la condena de tres años de prisión efectiva que había recibido estaba en condiciones de acceder a la libertad condicional.

La réplica a este planteo es que no solo el cómputo de la pena debe analizarse para conceder la prisión domiciliaria sino también si la persona estaba prófuga o si tuvo nuevas causas penales. "Acá lo que hubo fue una domiciliaria express. En dos días, sin informes de ningún tipo, se concedió la medida", indicaron al menos tres funcionarios judiciales a los que el tema les concierne.

El juez federal Marcelo Bailaque, que intervino en el caso de estupefacientes por el cual Celestina fue detenida hace dos semanas (ver aparte), le había concedido el beneficio del arresto domiciliario previamente. Pero ella siguió en prisión hasta que Kesuani se pronunció en su favor.

A su favor

Celestina Contreras tiene argumentos a su favor. El primero es que cuando fue detenida estaba en su casa, que es el mismo domicilio que fijó para el cumplimiento de su pena cuando recibió el beneficio de una prisión atenuada. Otro es que se la declaró prófuga por no haberse notificado del cómputo de la pena y no por un hecho más grave.

También se alegó que la presencia en su casa es razonable y tiene sentido en virtud del cuidado de sus nietos, dada la difícil situación emocional que implicó la muerte reciente de una de sus nietas, Daiana, hija del también fallecido Pájaro.

Fuentes judiciales dijeron que el dictamen no tiene esa fundamentación y que va a contramano de muchos otros trámites en donde personas privadas de libertad dejan en precariedad a su entorno familiar sin recibir, ante situaciones de rebeldía y con causas penales nuevas, beneficios de esta clase.

La causa en la Justicia federal

Cele Contreras fue detenida por una orden de captura en la causa denominada Los Patrones de 2015. En este trámite su hijo Guille Cantero está procesado como líder por dirigir desde la cárcel de Piñero a una banda que comercializaba cocaína mediante teléfonos celulares.

El caso terminó con 22 detenidos. Los fiscales entendieron que las mujeres de Guille y Emanuel Chamorro (Vanesa Barrios y Jesica Lloan) eran artífices principales de la trama en la que también estaban implicadas Celestina y sus familiares Patricia Reyna y Vilma Reyna.

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