Policiales
Lunes 13 de Marzo de 2017

Planificado ajuste de cuentas o reacción fatal, las hipótesis del ataque en el after

Una de las víctimas tenía vínculos con pesados de zona norte. El único acusado con actores del sudoeste. Trama de droga y soldados asesinados

¿Quiénes están detrás de la sangrienta balacera desatada el viernes en el interior de un after en pleno centro de Rosario donde fueron acribilladas y murieron dos personas y otra resultó herida? ¿Qué motivó ese ataque del que fue acusado un joven de nacionalidad peruana con domicilio en el macrocentro de la ciudad? En las anotaciones de los investigadores hay hipótesis para pensar que no estuvo sólo: lo vinculan con una banda de la zona sur que habría vengado la muerte de uno de sus soldados. Del lado de las víctimas aparecen nombres conectados con hechos violentos de Nuevo Alberdi, Parque Casas y La Florida.

Algunos pesquisas deslizaron que uno de los muertos el viernes en el after Child de Maipú al 1128 andaba con "Lichi" R. y el "Frentudo" F. dos nombres identificados con grupos violentos de la zona norte que pujan por ganar terreno para la comercialización de estupefacientes.

A la trama de un disputa territorial que atraviesa los extremos de la ciudad se suma otra por un conflicto dentro del boliche, una discusión por polleras que terminó mal. Una tercera línea indica que al lugar llegaron los sicarios con el mandato de eliminar al autor de un crimen que se llevó la vida de un soldado y habría ocurrido hace un año.

A las cinco de la mañana del sábado se desató el ataque, cuando el local ya estaba cerrado y con las luces encendidas, pero todavía quedaba gente en su interior. En la calle, como denunciaron un rato antes los vecinos al 911, hubo desmanes habituales que motivaron la presencia policial (ver aparte).

El ataque letal ocurrió incluso cuando ya estaba el patrullero en la zona. Adentro era baleado en el primer piso del sector VIP Vladimir Medina, de 19 años (con abultada carrera delictiva), su compañero Héctor Javier Cejuela, de 21, y una chica de 17 años identificada como Gina P., oriunda de Nuevo Alberdi.

A pesar de tener heridas en el abdomen y en la cabeza, Vladimir salió a la calle caminó unos pasos y quedó tendido en la esquina de Maipú y San Juan, donde una mujer lo levantó en un VW Fox y lo trasladó al Heca, donde murió dos horas después. El mismo final tuvo Cejuela, al mediodía, por disparos en el abdomen y un puntazo de arma blanca.

En la locura por los disparos, mucha gente salió despavorida de Child, pero se cree que otros involucrados en el ataque aprovecharon para huir. De hecho, un automóvil pequeño pero con motor potente con varios ocupantes salió a toda velocidad. Y su trayectoria fue monitoreada por los domos con cámaras oficiales en Oroño hacia el sur.

Por algunos testigos, dentro del boliche fue detenido un ciudadano de nacionalidad peruana, identificado como Luis Alejandro B., sospechado de ser uno de los atacantes.

Entre sus ropas tenía un teléfono celular que al ser peritado almacenaba una foto tipo selfie, de esa misma noche, donde se lo observa con dos armas 9 milímetros en la cintura, el torso desnudo y otro revólver que se cree calibre 32 en una mano.

"Listo, armado hasta para darle a la gilada", remitió esa foto el joven a un contacto, una de las evidencias que mostró el fiscal fiscal Florentino Malaponte. El funcionario llegó el sábado a Tribunales con un caudal de elementos para incriminar a el doble homicidio y las lesiones. El acusado, con esporádicos antecedentes por robo, resistencia a la autoridad y lesiones en riña, negó el reproche y dijo que estaba solo, tomando algo en la barra. El juez le dictó la prisión preventiva hasta el 31 de marzo.

Fuentes cercanas a la pesquisa saben que tropiezan con relatos algo vidriosos de los testigos, sobre todo por el ámbito clandestino y los personajes que lo frecuentaban. "No cierra que ya estuviera cerrado, con luces prendidas y tanta gente adentro. No descartamos algo premeditado", indicaron a este diario.

En ese terreno también se vinculó a las víctimas con Ema Pimpi, el joven que pisa fuerte en Parque Casas y fue condenado en un juicio abreviado como instigador del atentado a la casa del ex gobernador Antonio Bonfatti, en 2013. Como referente de la zona norte no se descartan pujas con otras gavillas de la zona sur zona sur.

Los informes preliminares de la autopsia sobre el cuerpo de las víctimas arrojan que fueron atacados con al menos dos armas calibre 9 milímetros y 32. De hecho en el after se encontró un cargador con proyectiles del primero de los calibres. "Por la trayectoria y dirección de los plomos, las víctimas quedaron entregados en un sillón de VIP", dijo un pesquisa.

En ese sentido recobra fuerza una hipótesis que circuló en las últimas horas, pero que los investigadores toman con cautela: que Vladimir habría tenido vinculación con el crimen de un soldado que respondía a un clan familiar que se dedica al narcomenudeo en los barrios Triángulo y Moderno, y el sábado pagó con su vida ese lazo.

Promoción pese a la faja de clausura

El after Child había sido clausurado pero desde hace cinco meses tuvo al menos cuatro intervenciones del Tribunal de faltas de la Municipalidad. Y otras cuatro denuncias en el Tribunal de Faltas de la provincial. "Sobre la medianoche sacaban la faja y convocaban por las redes sociales. Cuando la policía llegaba por la queja de los vecinos ya había 200 o 300 personas", indicaron los fuentes consultadas. El titular del emprendimiento y que figura en los registros de la Municipalidad de Rosario es Enzo Bernasconi, que fue citado a prestar declaración en fiscalía pero no pudo ser ubicado, igual que otros testigos del doble homicidio.

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