Policiales
Jueves 27 de Julio de 2017

Pidieron prisión perpetua para joven acusado de matar a su ex pareja

Se trata de Andy Alejandro Ruiz, quien está imputado de asesinar a puñaladas en enero de 2015 a Joana Galarza en el barrio Casiano Casas

La Fiscalía solicitó la pena de prisión perpetua para Andy Alejandro Ruiz, un joven de 20 años que desde ayer es juzgado en los Tribunales de Rosario por matar a puñaladas en enero de 2015 en barrio Parque Casas a Joana Galarza, una joven con la que mantenía una relación y que murió con su hija en brazos.

El imputado fue acusado de homicidio doblemente calificado por el vínculo y por tratarse de una mujer, mediando la violencia de género. La defensa, en tanto, solicitó la absolución y sostuvo que el acusado fue emboscado y se defendió de un ataque iniciado por la víctima.

Acusado

Con los alegatos del fiscal Miguel Moreno y del defensor Rodrigo Mazzuchini ante los jueces María Isabel Más Varela, Delia Paleari y Juan Carlos Curto, y con Ruiz en el banquillo de los acusados, ayer comenzó el debate oral sobre el crimen de Joana Galarza, que tenía 23 años al momento de morir. La joven tenía dos hijos, de 2 y 4 años, y vivía cerca del Puente Negro que atraviesa el arroyo Ludueña en Parque Casas.

El fiscal fue breve y concreto al describir la acusación y exponer su hipótesis de un hecho antecedido por un contexto con denuncias entrecruzadas de venta de droga y de infidelidades. De acuerdo con su idea del caso, la madrugada del 21 de enero de 2015 Joana caminaba con su hija 2 años y un amigo por Cavia y Washington, a dos cuadras de su casa, cuando se topó con Andy, con quien hacía unos meses había cortado una relación sentimental que para los extraños se podía calificar de noviazgo y para otros como un vínculo más informal.

Allí se generó una discusión y, según el fiscal, Andy extrajo un arma blanca con la cual le aplicó varios puntazos a Joana. Una de esas heridas mortal, le ingresó por la zona intercostal izquierda y le atravesó el corazón. La joven no resistió y murió a las pocas horas en el Hospital de Emergencias Clemente Alvarez (Heca), donde había sido derivada desde Hospital Alberdi.

Mientras que el padre de Joana dijo entonces a este diario que el joven la mató porque su hija no le prestó plata que él le había pedido para pagar una deuda por drogas, otros antecedentes del acusado también lo perfilaron como un joven conflictivo que fue detenido el 12 de agosto por la Policía de Investigaciones (PDI) mientras caminaba por Polledo al 4000, en Nuevo Alberdi.

La madre de Andy, con la que el joven vivía junto a seis hermanos en Cavia al 1300 (a metros de donde murió Joana), declaró que su hijo nunca lastimó a la joven, que trabajaba como plomero con un tío y que estaba de novio con una chica de Nuevo Alberdi.

En prisión preventiva desde entonces, Ruiz llegó ayer como acusado a la primera jornada del juicio oral en su contra, donde el fiscal pidió que lo condenen a prisión perpetua como autor de homicidio doblemente calificado por la relación previa y por tratarse de violencia de género.

Las únicos testigos que tuvo ayer el debate fueron dos de los 11 hermanos de la chica asesinada. Primero lo hizo Rosa María Galarza, quien dijo que sabía de la relación de su hermana con Andy porque los había visto juntos en fotos. Además aportó un dato relevante de una situación posterior al crimen que ocurrió en junio de 2015 y abona a la calificación legal del femicidio. Explicó que una ex novia de Andy se comunicó con ella por mensajes en redes sociales donde se identificó, palabras más o menos, como "la que tu hermana cuerneaba, la mujer del cara de verga que supuestamente la mató".

Esa comunicación se extendió y en otra oportunidad le indicó como un presagio cumplido: "Sabía que iba a pasar porque cuando yo estaba embarazada me pegó un par de veces", se refirió sobre su vínculo con Ruiz. En otro mensaje le advirtió que durante el juicio se iban a presentar al menos tres mujeres para declarar en contra de Joana y que ella no se presentaría en Tribunales "por miedo".

Después fue el turno de Jésica Galarza, otra hermana de la víctima. Explicó que sabía que habían sido pareja "4 o 5 meses antes de lo que pasó", porque cuando iba a visitar a su hermana se encontraba "con el acusado". Recordó que en el momento del ataque la pareja estaba distanciada porque, según le había confiado Jésica, se había "metido en el medio de la relación una prima de ellas". Y que once días antes del crimen Ruiz le preguntó por mensaje de Facebook si su hermana "tenía un retraso" (embarazo), a lo que Jésica le respondió que le preguntara directamente a ella.

Violencia y drogas

El fiscal se dirigió a la testigo y la consultó sobre la vida de Ruiz y su familia. La mujer replicó que "andaban en el tráfico de drogas". Y en relación al amigo que acompañaba a su hermana cuando murió, contó que se mudó del barrio "para protegerse". La testigo rememoró que "varias veces" su hermana le dijo que se peleaba "a las trompadas" con Andy, y que ella luego de ir a un boliche apareció con el labio lastimado porque se había peleado y él "la había mordido".

A su turno, el defensor Rodrigo Mazzuchini la interrogó sobre un allanamiento en la casa donde vivía Jésica en medio de una investigación por el funcionamiento de un búnker de drogas. La testigo recordó que luego del hecho, la casa quedó vacía porque su madre la vendió.

Tras esa declaración el acusado pidió el micrófono y se defendió. Mirando al Tribunal remarcó tranquilo: "Yo nunca fui narco, eso es mentira. Siempre trabajé para ganarme el pan día a día". Antes, su abogado esgrimió la idea de una emboscada en contra de su cliente. Expuso que la noche del homicidio salió en su moto y fue sorprendido por Joana y su amigo, "que lo andaban buscando". En esa instancia ella esgrimió una faca para agredir a Andy, y en el forcejeo el muchacho se defendió y mató a Joana. Por ese motivo solicitó la absolución y la inmediata libertad.

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